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La integración sudamericana y los conflictos socio-ambientales
Marcelo Saguier
ALAI AMLATINA, 27/07/2012.- Los procesos de integración regional en
Sudamérica han dado importantes pasos en la construcción de una
comunidad política en base a valores y expectativas comunes. La defensa
de la democracia, la resolución de conflictos mediante la diplomacia, el
resguardo de la paz y la reivindicación conjunta de la soberanía
argentina sobre las islas Malvinas ante los diferendos con el Reino
Unido han sido algunos de campos en donde se logró alcanzar un inédito
dinamismo y convergencia regional. Muchos de estos consensos acompañaron
el surgimiento de nuevas formas institucionales como la UNASUR, ALBA y
la Comunidad de Estados Latinoamericana y Caribeños (CELAC).
No obstante tales avances, existe otra dimensión del proceso regional en
la que es menos evidente que consensos se expresan. Las dinámicas de la
región, como espacio socio-político en construcción, actualmente está
regida por los patrones de conflictos y cooperación entre gobiernos,
empresas y actores sociales en torno a la utilización de los recursos
naturales para fines de exportación y de insumos para la industria. Este
es el caso de los recursos minerales y del agua de ríos para la
generación de energía hidroeléctrica. A diferencia de las avances
alcanzados en materia de construcción política regional en otros campos,
el lugar que hoy ocupan los recursos naturales en la integración es más
inquietante y potencialmente una fuente de tensiones.
Las políticas de utilización de tales recursos, y los conflictos
socio-ambientales que se producen por las mismas, en su mayoría son de
carácter nacional o sub-nacional. Sin embargo, al mismo tiempo se
despliegan algunas iniciativas de carácter regional impulsadas por
gobiernos o por actores sociales que regionalizan sus disputas como
estrategias de acción frente a la orientación extractivista de algunos
proyectos. Es decir que las dinámicas socio-políticas de construcción de
un espacio político regional en Sudamérica van más allá de las
distintas iniciativas intergubernamentales que se puedan emprender desde
los estados. Los recursos naturales constituyen un eje de articulación
tanto para iniciativas de cooperación interestatal como también para la
movilización social transfronteriza.
La propuesta de este articulo es la de pensar las dinámicas de la
construcción política regional desde ésta perspectiva, en la que las
interacciones de cooperación y conflicto entre actores públicos,
empresariales y sociales moldean el escenario regional, sus
posibilidades y limitaciones.
La minería en zonas de frontera es una de las formas que se redefine el
escenario social y político regional. El caso más paradigmático de ello
es la frontera entre Argentina y Chile. Tradicionalmente, las fronteras
internacionales eran zonas en donde no se permitía emprendimientos
productivos (o extractivos) dado que constituían lugares sensibles a la
defensa del territorio nacional. Los procesos de democratización e
integración económica llevados a cabo en la región permitieron
desactivar las hipótesis de conflicto que fundamentaron el imaginario
geopolítico de gobiernos y sociedades nacionales durante gran parte del
siglo veinte. Sin embargo, estos cambios estuvieron asimismo signados
por la orientación neoliberal que marcó las políticas de integración
durante la década del 90. Una de las características de ello fue el
establecimiento de nuevas mecanismos institucionales para atraer y
resguardar inversiones. La minería de frontera entre Argentina y Chile
es producto de ello, y su expresión más acabada es el acuerdo binacional
minero que fuera firmado en 1997 y ratificado en los parlamentos en el
2000.
El territorio comprendido por el acuerdo binacional cubre un área sobre
la cordillera de los Andes de más de 200.000 kilómetros cuadrados, lo
que equivale al 95% de la frontera internacional de ambos países. El
acuerdo concede a las empresas la disponibilidad de minerales y agua
para sus procesos de extracción, así como poder de control fronterizo.
Pascua Lama es el proyecto binacional de megaminería que fue posible con
este acuerdo. Las empresas que desarrollan el proyecto son: Barrick
Exploraciones Argentina y Exploraciones Mineras Argentinas, en la
Republica Argentina, y Compañía Minera Nevada en Chile. Otros proyectos
mineros ya han sido aprobados, amparados en el tratado binacional, se
encuentran actualmente en diferentes etapas de desarrollo. Entre ellos,
está el proyecto El Pachón en la provincia de San Juan.
El acuerdo minero binacional consiste en un modelo de integración
territorial y representa un hito internacional, considerando la
extensión del área cubierta, los volúmenes de minerales e inversiones
que potencialmente se verían implicados y la posible replicabilidad de
este modelo en otras zonas de frontera con comparables condiciones
geológicas. Evidentemente, la replicabilidad de este enfoque para la
explotación conjunta de depósitos minerales en zonas de jurisdicción
nacional compartida está expuesta también a los vaivenes de las
presiones sociales frente al extractivismo y al creciente grado de
concientización sobre la necesidad de fundar nuevos paradigmas del
desarrollo con criterios de sostenibilidad.
La tendencia de minería de frontera se confirma asimismo en otros países
latinoamericanos sin que exista necesariamente ningún acuerdo entre los
países. Este es caso de los proyectos de exploración minera que
actualmente tienen lugar en la frontera de Costa Rica y Nicaragua, de El
Salvador y Guatemala y de Perú y Ecuador en la llamada Cordillera del
Cóndor – región que en 1995 fue epicentro de un conflicto bélico entre
ambos países. En este ultimo caso, desde la resolución del conflicto
bélico han habido grandes inversiones mineras atraídas por la riqueza de
de yacimientos de oro de este lugar. Incluso sin un acuerdo minero
entre ambos países, entre 2005 y 2010 se han triplicado el número de
concesiones de exploración a empresas interesadas, en su mayoría del
lado peruano de la frontera. Las empresas transnacionales mineras sin
duda constituyen actores de creciente influencia en la redefinición del
espacio regional y es de suponer que asimismo constituyen factores de
influencia en los gobiernos para promover acuerdos mineros
internacionales (los gobiernos de Alan García en Perú y Correa en
Ecuador habían comenzado a explorar esta posibilidad).
La minería en zonas de frontera contribuye a regionalizar conflictos que
se suscitan desde hace años en toda América Latina. Son conocidas las
expresiones de resistencia a proyectos mineros llevados a por
comunidades rurales en distintas provincias argentinas como Chubut, San
Juan, Catamarca, La Rioja y Tucumán. Sin embargo, éstos no son casos
aislados sino que se enmarcan en una tendencia generalizada de creciente
conflictividad en zonas de exploración minera. Evidencia de ello es que
actualmente existen 155 conflictos relacionados a esta actividad en
todo Latinoamérica y el Caribe, en las que se ven implicadas 205
comunidades en relación a 168 proyectos mineros. Asimismo, según un
informe a cargo del ex Representante Especial del Secretario General de
las Naciones Unidas, John Ruggie, las industrias extractivas representan
el 28 % de los casos de los casos de violaciones a los Derechos Humanos
con complicidad de las empresas. Esta tendencia global se profundiza en
América Latina. Un elemento común a tales conflictos es la ausencia de
debate público sobre los cuáles son los beneficios y costos de estos
proyectos – definidos en términos económicos, sociales y ambientales –
así de cómo arbitrar equitativamente los derechos y responsabilidades de
los principales beneficiarios y damnificados de los mismos. Las
comunidades tampoco son consultadas previamente, según lo establece el
Convenio 169 de la OIT, sin bien algunos cambios en esta dirección
comienzan a promoverse en Bolivia, Perú y Ecuador.
Las resistencias sociales a la minería a cielo abierto, y especialmente
en zonas de frontera, se traducen crecientemente en la búsqueda de
estrategias de incidencia mediante la movilización transnacional.
Ejemplo de ello es la realización de tribunales de opinión, en donde
comunidades afectadas por la minería pueden denunciar simbólicamente los
estragos de la minería en el ambiente y su impacto sobre los derechos
de las poblaciones. Se realizó el primer “Tribunal Ético de Minería de
Frontera” organizado por el Observatorio de Conflictos Minero de América
Latina en Chile en el 2010. También el “Tribunal Permanente de los
Pueblos sobre Empresas Transnacionales” sesionó en Austria 2006,
Perú/Colombia 2008 y España 2010 para denunciar la complicidad de
empresas transnacionales en casos de violación de derechos humanos en
Latinoamérica. Muchos de los casos denunciados están relacionados con la
minería, además de la explotación de hidrocarburos, agronegocios, etc.
Asimismo, se han creado redes de acción global para el intercambio de
información y coordinación de campañas conjuntas. Estas son algunas de
las formas que adquiere el activismo transnacional en respuesta a la
minería y demás instancias de violaciones de derechos humanos en los que
estados y empresas se ven acusados. En este sentido, la minería de
frontera actúa como catalizador tanto de nuevos relacionamientos entre
empresas y gobiernos, así como también de nuevas formas de resistencias
sociales que intervienen en la redefinición del debate regional sobre
los vínculos entre desarrollo sustentable y derechos humanos.
Además de la minería de frontera, las dinámicas de la integración
regional en Sudamérica están regidas también por una serie de proyectos
de infraestructura para la generación y transporte de energía
hidroeléctrica. La abundancia de agua en la cuenca del Amazonas hace de
esta zona el epicentro de una serie de redes interconectadas de represas
y líneas de transmisión que se proyecta vincularán lugares de
producción y consumo. La creciente demanda de energía esta dada por el
crecimiento económico en las economías de los países sudamericanos, y
especialmente del sector industrial brasileño y minero (esta actividad
es gran demandante de agua para sus procesos de extracción del mineral).
Estos cambios están dando lugar a nuevos patrones de la cooperación
regional internacional en el que las empresas brasileñas juegan un papel
clave como las concesionarias principales de los proyectos de
infraestructura de energía hidroeléctrica.
La Iniciativa para la Infraestructura Regional Suramericana (IIRSA),
establece la financiación para estos proyectos. IIRSA es un mecanismo
institucional creado en 2000 para la coordinación de las organizaciones
intergubernamentales acciones con el objetivo de "promover el proceso de
integración política, social y económica de América del Sur, incluyendo
la modernización de la infraestructura regional y acciones específicas
para estimular la integración y el desarrollo de las regiones aisladas
de los subsistemas. IIRSA cuenta una cartera 524 proyectos de
infraestructura en las áreas de transporte, energía y las
comunicaciones, que se agrupan en 47 grupos de proyectos que representan
una inversión estimada de dólares EE.UU. 96,119.2 millones de dólares.
El Banco Nacional de Desarrollo de Brasil (BNDES) es también un actor
regional clave en la movilización de recursos para los proyectos
patrocinados por la IIRSA, tanto en territorio brasileño como también en
países vecinos.
El Complejo Hidroeléctrico rio Madeira es uno de los proyectos más
emblemáticos y la principal iniciativa hidroeléctrica del IIRSA. Una vez
terminado, contará con cuatro represas interconectadas y será el de
mayor tamaño de la cuenca del Amazonas. El BNDES provee parte del
financiamiento para su construcción. Dos de las represas estarán
emplazadas en Brasil mientras que una de ellas estará en territorio
boliviano y la última en un río que demarca la frontera internacional
entre Bolivia y Brasil.
Además, Brasil y Perú procuran la construcción de un mega-complejo
hidroeléctrico en la Amazonía peruana financiado por Brasil. El objetivo
de esta iniciativa es para generar electricidad en Perú para ser
transportada sobre a Brasil para satisfacer su creciente demanda de
energía. Para ello, ambos gobiernos negociaron un Acuerdo Energético que
establece que Perú se compromete a exportar el 70% de la energía que
produzcan sus centrales hidroeléctricas a Brasil durante un plazo de 50
años. Su construcción tendrá un costo de 4.000 millones de dólares e
incluye también una línea de 357 kilómetros para tener la electricidad a
la frontera brasileña. Una vez terminada la construcción del complejo,
este será el mayor proyecto de energía hidroeléctrica en Perú y el
quinto más grande en América Latina. Este proyecto y acuerdo energético
ha sido objeto de grande críticas en Perú. El acuerdo fue firmado por
los gobiernos de Alan García y de Ignácio Lula da Silva en 2010, pero
actualmente está pendiente la ratificación del congreso peruano.
El acuerdo y proyecto ha sido objeto de serios cuestionamientos por los
impactos ambientales y sociales de estas obras. En octubre de 2011 la
principal concesionaria de este proyecto, la brasileña Odebrecht,
decidió retirarse de la construcción de dos des las represas proyectadas
como consecuencia de la oposición que este mega-proyecto genera en las
poblaciones locales, sobre todo de pueblos originarios. El interés del
gobierno brasileño por asegurar un acuerdo que le permita proveerse de
energía a costos rentables se mantiene. Seguramente veremos nuevos
intentos por reflotar el debate sobre este acuerdo, tal vez tomando en
consideración las más recientes resistencias sociales que se han
manifestado en repudio al mismo. Evidencia de ello es el proceso de
revisión que emprenden los ocho países amazónicos de los mecanismos
nacionales de consulta a grupos étnicos en el marco del Tratado de
Cooperación Amazónica.
En la medida que avanzan las iniciativas de integración sudamericana se
pone en evidencia la ausencia de consensos sobre ciertas áreas sensibles
como es el caso de los recursos naturales. Muchos cuestionamientos
comienzan a aflorar en el debate regional, como las tensiones entre
visiones productivistas del desarrollo y de ecología política en las que
se propician formas de desarrollo sustentable, vinculadas a los
derechos humanos, la armonía ambiental y formas de producción y consumo
más inclusivas. Asimismo, se manifiesta la necesidad de nuevos
mecanismos de toma de decisión en materia de recursos naturales, no sólo
a nivel nacional sino especialmente en lo relacionado a proyectos
regionales que involucran acuerdos entre estados e instrumentos de
financiamiento regionales. Es fundamental abordar en profundidad las
nuevas asimetrías que genera este tipo de integración, no solo entre
economías de mayor y menor tamaño, perfiles productivos especializados
como industriales y proveerdores de materias primas, sino también en la
necesidad de formular marcos regionales regulatorios y de políticas
específicamente sobre recursos naturales (coordinación fiscales, normas
de protección ambiental, derecho a de consulta a las poblaciones,
eficiencia energética, entre otras).
En un contexto de creación de una comunidad política sudamericana, los
conflictos y desafíos del desarrollo sustentable se vuelven
invariablemente preocupaciones de todo el bloque regional. Mientras
antes podamos avanzar sobre nuevos consensos en materia de recursos
naturales, mejor estaremos preparados para avanzar en la profundización
de nuevas bases de soberanía.
Nota: Las ideas que aquí se exponen están desarrolladas en un artículo
recientemente publicado como: Saguier, Marcelo (2012)
‘Socio-environmental regionalism in South America: tensions in the new
development models’, The Rise of Post-Hegemonic Regionalism: The Case of
Latin America, Pia Riggirozzi and Diana Tussie, eds., Series United
Nations University Series on Regionalism, Springer.
- Dr. Marcelo Saguier es profesor de estudios internacionales e investigador CONICET/FLACSO
Bienvenid@s al blog del Colectivo de Izquierda. Acá colocaremos todas las novedades de nuestro espacio político de graduad@s de Ciencia Política de la Facultad de Sociales de la UBA. Entre ellos verás congresos, seminarios, becas, artículos de opinión, debates y novedades de la Junta de la Carrera. No te pierdas las convocatorias a las reuniones del espacio, así como los resúmenes posteriores a las mismas.
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viernes, 10 de agosto de 2012
Un debate necesario sobre los TBI y el CIADI - Declaración de ATTAC ARGENTINA
DECLARACION
DE ATTAC ARGENTINA
Un debate
necesario y urgente en Argentina: Tratados Bilaterales de Inversión (TBIs) y
Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones (CIADI),
sus bases, procedimientos y efectos en la vida de los pueblos.
Julio
de 2012
ATTAC ARGENTINA celebra el retiro del Centro
Internacional de Arreglo de Diferencias sobre Inversiones (CIADI), entidad
dependiente del Banco Mundial, por parte del gobierno de la República
Bolivariana de Venezuela. La decisión de denunciar el tratado que ataba a
Venezuela a las decisiones de este centro de tribunales arbitrales formalizada en enero de 2012, se
ha hecho efectiva el pasado 25 de julio.
Venezuela
cancela así su pertenencia al CIADI en un momento donde aún están pendientes de
resolución los procesos en su contra iniciados por empresas transnacionales como la
minera ruso-canadiense Rusoro y la petrolera norteamericana ConocoPhillips. De
hecho, la salida del CIADI no supone el final de los arbitrajes en las
controversias presentadas ante el mencionado organismo, tal como lo muestran
los casos de Bolivia y Ecuador. Estos últimos países recibieron demandas de
empresas transnacionales luego de que formalizaran su retiro del CIADI en 2007
y 2010, respectivamente. Esta medida viene de la mano de la estrecha relación
entre el CIADI y los TBIs (Tratados
Bilaterales de Inversión) que entre sus cláusulas define que las inversiones
siguen siendo protegidas aún después de la denuncia del tratado, por un período
de 10 a 15 años luego de la fecha de terminación (cláusula de ultra-actividad).
Se pone así en evidencia la perversidad tanto del CIADI como de los TBI que
fueron creados para la defensa de los
intereses de las empresas y no de los pueblos.
Asimismo, el retiro de estos tres países latinoamericanos muestra la falacia
del discurso que sostiene que salirse del CIADI provoca el retiro de
inversiones extranjeras de un país. En ninguno de los casos este retiro
significó un derrumbe en las cuenta corrientes de estos países. Incluso nuestra
región muestra también casos que rompen con este argumento, como ser el caso de
Brasil que nunca fue miembro del CIADI y tampoco se ve ante la “amenaza de
verse desfinanciado”.
ATTAC
ARGENTINA sostiene la necesidad a de que se instale el debate acerca del rol del
CIADI en nuestro país tendiente a una resolución similar de retirarse del CIADI. La Argentina ha sido el país que más demandas ha recibido en el mundo
ante el CIADI por parte de empresas transnacionales. Los casos presentados
ponen en evidencia que el sistema del CIADI ha servido como restricción de las
políticas públicas o de los mecanismos de control sobre las empresas
privatizadas, tal como lo demostró el caso de Aguas Argentinas en donde su
principal accionista, la norteamericana Azurix (asociada de Enron), le ganó a nuestro país su demanda por 160
millones de dólares, a pesar de haber incumplido con las inversiones que la
misma se había comprometido realizar en el contrato de concesión al asumir el
control del servicio de agua potable y saneamiento de la zona metropolitana de
Buenos Aires.
Nuevas decisiones soberanas de Argentina, como
ser la expropiación del 51% del capital accionario de Repsol de la empresa YPF,
también son objeto de amenazas por parte de la transnacional española sobre
demandar a nuestro país, una vez más, ante el CIADI por sentirse “discriminada”
por la expropiación realizada por el gobierno nacional, aun cuando son probados
los manejos especulativos y depredadores por parte de dicha empresa.
Ejercer una verdadera política soberana a
favor de los pueblos resulta imposible en caso de seguir atados al convenio del
CIADI. Esto resulta claro en los casos vinculados al cuidado del medio
ambiente, donde las empresas transnacionales (como las mineras Barrick Gold y
Osisko) son quienes aportan los capitales mayoritarios. En caso de políticas
desfavorables para sus inversiones, estas empresas pueden recurrir al CIADI
amparándose en los Tratados Bilaterales de Inversión (TBI) firmados por Argentina
con los países de donde provienen dichas inversiones o donde se encuentran sus
casas matrices. De este modo, no es posible sostener una política
medioambiental a largo plazo que proteja nuestros bienes comunes o incluso
tener una política de control soberano y responsable sobre nuestros recursos
naturales.
Es por ello que ATTAC ARGENTINA expresa la urgencia de que nuestro país se retire del
CIADI, como así también, la necesidad de
declarar nulos los Tratados Bilaterales de Inversión. Con este fin estamos
impulsando el desarrollo de una Campaña Nacional contra el CIADI y los TBI, que
cuenta con el apoyo de numerosas organizaciones sociales, políticas y
sindicales a nivel nacional y global. Invitamos a incorporarse a todas aquellas
organizaciones y movimientos populares que defienden la soberanía del pueblo sobre
sus bienes comunes y su derecho a la
implementación de políticas que operen en su beneficio y no a favor de los de
las corporaciones transnacionales.
Domicilio: Montevideo
31, 2do piso. Capital Federal
Tel: (011)
4381 - 5574
Mail:
attacargentina@gmail.com
viernes, 15 de junio de 2012
Economía verde versus Economía solidaria
- - - Servicio Informativo "Alai-amlatina" - - -
Economía verde versus Economía solidaria
Leonardo Boff
ALAI AMLATINA, 15/06/2012.- El documento cero de la ONU para la Río +20 todavía es rehén del viejo paradigma de la dominación de la naturaleza para extraer de ella los mayores beneficios posibles para los negocios y para el mercado. A través de él y en él el ser humano busca sus medios de vida y subsistencia. La economía verde radicaliza esta tendencia, pues como escribió el diplomático y ecologista boliviano Pablo Solón «ella busca no sólo mercantilizar la madera de la selva sino también su capacidad de absorción de dióxido de carbono». Todo esto puede transformarse en bonos negociables por el mercado y por los bancos. De esta manera el texto se revela definitivamente antropocéntrico, como si todo se destinase al uso exclusivo de los humanos y la Tierra los hubiese creado solo a ellos y no a otros seres vivos que exigen también la sostenibilidad de las condiciones ecológicas para su permanencia en este planeta.
En resumen: \"el futuro que queremos\", lema central del documento de la ONU, no es otra cosa que la prolongación del presente. Éste se presenta amenazador y niega un futuro de esperanza. En un contexto como este, no avanzar es retroceder y cerrar las puertas a lo nuevo.
Hay además un agravante: todo el texto gira en torno a la economía. La pintemos de verde o de marrón, ella guarda siempre su lógica interna que se formula en esta pregunta: ¿cuánto puedo ganar en el menor tiempo, con la menor inversión posible, manteniendo una fuerte competitividad? No seamos ingenuos: el negocio de la economía vigente es el negocio. Ella no propone una nueva relación con la naturaleza sintiéndose parte de ella y responsable de su vitalidad e integridad. Muy al contrario, le hace una guerra total como denuncia el filósofo de la ecología Michel Serres. En esta guerra no tenemos ninguna posibilidad de vencer. Ella ignora nuestros intentos, sigue su curso incluso sin nuestra presencia. Tarea de la inteligencia es descifrar lo que ella nos quiere decir (por los eventos extremos, por los tsunamis, etc), defendernos de los efectos perjudiciales y poner sus energías a nuestro favor. Ella nos ofrece informaciones pero no nos dicta comportamientos. Estos debemos inventarlos nosotros mismos. Solamente serán buenos si están en conformidad con sus ritmos y ciclos.
Como alternativa a esta economía de devastación, si queremos tener futuro, necesitamos oponerle otro paradigma de economía de preservación, conservación y sostenimiento de toda la vida. Necesitamos producir, sí, pero a partir de los bienes y servicios que la naturaleza nos ofrece gratuitamente, respetando el alcance y los límites de cada biorregión, distribuyendo con equidad los frutos alcanzados, pensando en los derechos de las generaciones futuras y en los demás seres de la comunidad de vida. Ella adquiere hoy cuerpo a través de la economía biocentrada, solidaria, agroecológica, familiar y orgánica. En ella cada comunidad busca garantizar su soberanía alimentaria: Produce lo que consume, articulando a productores y consumidores en una verdadera democracia alimentaria.
La Río 92 consagró el concepto antropocéntrico y reduccionista de desarrollo sostenible, elaborado por el informe Brundland de 1987 de la ONU. Se transformó en un dogma profesado por los documentos oficiales, por los estados y empresas sin ser nunca sometido a una crítica seria. Secuestró la sostenibilidad sólo para su campo y así distorsionó las relaciones con la naturaleza. Los desastres que causaba en ella eran vistos como externalidades que no cabía considerar. Pero ocurre que estos se volvieron amenazadores, capaces de destruir las bases fisicoquímicas que sustentan la vida humana y gran parte de la biosfera. Esto no ha sido superado por la economía verde. Esta configura una trampa de los países ricos, especialmente de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) que produjo el texto teórico del PNUMA, Iniciativa de la Economía Verde. Con esto descartan astutamente la discusión sobre la sostenibilidad, la justicia social y psicológica, el calentamiento global, el modelo económico fracasado y el cambio de punto de vista, una mirada distinta sobre el planeta que pueda proyectar un futuro real para la humanidad y para la Tierra.
Junto con la Río +20 sería muy positivo rescatar también la Estocolmo+40. En esta primera conferencia mundial de la ONU realizada del 5 al 15 julio de 1972 en Estocolmo (Suecia) sobre el Ambiente humano, el foco central no era el desarrollo sino el cuidado y la responsabilidad colectiva por todo lo que nos rodea y que está en acelerado proceso de degradación, afectando a todos y especialmente a los países pobres. Era una perspectiva humanística y generosa, que se perdió con la carpeta cerrada del desarrollo sostenible y, ahora, con la economía verde.
- Leonardo Boff es Teólogo/Filósofo, autor de “Sustentabilidade: o que é e o que não é”, Vozes 2012.
Fuente: http://servicioskoinonia.org/b
URL de este artículo: www.alainet.org/active/55664
domingo, 19 de febrero de 2012
Debate - Foro Social Mundial 2012
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Foro Social Mundial 2012
Frei Betto
ALAI AMLATINA, 14/01/2012.- Porto Alegre acogerá, del 24 al 29 de este mes de enero, al FSM (Foro Social Mundial), centrado en el tema “Crisis capitalista. Justicia social y ambiental”. El acontecimiento es una de las actividades preparatorias de la Cúpula de los Pueblos de Rio+20, que se reunirá en la Ciudad Maravillosa entre el 20 y el 21 de junio del 2012.
Se realiza este FSM en el momento en que varios pueblos se movilizan por la libertad y la democracia, como sucede en el mundo árabe. En Occidente la crisis del capitalismo suscita el movimiento Ocupen Wall Street. Las dos manifestaciones tienen en común claridad en cuanto a lo que no se quiere, aunque sin presentar propuestas alternativas viables.
El pasado 15 de octubre hubo movilizaciones en ¡mil ciudades de 82 países! En el mundo andino los pueblos indígenas cuestionan el modelo capitalista de desarrollo y rescatan los valores del buen vivir (sumak kamsay).
Como resultado de la incompetencia de un sistema que prioriza la acumulación privada de la riqueza en detrimento de los derechos humanos, sociales y ambientales, el capitalismo conoce ahora una nueva crisis. Ante ella, la reacción de los dueños del poder es la misma música de una sola nota: austeridad, recortes, aumento de impuestos y desempleo, flexibilización de las leyes laborales, congelamiento de salarios.
Se salvan los bancos y perece la población. Más miseria a la vista; jóvenes sin perspectiva de futuro, condenados a la droga y al crimen. Flujos migratorios desordenados.
Por el lado de la esperanza, y después de tres décadas de globocolonización neoliberal, las manifestaciones señalan valores positivos como la empatía ante el sufrimiento ajeno, la solidaridad, la defensa de la igualdad, la búsqueda de justicia, el reconocimiento de la diversidad y la preservación ambiental. Sin ese universo ético no hay esperanza de que se construya otro mundo posible.
Es necesario reinventar la convivencia humana. Y, por parte de los dueños del poder, no hay ninguna propuesta fuera de la preocupación por no reprimir la ruleta del casino global. La crisis ambiental es ignorada por la ONU, por los gobiernos de los EE.UU. y de la Unión Europea, y nada garantiza que la Rio+20 conseguirá reunir, como en la Eco-92, a jefes de Estado de los países del G8.
Se mercantiliza la vida, se destruyen los ecosistemas, se reduce velozmente la biodiversidad. En todo el planeta se acentúan las iniciativas extractivistas, sin ninguna preocupación por su impacto social y ambiental. Ahora la lucha social es oxigenada por la búsqueda de democracia y soberanía en los países árabes y las grandes manifestaciones, en Europa y en los EE.UU., contra la lógica necrófila del neoliberalismo.
Si otro mundo es posible, lo será a partir de la convergencia de todas esas movilizaciones, de la sincronía entre todos los que luchan por la preservación ambiental, del diálogo entre las fuerzas sociales y políticas convencidas de que dentro del capitalismo no hay salvación para el futuro de la humanidad.
El FSM de Porto Alegre 2012 deberá ser el punto de encuentro de sujetos políticos capaces de encontrar una salida a la crisis y las bases de la construcción de un nuevo modelo civilizatorio, en el que predomine la globalización de la solidaridad. Y de ella podrán salir propuestas temáticas para abastecer a aquellos que, en junio, se encontrarán en la Cúpula de los Pueblos (Rio+20).
La dinámica del FSM 2012 estará a la base de grupos temáticos capaces de acoger experiencias y contribuciones de los participantes en torno a cuatro ejes transversales: 1. Fundamentos éticos y filosóficos. 2. Derechos humanos, pueblos, territorios y defensa de la Madre Tierra. 3. Producción, distribución y consumo: acceso a la riqueza, bienes comunes y economía de transición. 4. Sujetos políticos, arquitectura de poder y democracia.
Frei Betto es escritor, autor de “El amor fecunda el Universo. Ecología y espiritualidad”, junto con Marcelo Barros, entre otros libros. http://www.freibetto.org/> twitter:@freibetto.
Traducción de J.L.Burguet
Copyright 2012 – FREI BETTO – Não é permitida a reprodução deste artigo em qualquer meio de comunicação, eletrônico ou impresso, sem autorização do autor. Se desejar, faça uma assinatura de todos os artigos do escritor. Contato – MHPAL – Agência Literária (mhpal@terra.com.br)
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RSS: http://alainet.org/rss.phtml Twitter: http://twitter.com/ALAIinfo
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Foro Social Mundial 2012
Frei Betto
ALAI AMLATINA, 14/01/2012.- Porto Alegre acogerá, del 24 al 29 de este mes de enero, al FSM (Foro Social Mundial), centrado en el tema “Crisis capitalista. Justicia social y ambiental”. El acontecimiento es una de las actividades preparatorias de la Cúpula de los Pueblos de Rio+20, que se reunirá en la Ciudad Maravillosa entre el 20 y el 21 de junio del 2012.
Se realiza este FSM en el momento en que varios pueblos se movilizan por la libertad y la democracia, como sucede en el mundo árabe. En Occidente la crisis del capitalismo suscita el movimiento Ocupen Wall Street. Las dos manifestaciones tienen en común claridad en cuanto a lo que no se quiere, aunque sin presentar propuestas alternativas viables.
El pasado 15 de octubre hubo movilizaciones en ¡mil ciudades de 82 países! En el mundo andino los pueblos indígenas cuestionan el modelo capitalista de desarrollo y rescatan los valores del buen vivir (sumak kamsay).
Como resultado de la incompetencia de un sistema que prioriza la acumulación privada de la riqueza en detrimento de los derechos humanos, sociales y ambientales, el capitalismo conoce ahora una nueva crisis. Ante ella, la reacción de los dueños del poder es la misma música de una sola nota: austeridad, recortes, aumento de impuestos y desempleo, flexibilización de las leyes laborales, congelamiento de salarios.
Se salvan los bancos y perece la población. Más miseria a la vista; jóvenes sin perspectiva de futuro, condenados a la droga y al crimen. Flujos migratorios desordenados.
Por el lado de la esperanza, y después de tres décadas de globocolonización neoliberal, las manifestaciones señalan valores positivos como la empatía ante el sufrimiento ajeno, la solidaridad, la defensa de la igualdad, la búsqueda de justicia, el reconocimiento de la diversidad y la preservación ambiental. Sin ese universo ético no hay esperanza de que se construya otro mundo posible.
Es necesario reinventar la convivencia humana. Y, por parte de los dueños del poder, no hay ninguna propuesta fuera de la preocupación por no reprimir la ruleta del casino global. La crisis ambiental es ignorada por la ONU, por los gobiernos de los EE.UU. y de la Unión Europea, y nada garantiza que la Rio+20 conseguirá reunir, como en la Eco-92, a jefes de Estado de los países del G8.
Se mercantiliza la vida, se destruyen los ecosistemas, se reduce velozmente la biodiversidad. En todo el planeta se acentúan las iniciativas extractivistas, sin ninguna preocupación por su impacto social y ambiental. Ahora la lucha social es oxigenada por la búsqueda de democracia y soberanía en los países árabes y las grandes manifestaciones, en Europa y en los EE.UU., contra la lógica necrófila del neoliberalismo.
Si otro mundo es posible, lo será a partir de la convergencia de todas esas movilizaciones, de la sincronía entre todos los que luchan por la preservación ambiental, del diálogo entre las fuerzas sociales y políticas convencidas de que dentro del capitalismo no hay salvación para el futuro de la humanidad.
El FSM de Porto Alegre 2012 deberá ser el punto de encuentro de sujetos políticos capaces de encontrar una salida a la crisis y las bases de la construcción de un nuevo modelo civilizatorio, en el que predomine la globalización de la solidaridad. Y de ella podrán salir propuestas temáticas para abastecer a aquellos que, en junio, se encontrarán en la Cúpula de los Pueblos (Rio+20).
La dinámica del FSM 2012 estará a la base de grupos temáticos capaces de acoger experiencias y contribuciones de los participantes en torno a cuatro ejes transversales: 1. Fundamentos éticos y filosóficos. 2. Derechos humanos, pueblos, territorios y defensa de la Madre Tierra. 3. Producción, distribución y consumo: acceso a la riqueza, bienes comunes y economía de transición. 4. Sujetos políticos, arquitectura de poder y democracia.
Frei Betto es escritor, autor de “El amor fecunda el Universo. Ecología y espiritualidad”, junto con Marcelo Barros, entre otros libros. http://www.freibetto.org/> twitter:@freibetto.
Traducción de J.L.Burguet
Copyright 2012 – FREI BETTO – Não é permitida a reprodução deste artigo em qualquer meio de comunicação, eletrônico ou impresso, sem autorização do autor. Se desejar, faça uma assinatura de todos os artigos do escritor. Contato – MHPAL – Agência Literária (mhpal@terra.com.br)
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Debates 4 - Internacionales
Debate - Desarrollo sostenible: crítica al modelo estándar
Desarrollo sostenible: crítica al modelo estándar
Leonardo Boff
Alainet
Los documentos oficiales de la ONU así como el borrador actual de Río+20 dedican gran espacio al modelo de desarrollo sostenible: debe ser económicamente viable, socialmente justo y ambientalmente correcto. Es la famosa tripleta llamada Triple Botton Line (la línea de los tres pilares), creada en 1990 por el británico John Elkington, fundador de la ONG SustainAbility. Pero este modelo no resiste una crítica seria.
Desarrollo económicamente viable: En el lenguaje político de los gobiernos de las empresas, desarrollo equivale al producto interior bruto (PIB). ¡Ay de la empresa y del país que no tengan índices positivos de crecimiento anual! Entran en crisis o en recesión con la consiguiente disminución del consumo y generación de desempleo: en el mundo de los negocios, éste consiste en ganar dinero, con la menor inversión posible, con la máxima rentabilidad posible, con la competencia más fuerte y en el menor tiempo posible.
Cuando hablamos aquí de desarrollo no hablamos de cualquier desarrollo sino del que existe realmente, que es el industrialista/capitalista/ consumista. Éste es antropocéntrico, contradictorio y equivocado. Me explico.
Es antropocéntrico porque está centrado solamente en el ser humano, como si no existiese la comunidad de vida (flora y fauna y otros organismos vivos), que también necesitan de la biosfera e igualmente demandan sostenibilidad.
Es contradictorio, pues desarrollo y sostenibilidad obedecen a lógicas contrapuestas. El desarrollo realmente existente es lineal, creciente, explota la naturaleza y privilegia la acumulación privada. Es la economía política de corte capitalista. La categoría sostenibilidad, por el contrario, proviene de las ciencias de la vida y de la ecología, cuya lógica es circular e incluyente. Representa la tendencia de los ecosistemas al equilibrio dinámico, a la interdependencia y a la cooperación de todos con todos. Como se deduce, son lógicas antagónicas: una privilegia al individuo, la otra al colectivo; una promueve la competición, la otra la cooperación; una la evolución del más apto, la otra la evolución de todos interconectados.
Está equivocado, porque alega que la pobreza es la causa de la degradación ecológica. Por tanto, cuanto menos pobreza, más desarrollo sostenible habría y menos degradación, lo cual es una equivocación. Analizando, sin embargo, críticamente las causas reales de la pobreza y de la degradación de la naturaleza, se ve que resultan, no exclusiva, pero principalmente, del tipo de desarrollo practicado. Él es el que produce degradación, porque dilapida la naturaleza, paga bajos salarios y genera así pobreza.
Este desarrollo sostenible es una trampa del sistema imperante: asume los términos de la ecología (sostenibilidad) para vaciarlos. Asume el ideal de la economía (crecimiento) enmascarando la pobreza que el mismo produce.
Socialmente justo: si hay una cosa que el actual desarrollo industrial/capitalista no puede decir de sí mismo es que es socialmente justo. Si lo fuera, no habría 1, 4 miles de millones de hambrientos en el mundo y la mayoría de las naciones en la pobreza.
Detengámonos solamente en el caso de Brasil. El Atlas Social de Brasil de 2010 (IPEA) refiere que 5000 familias controlan el 46% del PIB. El gobierno destina anualmente 125.000 millones de reales al sistema financiero para pagar con intereses los préstamos hechos y destina solamente 40.000 millones de reales a los programas sociales que benefician a las grandes mayorías pobres. Todo esto denuncia la falsedad de la retórica de un desarrollo socialmente justo, imposible dentro del actual paradigma económico.
Ambientalmente correcto: el actual tipo de desarrollo se hace llevando a cabo una guerra imparable contra Gaia, arrancando de ella todo lo que le es útil y objeto de lucro, especialmente para aquellas minorías que controlan el proceso. Según el índice Planeta vivo de la ONU (2010) en menos de 40 años la biodiversidad global sufrió una caída del 30%. Solamente desde 1998 hasta ahora ha habido un salto del 35% en las emisiones de gases de efecto invernadero. En vez de hablar de los límites del crecimiento, mejor haríamos en hablar de los límites de agresión a la Tierra.
En conclusión, el modelo patrón de desarrollo que se quiere sostenible es retórico. En él se verifican avances en la producción de bajo carbono, en la utilización de energías alternativas, en el reforzamiento de regiones degradadas y en la creación de mejores eliminaciones de residuos. Pero fijémonos bien: todo esto se hace siempre que no se perjudiquen los lucros ni se debilite la competición. La utilización de la expresión «desarrollo sostenible» tiene un significado político importante: el cambio necesario de paradigma económico, si es que queremos una sostenibilidad real. Dentro del actual, la sostenibilidad es o localizada o inexistente.
Leonardo Boff es Teólogo y filósofo
Leonardo Boff
Alainet
Los documentos oficiales de la ONU así como el borrador actual de Río+20 dedican gran espacio al modelo de desarrollo sostenible: debe ser económicamente viable, socialmente justo y ambientalmente correcto. Es la famosa tripleta llamada Triple Botton Line (la línea de los tres pilares), creada en 1990 por el británico John Elkington, fundador de la ONG SustainAbility. Pero este modelo no resiste una crítica seria.
Desarrollo económicamente viable: En el lenguaje político de los gobiernos de las empresas, desarrollo equivale al producto interior bruto (PIB). ¡Ay de la empresa y del país que no tengan índices positivos de crecimiento anual! Entran en crisis o en recesión con la consiguiente disminución del consumo y generación de desempleo: en el mundo de los negocios, éste consiste en ganar dinero, con la menor inversión posible, con la máxima rentabilidad posible, con la competencia más fuerte y en el menor tiempo posible.
Cuando hablamos aquí de desarrollo no hablamos de cualquier desarrollo sino del que existe realmente, que es el industrialista/capitalista/ consumista. Éste es antropocéntrico, contradictorio y equivocado. Me explico.
Es antropocéntrico porque está centrado solamente en el ser humano, como si no existiese la comunidad de vida (flora y fauna y otros organismos vivos), que también necesitan de la biosfera e igualmente demandan sostenibilidad.
Es contradictorio, pues desarrollo y sostenibilidad obedecen a lógicas contrapuestas. El desarrollo realmente existente es lineal, creciente, explota la naturaleza y privilegia la acumulación privada. Es la economía política de corte capitalista. La categoría sostenibilidad, por el contrario, proviene de las ciencias de la vida y de la ecología, cuya lógica es circular e incluyente. Representa la tendencia de los ecosistemas al equilibrio dinámico, a la interdependencia y a la cooperación de todos con todos. Como se deduce, son lógicas antagónicas: una privilegia al individuo, la otra al colectivo; una promueve la competición, la otra la cooperación; una la evolución del más apto, la otra la evolución de todos interconectados.
Está equivocado, porque alega que la pobreza es la causa de la degradación ecológica. Por tanto, cuanto menos pobreza, más desarrollo sostenible habría y menos degradación, lo cual es una equivocación. Analizando, sin embargo, críticamente las causas reales de la pobreza y de la degradación de la naturaleza, se ve que resultan, no exclusiva, pero principalmente, del tipo de desarrollo practicado. Él es el que produce degradación, porque dilapida la naturaleza, paga bajos salarios y genera así pobreza.
Este desarrollo sostenible es una trampa del sistema imperante: asume los términos de la ecología (sostenibilidad) para vaciarlos. Asume el ideal de la economía (crecimiento) enmascarando la pobreza que el mismo produce.
Socialmente justo: si hay una cosa que el actual desarrollo industrial/capitalista no puede decir de sí mismo es que es socialmente justo. Si lo fuera, no habría 1, 4 miles de millones de hambrientos en el mundo y la mayoría de las naciones en la pobreza.
Detengámonos solamente en el caso de Brasil. El Atlas Social de Brasil de 2010 (IPEA) refiere que 5000 familias controlan el 46% del PIB. El gobierno destina anualmente 125.000 millones de reales al sistema financiero para pagar con intereses los préstamos hechos y destina solamente 40.000 millones de reales a los programas sociales que benefician a las grandes mayorías pobres. Todo esto denuncia la falsedad de la retórica de un desarrollo socialmente justo, imposible dentro del actual paradigma económico.
Ambientalmente correcto: el actual tipo de desarrollo se hace llevando a cabo una guerra imparable contra Gaia, arrancando de ella todo lo que le es útil y objeto de lucro, especialmente para aquellas minorías que controlan el proceso. Según el índice Planeta vivo de la ONU (2010) en menos de 40 años la biodiversidad global sufrió una caída del 30%. Solamente desde 1998 hasta ahora ha habido un salto del 35% en las emisiones de gases de efecto invernadero. En vez de hablar de los límites del crecimiento, mejor haríamos en hablar de los límites de agresión a la Tierra.
En conclusión, el modelo patrón de desarrollo que se quiere sostenible es retórico. En él se verifican avances en la producción de bajo carbono, en la utilización de energías alternativas, en el reforzamiento de regiones degradadas y en la creación de mejores eliminaciones de residuos. Pero fijémonos bien: todo esto se hace siempre que no se perjudiquen los lucros ni se debilite la competición. La utilización de la expresión «desarrollo sostenible» tiene un significado político importante: el cambio necesario de paradigma económico, si es que queremos una sostenibilidad real. Dentro del actual, la sostenibilidad es o localizada o inexistente.
Leonardo Boff es Teólogo y filósofo
martes, 29 de noviembre de 2011
Debate - El G20, símbolo del fracaso de un sistema
8 de noviembre de 2011 | Eric Toussaint
El G20, símbolo del fracaso de un sistema
Decididamente es urgente optar por otra arquitectura internacional y democrática. También conviene que las opciones sean anticapitalistas: rechazar la dictadura de los acreedores, expropiar los bancos sin indemnizaciones y ponerlos bajo control ciudadano, rechazar el pago de una deuda ilegítima, redistribuir, de forma radical, la riqueza.
http://www.isepci.org.ar/images/noticias/2011-11-08-el-g20-simbolo-del-fracaso-de-un-sistema-43_big.jpg
El G20 no tiene más legitimidad que su progenitor el G7 (Estados Unidos, Canadá, Alemania, Reino Unido, Francia, Italia y Japón). Estos países lo crearon hace tres años cuando comenzaban a estar minados por la crisis económica más importante desde los años treinta del siglo pasado. El G20 fue un fracaso desde el comienzo hasta el fin de su reunión del 3 y 4 de noviembre de 2011, en Cannes (Francia). La crisis de la Unión Europea y de la zona euro es evidente y está en el centro de todas las preocupaciones. La pirueta de Georges Papandreu anunciando, tres días antes de la cumbre, la convocatoria de un referéndum en Grecia para enero de 2012, cuestionó el último andamiaje que trataba de evitar una quiebra en cadena de los grandes bancos privados europeos y su efecto bumerán sobre las instituciones financieras norteamericanas. |1|
Y este anuncio convulsionó una agenda del G20 minuciosamente preparada desde hacía meses. De manera patética, todos los jefes de Estado y de gobierno y los dirigentes empresariales se volvieron, de repente, dependientes de la capacidad del tándem Sarkozy – Merkel de lograr que las autoridades griegas declararan, antes del fin de la cumbre, que el referéndum no se celebraría. Si la perspectiva de un referéndum se hubiera confirmado y si éste consistía en pedir al pueblo griego su conformidad para la aplicación de los acuerdos de la cumbre europea del 26 y 27 de octubre de 2011, se hubiera producido un desastre bancario y financiero. ¿Por qué hubiera pasado eso? Porque todo indicaba que el plan iba a ser rechazado ya que, según un sondeo realizado después del 27 de octubre, sólo el 12 % de los griegos aprobaba dicho acuerdo. La perspectiva de este rechazo habría provocado durante el mes de noviembre un descalabro del valor de los títulos griegos, lo que hubiera obligado a los más grandes bancos franceses y de otros países europeos a aplicar una quita de entre el 80 y 90 % a sus activos griegos. Los accionistas habrían aumentado la venta de acciones de esos bancos provocando un marasmo en la bolsa. Se habrían desencadenado ataques especulativos contra los títulos italianos y españoles, a los que la zona euro habría sido incapaz de enfrentarse, ya que el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) no tiene los medios necesarios. Los bancos franceses, alemanes y de otros acreedores de Italia y España no hubieran resistido.
Es evidente que Georges Papandreu, bajo la presión de las nuevas y durísimas reacciones populares ocurridas durante la fiesta nacional del 28 de octubre y frente a las críticas dentro de su propio partido, intentó ganar tiempo torpemente, y asegurarse un voto de confianza en el parlamento. Ese cambio, de alguien que desde hace 18 meses se burla de las reglas más elementales de la democracia y reniega de sus compromisos electorales, no era motivado por la voluntad de dar la palabra al pueblo La verdad es que cuando, el 1 de noviembre, se conoció su promesa de referéndum, ésta fue ampliamente rechazada por la población así como por los partidos y organizaciones sociales de izquierda. Por supuesto, por razones totalmente opuestas, los dirigentes europeos se opusieron en forma unánime a cualquier consulta popular que concerniera al nuevo plan de austeridad impuesto a Grecia en el marco del acuerdo europeo de octubre de 2011.
La crisis de la Unión Europea fue bien visible durante la cumbre y los dirigentes de las instituciones europeas no tuvieron los papeles principales. J. M. Barroso y H. Van Rompuy, respectivamente presidente de la Comisión Europea y del Consejo Europeo, fueron simples figurantes mientras que Sarkozy y Merkel lideraron, del inicio al fin, todas las transacciones importantes.
Aunque la vuelta atrás de Georges Papandreu y la perspectiva de un gobierno de unidad nacional que se comprometa a aplicar las medidas de austeridad, que la mayoría del pueblo griego rechaza, salvan la cara del plan de ayuda a Atenas —mejor dicho del plan de rescate del euro y de los grandes bancos privados—, tal es el descontento en Grecia que nada está definitivamente cerrado.
Desde ahora en adelante, Italia será el próximo eslabón más débil de la zona euro con una deuda soberana seis veces más importante que la de Grecia. El G20 constituye un fracaso terrible para el gobierno italiano. Silvio Berlusconi tuvo que aceptar que su país sea sometido a un examen permanente por parte del FMI. Al salir de la cumbre, Christine Lagarde, directora general del FMI, declaró respecto al jefe de gobierno italiano: «Lo someteremos al test de la realidad» y agregó a propósito de Italia «Enviaré cada tres meses un equipo compuesto seguramente de 5 o 6 especialistas.» |2| Que un país miembro fundador del G7 sea sometido a un tratamiento tan humillante muestra la profundidad del fracaso de la zona euro y de la Unión Europea. No olvidemos que Mario Draghi, el nuevo presidente del Banco Central Europeo, era hasta hace un mes el director del Banco Central italiano, después de haber sido ministro del gobierno Berlusconi. El BCE, que está en plena crisis, no tiene por lo tanto la presidencia sólida que necesita para hacer frente a esta situación. El anuncio realizado por Mario Draghi, ex miembro de Goldman Sachs, de la reducción del 0,25 % en el tipo director del BCE constituye una nueva concesión a los banqueros con déficit de financiación a buen precio.
Otro fracaso para la UE y la eurozona: al Fondo Europeo de Estabilidad Financiera todavía no le adjudicaron las nuevas competencias y el aumento de medios previstos en la cumbre europea del 21 de julio de 2011. Los BRIC (Brasil, Rusia, India y China) finalmente dijeron que no aportarían fondos al FESF.
Por otro lado, parece que el FMI no va tan bien como su directora quisiera hacernos creer: los 500.000 millones de……. prometidos al FMI por la cumbre del G20 de 2009, reunida en Londres, no se han visto confirmados. Y esto es consecuencia del rechazo de los países del G7 a aceptar una exigencia de los BRIC. Éstos deseaban que su ayuda al FMI, a la UE y a Estados Unidos se viera recompensada por un aumento de su peso en las instituciones internacionales (FMI, Banco Mundial, etc.) Pedían un nuevo reparto de los derechos de voto y también puestos de responsabilidad para lograr influir en estas instituciones. Salieron perdiendo las dos partes: el G7 no consiguió convencer a los países emergentes a aflojar su bolsa y a su vez éstos no obtuvieron un peso estructural en esas instituciones conforme a su importancia económica y política.
A pesar de que se enfrentan a una profundización de la crisis económica y a unas sombrías perspectivas para 2012, los gobiernos de los países más industrializados rechazan tomar unas medidas elementales para restituir el orden en el sector financiero privado y relanzar la economía: separación entre bancos de depósitos y bancos de negocios, prohibición de algunas actividades especulativas, impuesto sobre las transacciones financieras, límite en los sueldos de los administradores de sociedades y una limitación muy estricta de los bonos, represalias contra los paraísos fiscales, aumento de los gastos públicos para relanzar el empleo, protección del poder adquisitivo de los asalariados y de los receptores de subsidios sociales… De todas estas medidas que en un momento u otro de la crisis fueron propuestas por responsables políticos como Nicolás Sarkozy, el anfitrión de esta cumbre del G20, ninguna fue puesta en práctica. Sin embargo, estas medidas constituyen la mínima expresión de un programa del tipo del que adoptó el presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt en su país, para afrontar la gran depresión.
Barack Obama y todos los dirigentes europeos optaron por otra vía: el apoyo estructural masivo a los bancos y a otras instituciones financieras para tratar de evitar las quiebras en cadena conjuntamente con un refuerzo de las políticas neoliberales (reducción de los gastos públicos y del poder adquisitivo de la mayoría de las familias, refuerzo de las políticas de precarización del trabajo asalariado, una nueva ola de privatizaciones, aumento de los impuestos indirectos, etc.). Los resultados de esta elección no levantan ninguna duda: una degradación del nivel de vida de la mayoría de la población de los países afectados, un continuo aumento de las desigualdades, la posibilidad de nuevas quiebras bancarias ya que no se impuso ningún límite serio a las políticas especulativas, un crecimiento escaso salpicado de recesiones durante diez, incluso quince años, el mantenimiento de un endeudamiento estructural de los poderes públicos como consecuencia de la insuficiencia de los ingresos fiscales, la continuación de la crisis en la zona euro,…
El abismo que separa la real politik y el discurso lleno de fanfarronadas respecto a los abusos de los mercados es patente cuando se lee el siguiente trozo de la declaración final: «No toleraremos una vuelta a los comportamientos observados antes de la crisis en el sector financiero, y controlaremos estrechamente la puesta en marcha de nuestros compromisos respecto a los bancos, a los mercados OTC de derivados y a las prácticas remunerativas».
Especialmente mortífera en los países del Sur y en particular en África, la crisis alimentaria provocada principalmente por la especulación sobre los productos agrícolas figuraba también en la agenda del G20 y su examen no dio pie a ninguna medida. La declaración se contenta con afirmar que es necesario: «atenuar los efectos de la volatilidad de los precios».
Luego de esta cumbre del G20, los indignados de Europa y de Wall Street ven sus convicciones reforzadas. Los que pretenden conducir al planeta son incapaces de encontrar unas soluciones correctas y han utilizado toda su influencia para impedir que un pueblo pueda pronunciarse sobre las recetas neoliberales que le imponen. La lección no será olvidada. Decididamente es urgente optar por otra arquitectura internacional y democrática. También conviene que las opciones sean anticapitalistas: rechazar la dictadura de los acreedores, expropiar los bancos sin indemnizaciones y ponerlos bajo control ciudadano, rechazar el pago de una deuda ilegítima, redistribuir, de forma radical, la riqueza.
Notas
|1| Véase Éric Toussaint: "El eslabón más débil en Europa son los bancos"
|2| Entrevista a Christine Lagarde publicada en Le Monde del 6-7 de noviembre de 2011, p.12
Traducción: Griselda Piñero
Más información en www.isepci.org.ar
El G20, símbolo del fracaso de un sistema
Decididamente es urgente optar por otra arquitectura internacional y democrática. También conviene que las opciones sean anticapitalistas: rechazar la dictadura de los acreedores, expropiar los bancos sin indemnizaciones y ponerlos bajo control ciudadano, rechazar el pago de una deuda ilegítima, redistribuir, de forma radical, la riqueza.
http://www.isepci.org.ar/images/noticias/2011-11-08-el-g20-simbolo-del-fracaso-de-un-sistema-43_big.jpg
El G20 no tiene más legitimidad que su progenitor el G7 (Estados Unidos, Canadá, Alemania, Reino Unido, Francia, Italia y Japón). Estos países lo crearon hace tres años cuando comenzaban a estar minados por la crisis económica más importante desde los años treinta del siglo pasado. El G20 fue un fracaso desde el comienzo hasta el fin de su reunión del 3 y 4 de noviembre de 2011, en Cannes (Francia). La crisis de la Unión Europea y de la zona euro es evidente y está en el centro de todas las preocupaciones. La pirueta de Georges Papandreu anunciando, tres días antes de la cumbre, la convocatoria de un referéndum en Grecia para enero de 2012, cuestionó el último andamiaje que trataba de evitar una quiebra en cadena de los grandes bancos privados europeos y su efecto bumerán sobre las instituciones financieras norteamericanas. |1|
Y este anuncio convulsionó una agenda del G20 minuciosamente preparada desde hacía meses. De manera patética, todos los jefes de Estado y de gobierno y los dirigentes empresariales se volvieron, de repente, dependientes de la capacidad del tándem Sarkozy – Merkel de lograr que las autoridades griegas declararan, antes del fin de la cumbre, que el referéndum no se celebraría. Si la perspectiva de un referéndum se hubiera confirmado y si éste consistía en pedir al pueblo griego su conformidad para la aplicación de los acuerdos de la cumbre europea del 26 y 27 de octubre de 2011, se hubiera producido un desastre bancario y financiero. ¿Por qué hubiera pasado eso? Porque todo indicaba que el plan iba a ser rechazado ya que, según un sondeo realizado después del 27 de octubre, sólo el 12 % de los griegos aprobaba dicho acuerdo. La perspectiva de este rechazo habría provocado durante el mes de noviembre un descalabro del valor de los títulos griegos, lo que hubiera obligado a los más grandes bancos franceses y de otros países europeos a aplicar una quita de entre el 80 y 90 % a sus activos griegos. Los accionistas habrían aumentado la venta de acciones de esos bancos provocando un marasmo en la bolsa. Se habrían desencadenado ataques especulativos contra los títulos italianos y españoles, a los que la zona euro habría sido incapaz de enfrentarse, ya que el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) no tiene los medios necesarios. Los bancos franceses, alemanes y de otros acreedores de Italia y España no hubieran resistido.
Es evidente que Georges Papandreu, bajo la presión de las nuevas y durísimas reacciones populares ocurridas durante la fiesta nacional del 28 de octubre y frente a las críticas dentro de su propio partido, intentó ganar tiempo torpemente, y asegurarse un voto de confianza en el parlamento. Ese cambio, de alguien que desde hace 18 meses se burla de las reglas más elementales de la democracia y reniega de sus compromisos electorales, no era motivado por la voluntad de dar la palabra al pueblo La verdad es que cuando, el 1 de noviembre, se conoció su promesa de referéndum, ésta fue ampliamente rechazada por la población así como por los partidos y organizaciones sociales de izquierda. Por supuesto, por razones totalmente opuestas, los dirigentes europeos se opusieron en forma unánime a cualquier consulta popular que concerniera al nuevo plan de austeridad impuesto a Grecia en el marco del acuerdo europeo de octubre de 2011.
La crisis de la Unión Europea fue bien visible durante la cumbre y los dirigentes de las instituciones europeas no tuvieron los papeles principales. J. M. Barroso y H. Van Rompuy, respectivamente presidente de la Comisión Europea y del Consejo Europeo, fueron simples figurantes mientras que Sarkozy y Merkel lideraron, del inicio al fin, todas las transacciones importantes.
Aunque la vuelta atrás de Georges Papandreu y la perspectiva de un gobierno de unidad nacional que se comprometa a aplicar las medidas de austeridad, que la mayoría del pueblo griego rechaza, salvan la cara del plan de ayuda a Atenas —mejor dicho del plan de rescate del euro y de los grandes bancos privados—, tal es el descontento en Grecia que nada está definitivamente cerrado.
Desde ahora en adelante, Italia será el próximo eslabón más débil de la zona euro con una deuda soberana seis veces más importante que la de Grecia. El G20 constituye un fracaso terrible para el gobierno italiano. Silvio Berlusconi tuvo que aceptar que su país sea sometido a un examen permanente por parte del FMI. Al salir de la cumbre, Christine Lagarde, directora general del FMI, declaró respecto al jefe de gobierno italiano: «Lo someteremos al test de la realidad» y agregó a propósito de Italia «Enviaré cada tres meses un equipo compuesto seguramente de 5 o 6 especialistas.» |2| Que un país miembro fundador del G7 sea sometido a un tratamiento tan humillante muestra la profundidad del fracaso de la zona euro y de la Unión Europea. No olvidemos que Mario Draghi, el nuevo presidente del Banco Central Europeo, era hasta hace un mes el director del Banco Central italiano, después de haber sido ministro del gobierno Berlusconi. El BCE, que está en plena crisis, no tiene por lo tanto la presidencia sólida que necesita para hacer frente a esta situación. El anuncio realizado por Mario Draghi, ex miembro de Goldman Sachs, de la reducción del 0,25 % en el tipo director del BCE constituye una nueva concesión a los banqueros con déficit de financiación a buen precio.
Otro fracaso para la UE y la eurozona: al Fondo Europeo de Estabilidad Financiera todavía no le adjudicaron las nuevas competencias y el aumento de medios previstos en la cumbre europea del 21 de julio de 2011. Los BRIC (Brasil, Rusia, India y China) finalmente dijeron que no aportarían fondos al FESF.
Por otro lado, parece que el FMI no va tan bien como su directora quisiera hacernos creer: los 500.000 millones de……. prometidos al FMI por la cumbre del G20 de 2009, reunida en Londres, no se han visto confirmados. Y esto es consecuencia del rechazo de los países del G7 a aceptar una exigencia de los BRIC. Éstos deseaban que su ayuda al FMI, a la UE y a Estados Unidos se viera recompensada por un aumento de su peso en las instituciones internacionales (FMI, Banco Mundial, etc.) Pedían un nuevo reparto de los derechos de voto y también puestos de responsabilidad para lograr influir en estas instituciones. Salieron perdiendo las dos partes: el G7 no consiguió convencer a los países emergentes a aflojar su bolsa y a su vez éstos no obtuvieron un peso estructural en esas instituciones conforme a su importancia económica y política.
A pesar de que se enfrentan a una profundización de la crisis económica y a unas sombrías perspectivas para 2012, los gobiernos de los países más industrializados rechazan tomar unas medidas elementales para restituir el orden en el sector financiero privado y relanzar la economía: separación entre bancos de depósitos y bancos de negocios, prohibición de algunas actividades especulativas, impuesto sobre las transacciones financieras, límite en los sueldos de los administradores de sociedades y una limitación muy estricta de los bonos, represalias contra los paraísos fiscales, aumento de los gastos públicos para relanzar el empleo, protección del poder adquisitivo de los asalariados y de los receptores de subsidios sociales… De todas estas medidas que en un momento u otro de la crisis fueron propuestas por responsables políticos como Nicolás Sarkozy, el anfitrión de esta cumbre del G20, ninguna fue puesta en práctica. Sin embargo, estas medidas constituyen la mínima expresión de un programa del tipo del que adoptó el presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt en su país, para afrontar la gran depresión.
Barack Obama y todos los dirigentes europeos optaron por otra vía: el apoyo estructural masivo a los bancos y a otras instituciones financieras para tratar de evitar las quiebras en cadena conjuntamente con un refuerzo de las políticas neoliberales (reducción de los gastos públicos y del poder adquisitivo de la mayoría de las familias, refuerzo de las políticas de precarización del trabajo asalariado, una nueva ola de privatizaciones, aumento de los impuestos indirectos, etc.). Los resultados de esta elección no levantan ninguna duda: una degradación del nivel de vida de la mayoría de la población de los países afectados, un continuo aumento de las desigualdades, la posibilidad de nuevas quiebras bancarias ya que no se impuso ningún límite serio a las políticas especulativas, un crecimiento escaso salpicado de recesiones durante diez, incluso quince años, el mantenimiento de un endeudamiento estructural de los poderes públicos como consecuencia de la insuficiencia de los ingresos fiscales, la continuación de la crisis en la zona euro,…
El abismo que separa la real politik y el discurso lleno de fanfarronadas respecto a los abusos de los mercados es patente cuando se lee el siguiente trozo de la declaración final: «No toleraremos una vuelta a los comportamientos observados antes de la crisis en el sector financiero, y controlaremos estrechamente la puesta en marcha de nuestros compromisos respecto a los bancos, a los mercados OTC de derivados y a las prácticas remunerativas».
Especialmente mortífera en los países del Sur y en particular en África, la crisis alimentaria provocada principalmente por la especulación sobre los productos agrícolas figuraba también en la agenda del G20 y su examen no dio pie a ninguna medida. La declaración se contenta con afirmar que es necesario: «atenuar los efectos de la volatilidad de los precios».
Luego de esta cumbre del G20, los indignados de Europa y de Wall Street ven sus convicciones reforzadas. Los que pretenden conducir al planeta son incapaces de encontrar unas soluciones correctas y han utilizado toda su influencia para impedir que un pueblo pueda pronunciarse sobre las recetas neoliberales que le imponen. La lección no será olvidada. Decididamente es urgente optar por otra arquitectura internacional y democrática. También conviene que las opciones sean anticapitalistas: rechazar la dictadura de los acreedores, expropiar los bancos sin indemnizaciones y ponerlos bajo control ciudadano, rechazar el pago de una deuda ilegítima, redistribuir, de forma radical, la riqueza.
Notas
|1| Véase Éric Toussaint: "El eslabón más débil en Europa son los bancos"
|2| Entrevista a Christine Lagarde publicada en Le Monde del 6-7 de noviembre de 2011, p.12
Traducción: Griselda Piñero
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Debates 4 - Internacionales
lunes, 5 de septiembre de 2011
Debate - Tres años de crisis, tres meses de indignación por Antentas y Vivas
Tres años de crisis, tres meses de indignación
Josep Maria Antentas y Esther Vivas
Nos acercamos al tercer aniversario de la quiebra de Lehman Brothers y del estallido formal de la crisis, "una racionalización irracional de un sistema irracional" como nos recuerda el geógrafo David Harvey. En el momento del crack del sistema financiero, los dueños del mundo vivieron un breve momento de pánico alarmados por la magnitud de una crisis que no habían previsto, por su falta de instrumentos teóricos para comprenderla y por el temor a una fuerte reacción social. Llegaron entonces las vacías proclamas de "refundación del capitalismo" y los falsos mea culpa que se fueron evaporando, una vez apuntalado el sistema financiero y en ausencia de una explosión social.
Se entró así en una nueva fase en la que, con la crisis y el déficit como pretexto, las políticas aplicadas en el conjunto de la Unión Europea han buscado recortar los derechos sociales, infligir una derrota histórica a los trabajadores y reforzar los mecanismos de dominación de clase. Para los poderes económicos las regulaciones sociales que aún existen en el viejo continente son un freno para la competitividad internacional de la economía europea y un molesto peso en la espalda del que se quieren deshacer. Las medidas del gobierno Zapatero desde mayo de 2010 y los recortes del gobierno de Mas, en Cataluña, el "gobierno de los mejores" (con las tijeras), se inscriben plenamente en esta dinámica general.
Llegaremos al tercer aniversario de la crisis con una sensación ambivalente. Por un lado, tenemos la cruel constatación de la magnitud de la tragedia y los graves efectos sociales de un descalabro económico que, lejos de haber quedado atrás, amenaza con agravarse con la aceleración de las turbulencias financieras internacionales, en un contexto donde las clases dominantes manifiestan una virulenta determinación por hacernos pagar a todos el coste de su crisis. Por otro lado, sin embargo, llegamos a este punto con la alentadora evidencia de que, finalmente, la revuelta social contra un estado de cosas intolerable ha comenzado.
Efectivamente, si el movimiento del 15M ha transmitido algún mensaje, éste es el de la esperanza, ante el desánimo y el pesimismo, en la capacidad colectiva de cambiar las cosas y de poder ser sujetos activos, y no meros objetos pasivos de las necesidades del capital y su lógica del beneficio y la competencia. La indignación es, precisamente, como señalaba Daniel Bensaïd, "lo contrario del hábito y la resignación".
La esperanza que el movimiento ha traído a aquellos que quieren "cambiar el mundo de base" es directamente proporcional a la inquietud que ha generado en los grupos dominantes de la sociedad, abruptamente interpelados por un nuevo actor que desafía su monopolio sobre los asuntos colectivos y la vida pública y cuestiona las definiciones oficiales de la crisis, que presentan una visión unilateral e interesada.
El 15M y la política dominante representan dos lógicas diferentes, irreconciliables. Por un lado, la aspiración a la justicia social y a una democracia real en el sentido más amplio del término, es decir, a la capacidad de decidir sobre el propio destino. Por otro lado, los dictados de los intereses empresariales y el imperio del beneficio privado. Ambas marcan dos hojas de ruta antagónicas para nuestra sociedad. Nuestro futuro será muy diferente en función de qué prevalezca.
En sus tres meses de existencia, el movimiento ha significado un fuerte proceso de politización de la sociedad, de reinterés por los asuntos colectivos y de reocupación social de un espacio público usurpado cotidianamente por los intereses privados. Ha significado un aprendizaje colectivo del ejercicio de la democracia y la autoorganización. Nos ha enseñado a comenzar a "aprender a desaprender" para deshacernos de las ideas hegemónicas sobre la realidad y ha contribuido a difundir un "sentido común alternativo".
La marea de indignación movilizada no ha alcanzado todavía suficiente fuerza para detener las políticas en marcha, si bien ha logrado algunas victorias concretas, aunque defensivas, importantes como la parálisis de muchos desahucios y el debilitamiento de la aplicación de las ordenanzas del civismo.
Todo ello, no es un mal balance para un movimiento que, guste o no, está apenas empezando a demostrar lo que es capaz.
*Josep Maria Antentas es profesor de sociología de la UAB y Esther Vivas es miembro del Centro de Estudios sobre Movimientos Sociales (CEMS) de la UPF.
**Artículo publicado en Público (ed. Catalunya), 03/09/2011.
+ info: http://esthervivas.wordpress.com
Josep Maria Antentas y Esther Vivas
Nos acercamos al tercer aniversario de la quiebra de Lehman Brothers y del estallido formal de la crisis, "una racionalización irracional de un sistema irracional" como nos recuerda el geógrafo David Harvey. En el momento del crack del sistema financiero, los dueños del mundo vivieron un breve momento de pánico alarmados por la magnitud de una crisis que no habían previsto, por su falta de instrumentos teóricos para comprenderla y por el temor a una fuerte reacción social. Llegaron entonces las vacías proclamas de "refundación del capitalismo" y los falsos mea culpa que se fueron evaporando, una vez apuntalado el sistema financiero y en ausencia de una explosión social.
Se entró así en una nueva fase en la que, con la crisis y el déficit como pretexto, las políticas aplicadas en el conjunto de la Unión Europea han buscado recortar los derechos sociales, infligir una derrota histórica a los trabajadores y reforzar los mecanismos de dominación de clase. Para los poderes económicos las regulaciones sociales que aún existen en el viejo continente son un freno para la competitividad internacional de la economía europea y un molesto peso en la espalda del que se quieren deshacer. Las medidas del gobierno Zapatero desde mayo de 2010 y los recortes del gobierno de Mas, en Cataluña, el "gobierno de los mejores" (con las tijeras), se inscriben plenamente en esta dinámica general.
Llegaremos al tercer aniversario de la crisis con una sensación ambivalente. Por un lado, tenemos la cruel constatación de la magnitud de la tragedia y los graves efectos sociales de un descalabro económico que, lejos de haber quedado atrás, amenaza con agravarse con la aceleración de las turbulencias financieras internacionales, en un contexto donde las clases dominantes manifiestan una virulenta determinación por hacernos pagar a todos el coste de su crisis. Por otro lado, sin embargo, llegamos a este punto con la alentadora evidencia de que, finalmente, la revuelta social contra un estado de cosas intolerable ha comenzado.
Efectivamente, si el movimiento del 15M ha transmitido algún mensaje, éste es el de la esperanza, ante el desánimo y el pesimismo, en la capacidad colectiva de cambiar las cosas y de poder ser sujetos activos, y no meros objetos pasivos de las necesidades del capital y su lógica del beneficio y la competencia. La indignación es, precisamente, como señalaba Daniel Bensaïd, "lo contrario del hábito y la resignación".
La esperanza que el movimiento ha traído a aquellos que quieren "cambiar el mundo de base" es directamente proporcional a la inquietud que ha generado en los grupos dominantes de la sociedad, abruptamente interpelados por un nuevo actor que desafía su monopolio sobre los asuntos colectivos y la vida pública y cuestiona las definiciones oficiales de la crisis, que presentan una visión unilateral e interesada.
El 15M y la política dominante representan dos lógicas diferentes, irreconciliables. Por un lado, la aspiración a la justicia social y a una democracia real en el sentido más amplio del término, es decir, a la capacidad de decidir sobre el propio destino. Por otro lado, los dictados de los intereses empresariales y el imperio del beneficio privado. Ambas marcan dos hojas de ruta antagónicas para nuestra sociedad. Nuestro futuro será muy diferente en función de qué prevalezca.
En sus tres meses de existencia, el movimiento ha significado un fuerte proceso de politización de la sociedad, de reinterés por los asuntos colectivos y de reocupación social de un espacio público usurpado cotidianamente por los intereses privados. Ha significado un aprendizaje colectivo del ejercicio de la democracia y la autoorganización. Nos ha enseñado a comenzar a "aprender a desaprender" para deshacernos de las ideas hegemónicas sobre la realidad y ha contribuido a difundir un "sentido común alternativo".
La marea de indignación movilizada no ha alcanzado todavía suficiente fuerza para detener las políticas en marcha, si bien ha logrado algunas victorias concretas, aunque defensivas, importantes como la parálisis de muchos desahucios y el debilitamiento de la aplicación de las ordenanzas del civismo.
Todo ello, no es un mal balance para un movimiento que, guste o no, está apenas empezando a demostrar lo que es capaz.
*Josep Maria Antentas es profesor de sociología de la UAB y Esther Vivas es miembro del Centro de Estudios sobre Movimientos Sociales (CEMS) de la UPF.
**Artículo publicado en Público (ed. Catalunya), 03/09/2011.
+ info: http://esthervivas.wordpress.com
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Debates 4 - Internacionales
miércoles, 10 de agosto de 2011
Debates - Los porqués del hambre por Esther Vivas
Los porqués del hambre
Esther Vivas
Vivimos en un mundo de abundancia. Hoy se produce comida para 12.000 millones de personas, según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), cuando en el planeta habitan 7.000. Comida, hay. Entonces, ¿por qué una de cada siete personas en el mundo pasa hambre?
La emergencia alimentaria que afecta a más de 10 millones de personas en el Cuerno de África ha vuelto a poner de actualidad la fatalidad de una catástrofe que no tiene nada de natural. Sequías, inundaciones, conflictos bélicos… contribuyen a agudizar una situación de extrema vulnerabilidad alimentaria, pero no son los únicos factores que la explican.
La situación de hambruna en el Cuerno de África no es novedad. Somalia vive una situación de inseguridad alimentaria desde hace 20 años. Y, periódicamente, los medios de comunicación remueven nuestros confortables sofás y nos recuerdan el impacto dramático del hambre en el mundo. En 1984, casi un millón de personas muertas en Etiopía; en 1992, 300.000 somalíes fallecieron a causa del hambre; en 2005, casi cinco millones de personas al borde de la muerte en Malaui, por solo citar algunos casos.
El hambre no es una fatalidad inevitable que afecta a determinados países. Las causas del hambre son políticas. ¿Quiénes controlan los recursos naturales (tierra, agua, semillas) que permiten la producción de comida? ¿A quiénes benefician las políticas agrícolas y alimentarias? Hoy, los alimentos se han convertido en una mercancía y su función principal, alimentarnos, ha quedado en un segundo plano.
Se señala a la sequía, con la consiguiente pérdida de cosechas y ganado, como uno de los principales desencadenantes de la hambruna en el Cuerno de África, pero ¿cómo se explica que países como Estados Unidos o Australia, que sufren periódicamente sequías severas, no padezcan hambrunas extremas? Evidentemente, los fenómenos meteorológicos pueden agravar los problemas alimentarios, pero no bastan para explicar las causas del hambre. En lo que respecta a la producción de alimentos, el control de los recursos naturales es clave para entender quién y para qué se produce.
En muchos países del Cuerno de África, el acceso a la tierra es un bien escaso. La compra masiva de suelo fértil por parte de inversores extranjeros (agroindustria, Gobiernos, fondos especulativos…) ha provocado la expulsión de miles de campesinos de sus tierras, disminuyendo la capacidad de estos países para autoabastecerse. Así, mientras el Programa Mundial de Alimentos intenta dar de comer a millones de refugiados en Sudán, se da la paradoja de que Gobiernos extranjeros (Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Corea…) les compran tierras para producir y exportar alimentos para sus poblaciones.
Asimismo, hay que recordar que Somalia, a pesar de las sequías recurrentes, fue un país autosuficiente en la producción de alimentos hasta finales de los años setenta. Su soberanía alimentaria fue arrebatada en décadas posteriores. A partir de los años ochenta, las políticas impuestas por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial para que el país pagara su deuda con el Club de París, forzaron la aplicación de un conjunto de medidas de ajuste. En lo que se refiere a la agricultura, estas implicaron una política de liberalización comercial y apertura de sus mercados, permitiendo la entrada masiva de productos subvencionados, como el arroz y el trigo, de multinacionales agroindustriales norteamericanas y europeas, quienes empezaron a vender sus productos por debajo de su precio de coste y haciendo la competencia desleal a los productores autóctonos. Las devaluaciones periódicas de la moneda somalí generaron también el alza del precio de los insumos y el fomento de una política de monocultivos para la exportación forzó, paulatinamente, al abandono del campo. Historias parecidas se dieron no solo en países de África, sino también en América Latina y Asia.
La subida del precio de cereales básicos es otro de los elementos señalados como detonante de las hambrunas en el Cuerno de África. En Somalia, el precio del maíz y el sorgo rojo aumentó un 106% y un 180% respectivamente en tan solo un año. En Etiopía, el coste del trigo subió un 85% con relación al año anterior. Y en Kenia, el maíz alcanzó un valor 55% superior al de 2010. Un alza que ha convertido a estos alimentos en inaccesibles. Pero, ¿cuáles son las razones de la escalada de los precios? Varios indicios apuntan a la especulación financiera con las materias primas alimentarias como una de las causas principales.
El precio de los alimentos se determina en las Bolsas de valores, la más importante de las cuales, a nivel mundial, es la de Chicago, mientras que en Europa los alimentos se comercializan en las Bolsas de futuros de Londres, París, Ámsterdam y Fráncfort. Pero, hoy día, la mayor parte de la compra y venta de estas mercancías no corresponde a intercambios comerciales reales. Se calcula que, en palabras de Mike Masters, del hedge fund Masters Capital Management, un 75% de la inversión financiera en el sector agrícola es de carácter especulativo. Se compran y venden materias primas con el objetivo de especular y hacer negocio, repercutiendo finalmente en un aumento del precio de la comida en el consumidor final. Los mismos bancos, fondos de alto riesgo, compañías de seguros, que causaron la crisis de las hipotecas subprime, son quienes hoy especulan con la comida, aprovechándose de unos mercados globales profundamente desregularizados y altamente rentables.
La crisis alimentaria a escala global y la hambruna en el Cuerno de África en particular son resultado de la globalización alimentaria al servicio de los intereses privados. La cadena de producción, distribución y consumo de alimentos está en manos de unas pocas multinacionales que anteponen sus intereses particulares a las necesidades colectivas y que a lo largo de las últimas décadas han erosionado, con el apoyo de las instituciones financieras internacionales, la capacidad de los Estados del sur para decidir sobre sus políticas agrícolas y alimentarias.
Volviendo al principio, ¿por qué hay hambre en un mundo de abundancia? La producción de alimentos se ha multiplicado por tres desde los años sesenta, mientras que la población mundial tan solo se ha duplicado desde entonces. No nos enfrentamos a un problema de producción de comida, sino a un problema de acceso. Como señalaba el relator de la ONU para el derecho a la alimentación, Olivier de Schutter, en una entrevista a EL PAÍS: “El hambre es un problema político. Es una cuestión de justicia social y políticas de redistribución”.
Si queremos acabar con el hambre en el mundo es urgente apostar por otras políticas agrícolas y alimentarias que coloquen en su centro a las personas, a sus necesidades, a aquellos que trabajan la tierra y al ecosistema. Apostar por lo que el movimiento internacional de La Vía Campesina llama la “soberanía alimentaria”, y recuperar la capacidad de decidir sobre aquello que comemos. Tomando prestado uno de los lemas más conocidos del Movimiento 15-M, es necesaria una “democracia real, ya” en la agricultura y la alimentación.
*Esther Vivas, del Centro de Estudios sobre Movimientos Sociales de la Universidad Pompeu Fabra, es autora de "Del campo al plato. Los circuitos de producción y distribución de alimentos".
*Artículo en El País, 30/07/2011.
+info: http://esthervivas.wordpress.com
Esther Vivas
Vivimos en un mundo de abundancia. Hoy se produce comida para 12.000 millones de personas, según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), cuando en el planeta habitan 7.000. Comida, hay. Entonces, ¿por qué una de cada siete personas en el mundo pasa hambre?
La emergencia alimentaria que afecta a más de 10 millones de personas en el Cuerno de África ha vuelto a poner de actualidad la fatalidad de una catástrofe que no tiene nada de natural. Sequías, inundaciones, conflictos bélicos… contribuyen a agudizar una situación de extrema vulnerabilidad alimentaria, pero no son los únicos factores que la explican.
La situación de hambruna en el Cuerno de África no es novedad. Somalia vive una situación de inseguridad alimentaria desde hace 20 años. Y, periódicamente, los medios de comunicación remueven nuestros confortables sofás y nos recuerdan el impacto dramático del hambre en el mundo. En 1984, casi un millón de personas muertas en Etiopía; en 1992, 300.000 somalíes fallecieron a causa del hambre; en 2005, casi cinco millones de personas al borde de la muerte en Malaui, por solo citar algunos casos.
El hambre no es una fatalidad inevitable que afecta a determinados países. Las causas del hambre son políticas. ¿Quiénes controlan los recursos naturales (tierra, agua, semillas) que permiten la producción de comida? ¿A quiénes benefician las políticas agrícolas y alimentarias? Hoy, los alimentos se han convertido en una mercancía y su función principal, alimentarnos, ha quedado en un segundo plano.
Se señala a la sequía, con la consiguiente pérdida de cosechas y ganado, como uno de los principales desencadenantes de la hambruna en el Cuerno de África, pero ¿cómo se explica que países como Estados Unidos o Australia, que sufren periódicamente sequías severas, no padezcan hambrunas extremas? Evidentemente, los fenómenos meteorológicos pueden agravar los problemas alimentarios, pero no bastan para explicar las causas del hambre. En lo que respecta a la producción de alimentos, el control de los recursos naturales es clave para entender quién y para qué se produce.
En muchos países del Cuerno de África, el acceso a la tierra es un bien escaso. La compra masiva de suelo fértil por parte de inversores extranjeros (agroindustria, Gobiernos, fondos especulativos…) ha provocado la expulsión de miles de campesinos de sus tierras, disminuyendo la capacidad de estos países para autoabastecerse. Así, mientras el Programa Mundial de Alimentos intenta dar de comer a millones de refugiados en Sudán, se da la paradoja de que Gobiernos extranjeros (Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Corea…) les compran tierras para producir y exportar alimentos para sus poblaciones.
Asimismo, hay que recordar que Somalia, a pesar de las sequías recurrentes, fue un país autosuficiente en la producción de alimentos hasta finales de los años setenta. Su soberanía alimentaria fue arrebatada en décadas posteriores. A partir de los años ochenta, las políticas impuestas por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial para que el país pagara su deuda con el Club de París, forzaron la aplicación de un conjunto de medidas de ajuste. En lo que se refiere a la agricultura, estas implicaron una política de liberalización comercial y apertura de sus mercados, permitiendo la entrada masiva de productos subvencionados, como el arroz y el trigo, de multinacionales agroindustriales norteamericanas y europeas, quienes empezaron a vender sus productos por debajo de su precio de coste y haciendo la competencia desleal a los productores autóctonos. Las devaluaciones periódicas de la moneda somalí generaron también el alza del precio de los insumos y el fomento de una política de monocultivos para la exportación forzó, paulatinamente, al abandono del campo. Historias parecidas se dieron no solo en países de África, sino también en América Latina y Asia.
La subida del precio de cereales básicos es otro de los elementos señalados como detonante de las hambrunas en el Cuerno de África. En Somalia, el precio del maíz y el sorgo rojo aumentó un 106% y un 180% respectivamente en tan solo un año. En Etiopía, el coste del trigo subió un 85% con relación al año anterior. Y en Kenia, el maíz alcanzó un valor 55% superior al de 2010. Un alza que ha convertido a estos alimentos en inaccesibles. Pero, ¿cuáles son las razones de la escalada de los precios? Varios indicios apuntan a la especulación financiera con las materias primas alimentarias como una de las causas principales.
El precio de los alimentos se determina en las Bolsas de valores, la más importante de las cuales, a nivel mundial, es la de Chicago, mientras que en Europa los alimentos se comercializan en las Bolsas de futuros de Londres, París, Ámsterdam y Fráncfort. Pero, hoy día, la mayor parte de la compra y venta de estas mercancías no corresponde a intercambios comerciales reales. Se calcula que, en palabras de Mike Masters, del hedge fund Masters Capital Management, un 75% de la inversión financiera en el sector agrícola es de carácter especulativo. Se compran y venden materias primas con el objetivo de especular y hacer negocio, repercutiendo finalmente en un aumento del precio de la comida en el consumidor final. Los mismos bancos, fondos de alto riesgo, compañías de seguros, que causaron la crisis de las hipotecas subprime, son quienes hoy especulan con la comida, aprovechándose de unos mercados globales profundamente desregularizados y altamente rentables.
La crisis alimentaria a escala global y la hambruna en el Cuerno de África en particular son resultado de la globalización alimentaria al servicio de los intereses privados. La cadena de producción, distribución y consumo de alimentos está en manos de unas pocas multinacionales que anteponen sus intereses particulares a las necesidades colectivas y que a lo largo de las últimas décadas han erosionado, con el apoyo de las instituciones financieras internacionales, la capacidad de los Estados del sur para decidir sobre sus políticas agrícolas y alimentarias.
Volviendo al principio, ¿por qué hay hambre en un mundo de abundancia? La producción de alimentos se ha multiplicado por tres desde los años sesenta, mientras que la población mundial tan solo se ha duplicado desde entonces. No nos enfrentamos a un problema de producción de comida, sino a un problema de acceso. Como señalaba el relator de la ONU para el derecho a la alimentación, Olivier de Schutter, en una entrevista a EL PAÍS: “El hambre es un problema político. Es una cuestión de justicia social y políticas de redistribución”.
Si queremos acabar con el hambre en el mundo es urgente apostar por otras políticas agrícolas y alimentarias que coloquen en su centro a las personas, a sus necesidades, a aquellos que trabajan la tierra y al ecosistema. Apostar por lo que el movimiento internacional de La Vía Campesina llama la “soberanía alimentaria”, y recuperar la capacidad de decidir sobre aquello que comemos. Tomando prestado uno de los lemas más conocidos del Movimiento 15-M, es necesaria una “democracia real, ya” en la agricultura y la alimentación.
*Esther Vivas, del Centro de Estudios sobre Movimientos Sociales de la Universidad Pompeu Fabra, es autora de "Del campo al plato. Los circuitos de producción y distribución de alimentos".
*Artículo en El País, 30/07/2011.
+info: http://esthervivas.wordpress.com
Debates - Reflexiones desde la experiencia argentina para el debate sobre la deuda en Portugal, Grecia, Irlanda, España,…
Reflexiones desde la experiencia argentina para el debate sobre la deuda en Portugal, Grecia, Irlanda, España,…
Eduardo Lucita (Economistas de Izquierda – Argentina- EDI)
http://www.cadtm.org/Reflexiones-desde-la-experiencia
A principios de este mes se conoció en Buenos Aires que la “La agencia de calificación Moody’s rebajó su nota a Portugal… y baraja la posibilidad de bajarla aún más a corto plazo, por estimar que el país no obtendría nuevos prestamos en los mercados sin otro plan de rescate”… “Portugal no logra cumplir sus promesas con los prestamistas en materia de reducción de su déficit”…” “La baja en la nota refleja el creciente riesgo de Portugal de tener que recurrir a una nueva financiación oficial”. Clarín 6.07.11
Durante todo este mes la situación de la deuda en Europa se ha agravado, el reciente nuevo salvataje a Grecia no ha despejado la crisis, por el contrario todos parecieran concordar que es una solución muy transitoria. Mientras que en los EEUU demócratas y republicanos parecieran estar jugando al borde del abismo, sin tener en cuenta el impacto en la economía global. Todo indica que marchamos a una nueva recesión internacional, localizada en los países centrales.
>
> Estas noticias me permiten una reflexión sobre la crisis de deuda en Portugal, que todo indica está siguiendo el mismo camino que Grecia. Si se compara con lo que pasó en Argentina años atrás se verá que es el mismo camino por el que los llevan el FMI y el BCE.
>
> Lo que desde aquí se percibe es que el Consenso de Washington que lideró en América latina durante los ’90, la década neoliberal por excelencia, pareciera haberse mudado a Europa.
>
> Por lo tanto creo que socializar la experiencia Argentina puede ser útil para nuestr@s compañer@s de Portugal y de otros paises
> ………………………………………………………………………………………………..
>
> La deuda argentina era mayoritariamente externa y emitida en moneda extranjera. Esto cambió con el agotamiento de la convertibilidad y el fin de la valorización financiera y se consolida con la reestructuración del 2005 (completada con los pagos al FMI y otros con reservas y la reapertura del canje), porque también hay un cambio en el modelo de acumulación y reproducción de capitales. Esto fue posible por el ciclo expansivo de la economía iniciado en el 2003. Estamos ahora frente a un modelo de acumulación surgido de las entrañas mismas del neoliberalismo que encuentra allí sus limitaciones, que llamamos “neodesarrollismo”.
>
> Uno de los cambios fundamentales de este último período es que es cada vez mayor la deuda interna sobre el total de deuda pública. Este tampoco es un fenómeno local, la deuda interna esta mucho menos estudiada que la externa, pero se conoce que creció mucho en todos los países en los últimos años, en América latina es el caso de Colombia, Brasil y México.
>
> Reestructuración productiva y hegemonía financiera
> El golpe militar de 1976 en Argentina coincidió con el cierre de un ciclo económico a nivel mundial, aquel ciclo único e irrepetible en el capitalismo que va desde 1945 a 1975, los llamados 30 años dorados, que en América latina conocemos como de “sustitución de importaciones”. Se inicia otro ciclo en que el capital reestructura sus espacios productivos y de servicios bajo la hegemonía del capital financiero. En la región lo denominamos modelo de “valorización financiera”, caracterizado por la emergencia de una plétora de capital financiero que no encontraba donde invertir en el sector productivo a tasas que le garantizaran la reproducción del capital.
>
> El endeudamiento de los países fue así una fuente de colocación para esos excedentes financieros, que no fue solo Argentina o los países de América latina, que fueron también los africanos y muchos asiáticos.
>
> Cuando la dictadura militar usurpó el gobierno de nuestro país la deuda externa era del orden de los 8000 millones de dólares. Siete años después el gobierno elegido por el voto popular encontró un país cuya deuda alcanzaba a los 45.000 millones.
>
> En cada país el endeudamiento tomó formas propias, aquí tuvo que ver con la Reforma Financiera y otras medidas, entre ellas la que obligó a las empresas estatales a endeudarse sin necesidad. Los dólares que ingresaron ayudaron a financiar la fuga de capitales y balancear las cuentas externas. Por si fuera poco también se endeudaron las empresas privadas, ese endeudamiento no fue para inversiones productivas o financiar capital de trabajo sino para colocaciones en el exterior. Finalmente las deudas privadas fueron estatizadas. El círculo estaba cerrado con 37.000 millones de nueva deuda.
>
> El origen de la deuda permite encuadrarla en la figura de “Deuda Odiosa” para la cual hay jurisprudencia internacional.
>
> Cambios en los mecanismos de endeudamiento
> En el inicio de los años ‘80 en América latina comienza a insinuarse la crisis de la deuda que estalló primero en México, luego Brasil y posteriormente Argentina que dijeron ya no estaban en condiciones de seguir pagando. En Argentina se dio una moratoria de hecho, no se la declaró pero desde 1988 hasta 1992 no hubo pagos ni refinanciaciones. Esta situación dio lugar a una política de Estado de los EEUU, los llamados Ajustes Estructurales, que mas adelante tomarían forma definitiva con el Consenso de Washington.
>
> Primero fue el Plan Baker cuyo objetivo era salvar a la banca comercial -que recuperara el capital prestado- mediante mecanismos de capitalización de deuda vía la privatización generalizada de las empresas y servicios del Estado. Estas reformas, llamadas de primera generación, avanzaron muy lentamente tanto por las resistencias de los gobiernos como de de las propias empresas estatales. Por lo que el imperialismo recurrió al llamado Plan Brady, que es el inicio del endeudamiento con bonos para financiar déficit fiscales y como contrapartida avanzar en reformas estructurales.
>
> Esta vez los actores principales no fueron los organismos financieros internacionales ni los bancos comerciales sino los Fondos de Inversión y de Pensión, que pasaron a ser los grandes financistas de la región.
>
> En este período la deuda incrementa unos 18.000 millones, llegando a los 63.000 millones de dólares.
>
> Tengan en cuenta cómo los pasos de las crisis griega y portuguesa, siguen punto mas punto menos los de la crisis argentina. Hay planes de rescate y de canje de deuda pero esta sigue creciendo.
>
> Luego viene el período de los años ’90 que es el de total hegemonía neoliberal, de la convertibilidad (1 peso 1 dólar) y de las privatizaciones en tiempo récord. Se suponía que la venta del patrimonio público (en rigor capital social acumulado durante generaciones) serviría para pagar buena parte de la deuda, al menos era la propaganda oficial y de los organismos internacionales. Pues bien en este período, y a pesar de la venta de activos públicos cuantiosos, la deuda aumenta en 84.000 millones de dólares y llega a los 147.000.
>
> Tengan en cuenta que la deuda argentina crece más en los períodos que las tasas de interés internacionales están bajas y que hay mucha liquidez internacional. Como pasa ahora.
>
> Luego viene un período muy breve donde hay otro canje, llamado Megacanje, y luego un aporte, llamado “Blindaje”, que se suponía protegía a la economía frente a situaciones internacionales como las pasadas. Solo sirvieron perpetuar la agonía y financiar la fuga de capitales.
>
> Finalmente con el estallido de la convertibilidad se pone fin a este período nefasto. Conviene señalar que los años 1997/98 fueron los más altos de la convertibilidad (mayor nivel de producción, de consumo y de empleo) pero a partir del segundo semestre de 1998 la economía comienza un declive que se acelera y entra en recesión. En casi 5 años (mediados de 1998 a mediados de 2003) se perdieron 19 puntos del PBI y la inversión cayó aproximadamente un 60%, se cerraron cantidades de fábricas y comercios y se agudizó la desocupación.
>
> Una vez que la gente en las calles y con los cacelorazos echara al gobierno elegido por el voto popular (que se fue dejando 37 muertos en las plazas y en las calles), el gobierno provisorio que lo sucedió declaró el no pago de la deuda en manos privadas (54% del total), porque a los organismos se les siguió pagando religiosamente. Un no pago (en realidad una suspensión unilateral) que duró 38 meses y no paso nada grave, tampoco nos invadieron los marines. Por el contrario 38 meses en los cuales el Estado respiró y salió de la asfixia financiera que le imponían los servicios de la deuda, y estaba en mejores condiciones para enfrentar la crisis económico-social. El gobierno provisorio pensaba continuar estas medidas con una salida no ortodoxa de la crisis, con una fuerte emisión monetaria y mantener la actividad económica mientras se saldría lentamente de la convertibilidad. Sin embargo un golpe palaciego, sostenido por los sectores financieros, que serían los perdedores de la salida económica buscada, instaló un nuevo gobierno provisorio.
>
> La primera medida del nuevo gobierno fue una macrodevaluación que llevó la paridad del peso a 3.5 con el dólar, que pulverizó los salarios y sumió en la miseria a millones de argentinos llevando a la desocupación al 24% de la fuerza de trabajo y la pobreza al 54% de la población.
>
> Para colmo con el respiro financiero logrado por la suspensión del pago de parte de la deuda el Estado, en lugar de un auxilio efectivo a los sectores populares, se dedicó a subsidiar a los bancos y a las empresas de servicios públicos privatizadas. Se estima que el costo de este tipo de medidas alcanzó el orden de los 12 a 14 puntos del PBI!!!
>
> Sin embargo el no pago de una parte importante de la deuda le permitió al nuevo gobierno elegido en la urnas, Kirchner, 38 meses después, estar en mejores condiciones de negociar una quita importante (la más alta hasta ese momento en el plano internacional, ahora se está hablando que la quita a la deuda griega debiera ser por un porcentaje mayor que la de Argentina) y estirar los plazos de pago y mejorar las tasas de interés.
>
> El nuevo gobierno democrático aprovechó las condiciones internacionales pero también tomó medidas para reanimar el mercado interno y atender la crítica situación social haciendo fuertes concesiones al movimiento popular. Amplió los planes de subsidios a los desocupados; repuso las convenciones colectiva de trabajo, anuladas durante toda la década de los ’90; impulsó los aumentos salariales; jubiló por decreto a 2.000.000 de personas que no hubieran podido hacerlo en condiciones normales, subsidió las tarifas de servicios públicos privatizados; impulsó la reactivación de la economía y la producción nacional, y se crearon 5.000.000 de puestos de trabajo, claro que muchos de ellos precarios. Eliminación del descuento del 12% de los salarios de los empleados públicos, y reembolso de los descontado con Bonos del Estado; puso límites a los juicios hipotecarios de viviendas populares. Con el pago con reservas al FMI del total de la deuda con el organismo (que nosotros hemos rechazado), no se desvinculó, pero desde entonces no acepta las auditorias anuales ni las recomendaciones tradicionales.
>
> Desde hace 8 años la economía Argentina crece a un promedio del 8% anual. El nivel actual de deuda sigue siendo elevado, pero no tiene el carácter restrictivo que tenía antes porque la economía creció mucho en estos años, favorecida por el cambio en el mercado mundial y medidas de mercado interno tomadas por el gobierno, por lo que la relación deuda/PBI ha mejorado mucho.
>
>
> Las medidas económicas fueron acompañadas por medidas políticas como la anulación de las leyes de Amnistía y Punto Final, con lo que dio nuevo impulso al juzgamiento a los militares del Terrorismo de Estado; modificaciones en la Corte Suprema de Justicia ampliamente exigido por la gente en las calles; impulso a la política de Derechos Humanos, etc.
>
>
> Como conclusión:
>
> a) El no pago es perfectamente posible. Es el poder del deudor, incluso en Europa nos parece hay posibilidad concreta de formar un Club de Deudores (todos los países de la periferia más Italia (Su deuda es del 120 de su PBI) y Bélgica (98% del PBI) y trazar una acción conjunta, que tendría mucha fuerza.
>
> Nuestra experiencia dice que no hay que acompañarla con devaluación porque esta recae sobre los trabajadores y sectores populares. En Portugal esto no podría pasar salvo que se saliera del Euro, pero esto implicaría una serie de problemas que desconozco y no pareciera conveniente tomar esta medida junto con la del no pago. Lo que si es seguro que una medida de no pago debe acompañarse con otro conjunto de medidas sobre los bancos como forma de apropiarse de recursos para que el Estado pueda hacer una política activa, para mejorar la competitividad internacional (sin devaluación) y resguardar también la producción nacional y el mercado interno. “Salvar a los pueblos no a los bancos” es la consigna.
>
> b) Nosotros, digo la izquierda argentina, hemos sostenido durante muchos años la consigna de “No al pago de la Deuda” que a mi juicio es correcta, pero que no ha tenido demasiada efectividad política. Por el contrario promover la Investigación de la deuda, desligar la comercial de la financiera y la legítima de la ilegítima, tiene mucha mas recepción política, porque parece algo políticamente más razonable, y permite argumentar mejor frente a la ciudadanía.
>
> c) Se trata de proponer la Suspensión de los pagos hasta tanto una Auditoria determine legitimidad o no, y qué es efectivamente lo que hay que pagar y que no se debe pagar. Por lo demás unas investigación determinará también como actuaron cada uno de los funcionarios, locales o internacionales, en cada caso y promover acciones legales contra los que corresponda.
>
> d) El no pago, o la suspensión unilateral de los pagos le da al Estado una mayor autonomía, que como se ve en el caso argentino no es solo en la economía sino también en la política. El nivel actual de deuda no tiene el carácter restrictivo que tenía antes porque la economía creció mucho en estos años, favorecida por el cambio en el mercado mundial y medidas de mercado interno tomadas por el gobierno, por lo que la relación deuda/PBI ha mejorado mucho.
>
>
>
> Buenos Aires, julio 26 de 2011.
Eduardo Lucita (Economistas de Izquierda – Argentina- EDI)
http://www.cadtm.org/Reflexiones-desde-la-experiencia
A principios de este mes se conoció en Buenos Aires que la “La agencia de calificación Moody’s rebajó su nota a Portugal… y baraja la posibilidad de bajarla aún más a corto plazo, por estimar que el país no obtendría nuevos prestamos en los mercados sin otro plan de rescate”… “Portugal no logra cumplir sus promesas con los prestamistas en materia de reducción de su déficit”…” “La baja en la nota refleja el creciente riesgo de Portugal de tener que recurrir a una nueva financiación oficial”. Clarín 6.07.11
Durante todo este mes la situación de la deuda en Europa se ha agravado, el reciente nuevo salvataje a Grecia no ha despejado la crisis, por el contrario todos parecieran concordar que es una solución muy transitoria. Mientras que en los EEUU demócratas y republicanos parecieran estar jugando al borde del abismo, sin tener en cuenta el impacto en la economía global. Todo indica que marchamos a una nueva recesión internacional, localizada en los países centrales.
>
> Estas noticias me permiten una reflexión sobre la crisis de deuda en Portugal, que todo indica está siguiendo el mismo camino que Grecia. Si se compara con lo que pasó en Argentina años atrás se verá que es el mismo camino por el que los llevan el FMI y el BCE.
>
> Lo que desde aquí se percibe es que el Consenso de Washington que lideró en América latina durante los ’90, la década neoliberal por excelencia, pareciera haberse mudado a Europa.
>
> Por lo tanto creo que socializar la experiencia Argentina puede ser útil para nuestr@s compañer@s de Portugal y de otros paises
> ………………………………………………………………………………………………..
>
> La deuda argentina era mayoritariamente externa y emitida en moneda extranjera. Esto cambió con el agotamiento de la convertibilidad y el fin de la valorización financiera y se consolida con la reestructuración del 2005 (completada con los pagos al FMI y otros con reservas y la reapertura del canje), porque también hay un cambio en el modelo de acumulación y reproducción de capitales. Esto fue posible por el ciclo expansivo de la economía iniciado en el 2003. Estamos ahora frente a un modelo de acumulación surgido de las entrañas mismas del neoliberalismo que encuentra allí sus limitaciones, que llamamos “neodesarrollismo”.
>
> Uno de los cambios fundamentales de este último período es que es cada vez mayor la deuda interna sobre el total de deuda pública. Este tampoco es un fenómeno local, la deuda interna esta mucho menos estudiada que la externa, pero se conoce que creció mucho en todos los países en los últimos años, en América latina es el caso de Colombia, Brasil y México.
>
> Reestructuración productiva y hegemonía financiera
> El golpe militar de 1976 en Argentina coincidió con el cierre de un ciclo económico a nivel mundial, aquel ciclo único e irrepetible en el capitalismo que va desde 1945 a 1975, los llamados 30 años dorados, que en América latina conocemos como de “sustitución de importaciones”. Se inicia otro ciclo en que el capital reestructura sus espacios productivos y de servicios bajo la hegemonía del capital financiero. En la región lo denominamos modelo de “valorización financiera”, caracterizado por la emergencia de una plétora de capital financiero que no encontraba donde invertir en el sector productivo a tasas que le garantizaran la reproducción del capital.
>
> El endeudamiento de los países fue así una fuente de colocación para esos excedentes financieros, que no fue solo Argentina o los países de América latina, que fueron también los africanos y muchos asiáticos.
>
> Cuando la dictadura militar usurpó el gobierno de nuestro país la deuda externa era del orden de los 8000 millones de dólares. Siete años después el gobierno elegido por el voto popular encontró un país cuya deuda alcanzaba a los 45.000 millones.
>
> En cada país el endeudamiento tomó formas propias, aquí tuvo que ver con la Reforma Financiera y otras medidas, entre ellas la que obligó a las empresas estatales a endeudarse sin necesidad. Los dólares que ingresaron ayudaron a financiar la fuga de capitales y balancear las cuentas externas. Por si fuera poco también se endeudaron las empresas privadas, ese endeudamiento no fue para inversiones productivas o financiar capital de trabajo sino para colocaciones en el exterior. Finalmente las deudas privadas fueron estatizadas. El círculo estaba cerrado con 37.000 millones de nueva deuda.
>
> El origen de la deuda permite encuadrarla en la figura de “Deuda Odiosa” para la cual hay jurisprudencia internacional.
>
> Cambios en los mecanismos de endeudamiento
> En el inicio de los años ‘80 en América latina comienza a insinuarse la crisis de la deuda que estalló primero en México, luego Brasil y posteriormente Argentina que dijeron ya no estaban en condiciones de seguir pagando. En Argentina se dio una moratoria de hecho, no se la declaró pero desde 1988 hasta 1992 no hubo pagos ni refinanciaciones. Esta situación dio lugar a una política de Estado de los EEUU, los llamados Ajustes Estructurales, que mas adelante tomarían forma definitiva con el Consenso de Washington.
>
> Primero fue el Plan Baker cuyo objetivo era salvar a la banca comercial -que recuperara el capital prestado- mediante mecanismos de capitalización de deuda vía la privatización generalizada de las empresas y servicios del Estado. Estas reformas, llamadas de primera generación, avanzaron muy lentamente tanto por las resistencias de los gobiernos como de de las propias empresas estatales. Por lo que el imperialismo recurrió al llamado Plan Brady, que es el inicio del endeudamiento con bonos para financiar déficit fiscales y como contrapartida avanzar en reformas estructurales.
>
> Esta vez los actores principales no fueron los organismos financieros internacionales ni los bancos comerciales sino los Fondos de Inversión y de Pensión, que pasaron a ser los grandes financistas de la región.
>
> En este período la deuda incrementa unos 18.000 millones, llegando a los 63.000 millones de dólares.
>
> Tengan en cuenta cómo los pasos de las crisis griega y portuguesa, siguen punto mas punto menos los de la crisis argentina. Hay planes de rescate y de canje de deuda pero esta sigue creciendo.
>
> Luego viene el período de los años ’90 que es el de total hegemonía neoliberal, de la convertibilidad (1 peso 1 dólar) y de las privatizaciones en tiempo récord. Se suponía que la venta del patrimonio público (en rigor capital social acumulado durante generaciones) serviría para pagar buena parte de la deuda, al menos era la propaganda oficial y de los organismos internacionales. Pues bien en este período, y a pesar de la venta de activos públicos cuantiosos, la deuda aumenta en 84.000 millones de dólares y llega a los 147.000.
>
> Tengan en cuenta que la deuda argentina crece más en los períodos que las tasas de interés internacionales están bajas y que hay mucha liquidez internacional. Como pasa ahora.
>
> Luego viene un período muy breve donde hay otro canje, llamado Megacanje, y luego un aporte, llamado “Blindaje”, que se suponía protegía a la economía frente a situaciones internacionales como las pasadas. Solo sirvieron perpetuar la agonía y financiar la fuga de capitales.
>
> Finalmente con el estallido de la convertibilidad se pone fin a este período nefasto. Conviene señalar que los años 1997/98 fueron los más altos de la convertibilidad (mayor nivel de producción, de consumo y de empleo) pero a partir del segundo semestre de 1998 la economía comienza un declive que se acelera y entra en recesión. En casi 5 años (mediados de 1998 a mediados de 2003) se perdieron 19 puntos del PBI y la inversión cayó aproximadamente un 60%, se cerraron cantidades de fábricas y comercios y se agudizó la desocupación.
>
> Una vez que la gente en las calles y con los cacelorazos echara al gobierno elegido por el voto popular (que se fue dejando 37 muertos en las plazas y en las calles), el gobierno provisorio que lo sucedió declaró el no pago de la deuda en manos privadas (54% del total), porque a los organismos se les siguió pagando religiosamente. Un no pago (en realidad una suspensión unilateral) que duró 38 meses y no paso nada grave, tampoco nos invadieron los marines. Por el contrario 38 meses en los cuales el Estado respiró y salió de la asfixia financiera que le imponían los servicios de la deuda, y estaba en mejores condiciones para enfrentar la crisis económico-social. El gobierno provisorio pensaba continuar estas medidas con una salida no ortodoxa de la crisis, con una fuerte emisión monetaria y mantener la actividad económica mientras se saldría lentamente de la convertibilidad. Sin embargo un golpe palaciego, sostenido por los sectores financieros, que serían los perdedores de la salida económica buscada, instaló un nuevo gobierno provisorio.
>
> La primera medida del nuevo gobierno fue una macrodevaluación que llevó la paridad del peso a 3.5 con el dólar, que pulverizó los salarios y sumió en la miseria a millones de argentinos llevando a la desocupación al 24% de la fuerza de trabajo y la pobreza al 54% de la población.
>
> Para colmo con el respiro financiero logrado por la suspensión del pago de parte de la deuda el Estado, en lugar de un auxilio efectivo a los sectores populares, se dedicó a subsidiar a los bancos y a las empresas de servicios públicos privatizadas. Se estima que el costo de este tipo de medidas alcanzó el orden de los 12 a 14 puntos del PBI!!!
>
> Sin embargo el no pago de una parte importante de la deuda le permitió al nuevo gobierno elegido en la urnas, Kirchner, 38 meses después, estar en mejores condiciones de negociar una quita importante (la más alta hasta ese momento en el plano internacional, ahora se está hablando que la quita a la deuda griega debiera ser por un porcentaje mayor que la de Argentina) y estirar los plazos de pago y mejorar las tasas de interés.
>
> El nuevo gobierno democrático aprovechó las condiciones internacionales pero también tomó medidas para reanimar el mercado interno y atender la crítica situación social haciendo fuertes concesiones al movimiento popular. Amplió los planes de subsidios a los desocupados; repuso las convenciones colectiva de trabajo, anuladas durante toda la década de los ’90; impulsó los aumentos salariales; jubiló por decreto a 2.000.000 de personas que no hubieran podido hacerlo en condiciones normales, subsidió las tarifas de servicios públicos privatizados; impulsó la reactivación de la economía y la producción nacional, y se crearon 5.000.000 de puestos de trabajo, claro que muchos de ellos precarios. Eliminación del descuento del 12% de los salarios de los empleados públicos, y reembolso de los descontado con Bonos del Estado; puso límites a los juicios hipotecarios de viviendas populares. Con el pago con reservas al FMI del total de la deuda con el organismo (que nosotros hemos rechazado), no se desvinculó, pero desde entonces no acepta las auditorias anuales ni las recomendaciones tradicionales.
>
> Desde hace 8 años la economía Argentina crece a un promedio del 8% anual. El nivel actual de deuda sigue siendo elevado, pero no tiene el carácter restrictivo que tenía antes porque la economía creció mucho en estos años, favorecida por el cambio en el mercado mundial y medidas de mercado interno tomadas por el gobierno, por lo que la relación deuda/PBI ha mejorado mucho.
>
>
> Las medidas económicas fueron acompañadas por medidas políticas como la anulación de las leyes de Amnistía y Punto Final, con lo que dio nuevo impulso al juzgamiento a los militares del Terrorismo de Estado; modificaciones en la Corte Suprema de Justicia ampliamente exigido por la gente en las calles; impulso a la política de Derechos Humanos, etc.
>
>
> Como conclusión:
>
> a) El no pago es perfectamente posible. Es el poder del deudor, incluso en Europa nos parece hay posibilidad concreta de formar un Club de Deudores (todos los países de la periferia más Italia (Su deuda es del 120 de su PBI) y Bélgica (98% del PBI) y trazar una acción conjunta, que tendría mucha fuerza.
>
> Nuestra experiencia dice que no hay que acompañarla con devaluación porque esta recae sobre los trabajadores y sectores populares. En Portugal esto no podría pasar salvo que se saliera del Euro, pero esto implicaría una serie de problemas que desconozco y no pareciera conveniente tomar esta medida junto con la del no pago. Lo que si es seguro que una medida de no pago debe acompañarse con otro conjunto de medidas sobre los bancos como forma de apropiarse de recursos para que el Estado pueda hacer una política activa, para mejorar la competitividad internacional (sin devaluación) y resguardar también la producción nacional y el mercado interno. “Salvar a los pueblos no a los bancos” es la consigna.
>
> b) Nosotros, digo la izquierda argentina, hemos sostenido durante muchos años la consigna de “No al pago de la Deuda” que a mi juicio es correcta, pero que no ha tenido demasiada efectividad política. Por el contrario promover la Investigación de la deuda, desligar la comercial de la financiera y la legítima de la ilegítima, tiene mucha mas recepción política, porque parece algo políticamente más razonable, y permite argumentar mejor frente a la ciudadanía.
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> c) Se trata de proponer la Suspensión de los pagos hasta tanto una Auditoria determine legitimidad o no, y qué es efectivamente lo que hay que pagar y que no se debe pagar. Por lo demás unas investigación determinará también como actuaron cada uno de los funcionarios, locales o internacionales, en cada caso y promover acciones legales contra los que corresponda.
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> d) El no pago, o la suspensión unilateral de los pagos le da al Estado una mayor autonomía, que como se ve en el caso argentino no es solo en la economía sino también en la política. El nivel actual de deuda no tiene el carácter restrictivo que tenía antes porque la economía creció mucho en estos años, favorecida por el cambio en el mercado mundial y medidas de mercado interno tomadas por el gobierno, por lo que la relación deuda/PBI ha mejorado mucho.
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> Buenos Aires, julio 26 de 2011.
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Debates 4 - Internacionales
lunes, 25 de octubre de 2010
LLAMADO A LOS MOVIMIENTOS Y ORGANIZACIONES SOCIALES DEL MUNDO ENTERO A PROTESTAR FRENTE A LA CUMBRE DEL G20 EN SEÚL
LLAMADO A LOS MOVIMIENTOS Y ORGANIZACIONES SOCIALES DEL MUNDO ENTERO A PROTESTAR FRENTE A LA CUMBRE DEL G20 EN SEÚL
“20 PAÍSES NO DEBEN DECIDIR EL DESTINO DEL MUNDO ENTERO”
POR EL CAMBIO DEL SISTEMA. CONSTRUYAMOS OTRO MUNDO!
QUE LA CRISIS NO LA SIGAN PAGANDO LOS PUEBLOS
Participen en la Semana de Acciones Colectivas de los Pueblos en Seúl, del 6 al 12 de noviembre de 2010
El terremoto financiero de finales de 2008, última expresión de una crisis integral del capitalismo neoliberal (que incluye la crisis climática, de los precios de los alimentos, la crisis energética y de falta de empleo y persistente pobreza), continúa diseminándose por el mundo con su rostro trágico para los pueblos de los países ricos y pobres del planeta.
Los poderes mundiales reaccionaron a la crisis inmediatamente, articulando sus esfuerzos para salvar el sistema que, como muestra claramente la crisis, es responsable por el aumento de desigualdades y pobreza en el mundo. Los líderes de los países más poderosos, que se reunían en el G81, resolvieron dar una nueva configuración al G202 al invitar los Jefes y Jefas de Estado de este grupo restringido conformado por las economías grandes y "emergentes", para unirse con ellos y los ministros de finanzas durante las Cumbres del G20. Autoproclamándose como el “nuevo foro para la gobernabilidad económica mundial”, el G20 renovado busca afirmarse como centro del poder global, dándole la espalda a los demás 172 países que integran la ONU que, no por casualidad, son principalmente los más pobres del mundo.
La inclusión de los países "emergentes" del Sur Global no es una señal del altruismo del G8 que desea consultar y juntar las manos con los países en desarrollo; más bien representa un cambio de táctica. El G8 decidió invitar a estos países en desarrollo a participar de su club exclusivo con el fin de 1) obstaculizar el avance en la creación de las alianzas sur-sur y silenciar los cuestionamientos al modelo liberal, 2) devolverle al G28 un poco de su legitimidad menguante y 3) acceder a las divisas que se acumulaban en esos países llamados emergentes. Al acceder a las divisas de los países del sur global, los 'antiguos' poderes del G8 lograron salvar temporalmente el sistema financiero del colapso y resucitar al moribundo FMI y otras instituciones financieras internacionales, que vuelven ahora a la carga con sus programas de ajuste estructural, ya no sólo en el Sur, sino también en el Norte.
En tanto, inclusión no significa igualdad en la participación. Como se puede ver, el poder real de toma de decisiones permaneció en el 'antiguo' G8 y sus corporaciones. Además, expansión no significa legitimidad. El G20 es tan ilegítimo y anti-democrático como el G8. Es una entidad no elegida y no representativa, que no representa ni debe representar, ni tomar decisiones sobre los rumbos económicos y políticos del mundo entero.
1 Paises del G8: Canadá, Estados Unidos, UK, Francia, Japón, Alemania, Itália y Rusia
2 Paises del G8 + Brasil, Argentina, Sudáfrica, México, Arabia Saudita, Australia, China, Korea del Sur, Índia,
Indonesia, Turquia y la Unión Europea.
Y como en el caso del G8, el objetivo real del G20 no es resolver la crisis, sino revitalizar el régimen neoliberal. Las medidas “activas”, supuestamente orientadas a salvar al conjunto de las economías en crisis revelan la verdadera agenda e intereses del G20. Ideas introducidas en el debate inicialmente (sobre todo las propuestas de impuestos a las transacciones financieras y control a los paraísos fiscales) han sido substituidas por presiones para impulsar políticas de austeridad fiscal, mayor liberalización comercial y de las inversiones, la promoción de nuevos negocios y más especulación financiera, a través de las falsas soluciones de mercado para la crisis climática, sobre todo el mercado de carbono. Aún más, sus reformas financieras no imponen ningún control real y democrático de las operaciones de los bancos o transnacionales.
Contra todas las evidencias de un modelo fallido, que no sólo ha hundido a millones de personas del mundo entero en la pobreza, sino que contribuye diariamente a la destrucción de las bases mismas de la vida del planeta, los gobiernos del G20 persisten en fomentar el continuismo.
O aún peor, el G20 - que surgió inicialmente para contener la crisis - ahora busca transformarse en el espacio de poder político, en el cual se pretende definir los rumbos de la economía mundial y la gobernabilidad, ampliando cada día más su agenda para abarcar temas climáticos, de subsidios a los combustibles fósiles e inclusive de la asistencia internacional, sin hacer nada sustantivo en estas áreas.
Con las negociaciones estancadas en la Organización Mundial del Comercio (OMC), es evidente que dichos países están enfocando sus esfuerzos en el G20, ya que éste se vuelve cada vez más el centro de debate y de toma de decisiones sobre el orden económico mundial.
Nuestras demandas
Nosotros, movimientos y organizaciones sociales, debemos detener la agenda del G20 y este proceso anti-democrático, mientras seguimos construyendo desde abajo alternativas social y ecológicamente sostenibles y democráticas. Exigimos:
- un cambio de modelo económico, lo que implica poner fin al neo-liberalismo y avanzar hacia un nuevo modelo, basado en un cambio sistémico y para el beneficio y bienestar de todos los pueblos del mundo (y no el lucro de las empresas), incluyendo la adopción de estrategias económicas audaces para crear empleos decentes, así como una nueva arquitectura financiera internacional;
- un alto a las "soluciones" de mercado para el cambio climático y al anti-democrático Acuerdo de
Copenhague (un claro retroceso frente a los aspectos positivos del Protocolo de Kyoto) y la adopción inmediata de cambios profundos en el sistema de producción, distribución y consumo;
- el fin del sistema global de alimentación, basado en la especulación de precios por parte de las empresas de agronegocios y que éste sea remplazado por un sistema de producción y distribución de alimentos que apoye a los pequeños agricultores y promueva la soberanía alimentaria;
- la suspensión de todas las negociaciones comerciales en curso actualmente en la OMC y de los acuerdos bilaterales o birregionales de comercio e inversión, hasta que se concluya un nuevo acuerdo internacional sobre reglas comerciales y de inversión centradas en un desarrollo, verdaderamente, justo y sostenible para beneficio de todos y todas.
Los movimientos que luchan por alternativas democráticas y por justicia social y climática deben unirse para exigir cambios reales y denunciar el G20, que representa una amenaza a los pueblos del mundo y un blanco emergente en la disputa por el poder mundial.
Movilización ya!
Participemos en la Semana de Acciones Colectivas de los Pueblos en Seúl, del 6 al 12 de noviembre de 2010
El Comité Coreano de Acción - Respuesta de los Pueblos al G20 – una coalición amplia de sindicatos, movimientos sociales y ONGs progresistas coreanas, creado para responder a la Cumbre del G20 en Seúl - está llamando a los movimientos sociales del mundo entero a unirnos en torno a la Semana de Acciones colectivas en Seúl, que se celebrará del 6 al 12 de noviembre de 2010. Durante esta semana de acción las principales actividades serán:
- Acto de apertura y acto final (el 6 y el 12 de noviembre, respectivamente)
- Movilización nacional de las y los trabajadores (7 de noviembre)
- Conferencia Internacional de los Pueblos en Seúl (del 7 al 10 de noviembre)
- Conferencia de prensa para lanzar la Declaración de Seúl que denunciará el G20
- Acto político y movilización de masas (11 de noviembre)
Llamamos a los movimientos y las organizaciones sociales del mundo a unirse en solidaridad con amigos/as y camaradas en Corea durante la Semana de Acción Colectiva de los Pueblos en Seúl.
Para esto, invitamos a todos y todas a:
- enviar representantes a participar en las actividades de la coalición en Seúl durante la Cumbre G20 en noviembre;
- organizar una acción solidaria en su país para destacar lo que está pasando en Seúl durante la Cumbre del G20;
- reunirse con el gobierno de su país antes de la Cumbre en Seúl para presentar críticas y conseguir informaciones.
TODOS A SEÚL, DETENGAMOS LA AGENDA CORPORATIVA DEL G20!!
POR EL FIN DEL CONTINUISMO Y EL CAMBIO DEL SISTEMA!!
Lista de adhesions
Redes Internacionales y regionales
Asian Peasant Coalition Asia
Africa Europe Faith & Justice Network (AEFJN) Internacional
Alianza Social Continental Américas
Asian Pacific Research Network Asia y Pacífico
Focus on the Global South India, Thailand, Philippines
Grupo de Trabajo sobre Agricultura y Comercio de la Alianza Social Continental América Latina
Iniciativa contra los Agronegocios - AAI América Latina América Latina
Jubileo Sur Américas Américas
La Via Campesina Internacional
Marcha Mundial de las Mujeres Internacional
NouSud Internacional
Plataforma Interamericana de Derechos Humanos, Democracia y Desarrollo
(PIDHDD) América Latina
Red Internacional de Género y Comercio (IGTN) Internacional
Red Latinoamericano sobre Deuda, Desarrollo y Derechos (Latindadd) América Latina
Seattle to Brussels Network (S2B) Europa
Social Watch Internacional
Redes, movimientos y organizaciones nacionales
21st Century Korean University Student Association Corea del Sud
Action for Energy Justice Corea del Sud
Agenda de Mujeres de Desamparados - ACAMUDE Costa Rica
Alianza Social Continental Capítulo Perú Perú
Alianza Social Continental Centroamérica América Central
All Nepal Peasants Federation Nepal
All Together Corea del Sud
Alliance for Responsible Trade (ART) Estados Unidos
Alliance of Progressive Labour (APL) Filipinas
Alternative Forum of University Students Corea del Sud
ATTAC Alemania Alemania
ATTAC Argentina Argentina
ATTAC Austria Austria
ATTAC Cataluña Cataluña
ATTAC España Estado Español
ATTAC Francia Francia
ATTAC Japón Japón
ATTAC Noruega Noruega
ATTAC Quebec Québec
Attac Vlaanderen Vlaanderen
Basic Income Korean Network Corea del Sud
Bharatiya Krishak Samaj Índia
Bia´lii, Asesoría e Investigación, A.C México
Center for Education and Communication Índia
Center for Energy Politics (CEP) Corea del Sud
Center of Concern Estados Unidos
Centro de Investigación Sobre Inversión y Comercio (CEICOM) El Salvador
Chile Sustentable Chile
Citizen’s Coalition for Economic Justice Corea del Sud
Citizen’s Movement for Environmental Justice Corea del Sud
Civil Society Network for Financial regulation and taxation on speculative capital Corea del Sud
Civil Society Organisation Network in Korea Corea del Sud
Coalition of Commemorating Groups for Martyrs and Victims Democratic Movement
MINGAHYU Human Rights Group Corea del Sud
Colectivo de Estudio y Vivencia Intercultural Nexos Culturales Ecuador
Colectivo de Mujeres Acción Política por la Equidad (APE) Ecuador
Colibri e.V, Beitraege fuer ein Menschenwuerdige Welt Alemania
Comisión Nacional de Enlace (CNE) Costa Rica
Common Frontiers Canadá
Consejo de Investigaciones e Información en Desarrollo (CIID) Guatemala
Corea Institute for New Society Corea del Sud
Corporate Europe Observatory Europa
Council of Canadians Canadá
CRBM-Mani Tese Italia
Democratic Labor Party-Korea (DLP-Korea) Corea del Sud
Ditsö Costa Rica
Ecologistas en Acción Estado Español
Ecuador Decide Ecuador
Energy & Climate Policy Institute for Just Transition (ECPI) Corea del Sud
Fair Italia
Farmers Pharmacy Corea del Sud
Fédération interprofessionnelle de la santé du Québec - FIQ Québec
Federation of Independent Trade Unions and NGOs (FITUN) Trinidad & Tobago
FOCO Foro Ciudadano de Participacion por la Justicia y los Derechos Humanos Argentina
Foro de Mujeres Afrodescendientes Costa Rica
Foro de mujeres de Occidente Costa Rica
Global Call to Action Against Poverty Korea (GCAP-Korea) Corea del Sud
Green Korea United Corea del Sud
IBON Foundation Filipinas
Imagine Institute Corea del Sud
Iniciativa Paraguaya de Integración de los Pueblos Paraguay
Initiatives for Dialogue and Empowerment through Alternative Legal Services (IDEALS) Filipinas
Institute for Global Justice Indonesia
Institute for Global Political Economy Corea del Sud
Institute for New World Corea del Sud
Institute for Research in Collaborationist Activities Corea del Sud
Institute of 21st Century Korea Research Corea del Sud
Joint Committee with Migrants in Korea (JCMK) Corea del Sud
Jubileo Sur Brasil Brasil
Kilusang Magbubukid ng Pilipinas (KMP) Filipinas
Korea Alliance of Progressive Movements Corea del Sud
Korea Federation for Environment Movement (KFEM) / FOE Korea Corea del Sud
Korea Labor&Social Network on Energy Corea del Sud
Korea NGO's Energy Network Corea del Sud
Korea Progressive Academy Council Corea del Sud
Korean Clerical and Financial Workers Association Corea del Sud
Korean Confederation of Trade Unions (KCTU) Corea del Sud
Korean Federation of Medical Groups for Health Rights Corea del Sud
Korean Peasants’ League (KPL) Corea del Sud
Korean People's Solidarity Against Poverty Corea del Sud
Korean Urban Poor Association Corea del Sud
Korean Women Peasant Association Corea del Sud
Korean Women's Alliance Corea del Sud
Korean Women's Association United (KWAU) Corea del Sud
La Unidad Ecologica Salvadoreña - UNES El Salvador
Labour Human Rights Centre Corea del Sud
Labour, Health and Human Rights Development Centre Nigeria
Marcha Mundial de las Mujeres Perú Peru
Migrant Workers Rights Watch, Korea Corea del Sud
Movimiento Social Nicaraguense Otro Mundo es Posible Nicaragua
NANUMMUNHWA_ Global Peace Activities Corea del Sud
National Association of Professors for Democratic Society (NAPDS) Corea del Sud
National Democratic Association of Street Vendors Corea del Sud
National Students March Corea del Sud
Network for Women Rights Pakistan
New Community Institute Corea del Sud
New Progressive Party-Korea (NPP-Korea) Corea del Sud
"No to War, Yes to Peace" Coalition Corea del Sud
Observatorio de la Deuda en la Globalización (ODG) Estado Español
Oilfields Workers’ Trade Union (OWTU) Trinidad & Tobago
People not Profit Corea del Sud
People’s Solidarity for Participatory Democracy (PSPD) Corea del Sud
People’s Solidarity for Social Progress (PSSP) Corea del Sud
Platforma para un Desarrollo Alternativo (PAPDA) Haití
Polaris Institute Canadá
Progressive Strategy Council Corea del Sud
PUMALAG (Peoples Network against Liberalization of Agriculture) Filipinas
Red Brasileña por la Integración de los Pueblos (REBRIP) Brasil
Red Brasileña sobre Instituciones Financieras Multilaterales (Rede Brasil) Brasil
Red Costarricense de Agendas Locales de Mujeres- REDCALM Costa Rica
Red de Acción Ciudadana Frente al Libre Comercio e Inversiones SINTI TECHAN El Salvador
Red Mexicana de Acción frente al Libre Comercio (RMALC) México
Resistance and Solidarity against Agrochemical TNCs (RESIST Network) Filipinas
Revolutionary Workers' Front Corea del Sud
Serikat Petani Indonesia Indonesia
Servicio Paz y Justicia Paraguay Paraguay
Sindicato de Professores de Nova Friburgo e Região Brasil
Socialist Party-Korea (SP-Korea) Corea del Sud
Solidarité Francia
Solidarity for Street Vendors and Informal Workers Corea del Sud
SpecWatch Korea Corea del Sud
Students' Alliance against G20 Corea del Sud
Students Supporting Committee for Prisoners of Conscience Corea del Sud
Tanggol Magsasaka (Peasant Network for Land, Justice and Human Rights) Filipinas
The Committee for a Socialist Workers' party (CSWP) Corea del Sud
Transnational Institute (TNI) Holanda
Transparency International Korea Corea del Sud
War on Want Inglaterra
Workers Institute of Social Science, South Korea Corea del Sud
World Development Movement Inglaterra
Youth & Student Alliance for Implementation of June 15 Joint Declaration Corea del Sud
“20 PAÍSES NO DEBEN DECIDIR EL DESTINO DEL MUNDO ENTERO”
POR EL CAMBIO DEL SISTEMA. CONSTRUYAMOS OTRO MUNDO!
QUE LA CRISIS NO LA SIGAN PAGANDO LOS PUEBLOS
Participen en la Semana de Acciones Colectivas de los Pueblos en Seúl, del 6 al 12 de noviembre de 2010
El terremoto financiero de finales de 2008, última expresión de una crisis integral del capitalismo neoliberal (que incluye la crisis climática, de los precios de los alimentos, la crisis energética y de falta de empleo y persistente pobreza), continúa diseminándose por el mundo con su rostro trágico para los pueblos de los países ricos y pobres del planeta.
Los poderes mundiales reaccionaron a la crisis inmediatamente, articulando sus esfuerzos para salvar el sistema que, como muestra claramente la crisis, es responsable por el aumento de desigualdades y pobreza en el mundo. Los líderes de los países más poderosos, que se reunían en el G81, resolvieron dar una nueva configuración al G202 al invitar los Jefes y Jefas de Estado de este grupo restringido conformado por las economías grandes y "emergentes", para unirse con ellos y los ministros de finanzas durante las Cumbres del G20. Autoproclamándose como el “nuevo foro para la gobernabilidad económica mundial”, el G20 renovado busca afirmarse como centro del poder global, dándole la espalda a los demás 172 países que integran la ONU que, no por casualidad, son principalmente los más pobres del mundo.
La inclusión de los países "emergentes" del Sur Global no es una señal del altruismo del G8 que desea consultar y juntar las manos con los países en desarrollo; más bien representa un cambio de táctica. El G8 decidió invitar a estos países en desarrollo a participar de su club exclusivo con el fin de 1) obstaculizar el avance en la creación de las alianzas sur-sur y silenciar los cuestionamientos al modelo liberal, 2) devolverle al G28 un poco de su legitimidad menguante y 3) acceder a las divisas que se acumulaban en esos países llamados emergentes. Al acceder a las divisas de los países del sur global, los 'antiguos' poderes del G8 lograron salvar temporalmente el sistema financiero del colapso y resucitar al moribundo FMI y otras instituciones financieras internacionales, que vuelven ahora a la carga con sus programas de ajuste estructural, ya no sólo en el Sur, sino también en el Norte.
En tanto, inclusión no significa igualdad en la participación. Como se puede ver, el poder real de toma de decisiones permaneció en el 'antiguo' G8 y sus corporaciones. Además, expansión no significa legitimidad. El G20 es tan ilegítimo y anti-democrático como el G8. Es una entidad no elegida y no representativa, que no representa ni debe representar, ni tomar decisiones sobre los rumbos económicos y políticos del mundo entero.
1 Paises del G8: Canadá, Estados Unidos, UK, Francia, Japón, Alemania, Itália y Rusia
2 Paises del G8 + Brasil, Argentina, Sudáfrica, México, Arabia Saudita, Australia, China, Korea del Sur, Índia,
Indonesia, Turquia y la Unión Europea.
Y como en el caso del G8, el objetivo real del G20 no es resolver la crisis, sino revitalizar el régimen neoliberal. Las medidas “activas”, supuestamente orientadas a salvar al conjunto de las economías en crisis revelan la verdadera agenda e intereses del G20. Ideas introducidas en el debate inicialmente (sobre todo las propuestas de impuestos a las transacciones financieras y control a los paraísos fiscales) han sido substituidas por presiones para impulsar políticas de austeridad fiscal, mayor liberalización comercial y de las inversiones, la promoción de nuevos negocios y más especulación financiera, a través de las falsas soluciones de mercado para la crisis climática, sobre todo el mercado de carbono. Aún más, sus reformas financieras no imponen ningún control real y democrático de las operaciones de los bancos o transnacionales.
Contra todas las evidencias de un modelo fallido, que no sólo ha hundido a millones de personas del mundo entero en la pobreza, sino que contribuye diariamente a la destrucción de las bases mismas de la vida del planeta, los gobiernos del G20 persisten en fomentar el continuismo.
O aún peor, el G20 - que surgió inicialmente para contener la crisis - ahora busca transformarse en el espacio de poder político, en el cual se pretende definir los rumbos de la economía mundial y la gobernabilidad, ampliando cada día más su agenda para abarcar temas climáticos, de subsidios a los combustibles fósiles e inclusive de la asistencia internacional, sin hacer nada sustantivo en estas áreas.
Con las negociaciones estancadas en la Organización Mundial del Comercio (OMC), es evidente que dichos países están enfocando sus esfuerzos en el G20, ya que éste se vuelve cada vez más el centro de debate y de toma de decisiones sobre el orden económico mundial.
Nuestras demandas
Nosotros, movimientos y organizaciones sociales, debemos detener la agenda del G20 y este proceso anti-democrático, mientras seguimos construyendo desde abajo alternativas social y ecológicamente sostenibles y democráticas. Exigimos:
- un cambio de modelo económico, lo que implica poner fin al neo-liberalismo y avanzar hacia un nuevo modelo, basado en un cambio sistémico y para el beneficio y bienestar de todos los pueblos del mundo (y no el lucro de las empresas), incluyendo la adopción de estrategias económicas audaces para crear empleos decentes, así como una nueva arquitectura financiera internacional;
- un alto a las "soluciones" de mercado para el cambio climático y al anti-democrático Acuerdo de
Copenhague (un claro retroceso frente a los aspectos positivos del Protocolo de Kyoto) y la adopción inmediata de cambios profundos en el sistema de producción, distribución y consumo;
- el fin del sistema global de alimentación, basado en la especulación de precios por parte de las empresas de agronegocios y que éste sea remplazado por un sistema de producción y distribución de alimentos que apoye a los pequeños agricultores y promueva la soberanía alimentaria;
- la suspensión de todas las negociaciones comerciales en curso actualmente en la OMC y de los acuerdos bilaterales o birregionales de comercio e inversión, hasta que se concluya un nuevo acuerdo internacional sobre reglas comerciales y de inversión centradas en un desarrollo, verdaderamente, justo y sostenible para beneficio de todos y todas.
Los movimientos que luchan por alternativas democráticas y por justicia social y climática deben unirse para exigir cambios reales y denunciar el G20, que representa una amenaza a los pueblos del mundo y un blanco emergente en la disputa por el poder mundial.
Movilización ya!
Participemos en la Semana de Acciones Colectivas de los Pueblos en Seúl, del 6 al 12 de noviembre de 2010
El Comité Coreano de Acción - Respuesta de los Pueblos al G20 – una coalición amplia de sindicatos, movimientos sociales y ONGs progresistas coreanas, creado para responder a la Cumbre del G20 en Seúl - está llamando a los movimientos sociales del mundo entero a unirnos en torno a la Semana de Acciones colectivas en Seúl, que se celebrará del 6 al 12 de noviembre de 2010. Durante esta semana de acción las principales actividades serán:
- Acto de apertura y acto final (el 6 y el 12 de noviembre, respectivamente)
- Movilización nacional de las y los trabajadores (7 de noviembre)
- Conferencia Internacional de los Pueblos en Seúl (del 7 al 10 de noviembre)
- Conferencia de prensa para lanzar la Declaración de Seúl que denunciará el G20
- Acto político y movilización de masas (11 de noviembre)
Llamamos a los movimientos y las organizaciones sociales del mundo a unirse en solidaridad con amigos/as y camaradas en Corea durante la Semana de Acción Colectiva de los Pueblos en Seúl.
Para esto, invitamos a todos y todas a:
- enviar representantes a participar en las actividades de la coalición en Seúl durante la Cumbre G20 en noviembre;
- organizar una acción solidaria en su país para destacar lo que está pasando en Seúl durante la Cumbre del G20;
- reunirse con el gobierno de su país antes de la Cumbre en Seúl para presentar críticas y conseguir informaciones.
TODOS A SEÚL, DETENGAMOS LA AGENDA CORPORATIVA DEL G20!!
POR EL FIN DEL CONTINUISMO Y EL CAMBIO DEL SISTEMA!!
Lista de adhesions
Redes Internacionales y regionales
Asian Peasant Coalition Asia
Africa Europe Faith & Justice Network (AEFJN) Internacional
Alianza Social Continental Américas
Asian Pacific Research Network Asia y Pacífico
Focus on the Global South India, Thailand, Philippines
Grupo de Trabajo sobre Agricultura y Comercio de la Alianza Social Continental América Latina
Iniciativa contra los Agronegocios - AAI América Latina América Latina
Jubileo Sur Américas Américas
La Via Campesina Internacional
Marcha Mundial de las Mujeres Internacional
NouSud Internacional
Plataforma Interamericana de Derechos Humanos, Democracia y Desarrollo
(PIDHDD) América Latina
Red Internacional de Género y Comercio (IGTN) Internacional
Red Latinoamericano sobre Deuda, Desarrollo y Derechos (Latindadd) América Latina
Seattle to Brussels Network (S2B) Europa
Social Watch Internacional
Redes, movimientos y organizaciones nacionales
21st Century Korean University Student Association Corea del Sud
Action for Energy Justice Corea del Sud
Agenda de Mujeres de Desamparados - ACAMUDE Costa Rica
Alianza Social Continental Capítulo Perú Perú
Alianza Social Continental Centroamérica América Central
All Nepal Peasants Federation Nepal
All Together Corea del Sud
Alliance for Responsible Trade (ART) Estados Unidos
Alliance of Progressive Labour (APL) Filipinas
Alternative Forum of University Students Corea del Sud
ATTAC Alemania Alemania
ATTAC Argentina Argentina
ATTAC Austria Austria
ATTAC Cataluña Cataluña
ATTAC España Estado Español
ATTAC Francia Francia
ATTAC Japón Japón
ATTAC Noruega Noruega
ATTAC Quebec Québec
Attac Vlaanderen Vlaanderen
Basic Income Korean Network Corea del Sud
Bharatiya Krishak Samaj Índia
Bia´lii, Asesoría e Investigación, A.C México
Center for Education and Communication Índia
Center for Energy Politics (CEP) Corea del Sud
Center of Concern Estados Unidos
Centro de Investigación Sobre Inversión y Comercio (CEICOM) El Salvador
Chile Sustentable Chile
Citizen’s Coalition for Economic Justice Corea del Sud
Citizen’s Movement for Environmental Justice Corea del Sud
Civil Society Network for Financial regulation and taxation on speculative capital Corea del Sud
Civil Society Organisation Network in Korea Corea del Sud
Coalition of Commemorating Groups for Martyrs and Victims Democratic Movement
MINGAHYU Human Rights Group Corea del Sud
Colectivo de Estudio y Vivencia Intercultural Nexos Culturales Ecuador
Colectivo de Mujeres Acción Política por la Equidad (APE) Ecuador
Colibri e.V, Beitraege fuer ein Menschenwuerdige Welt Alemania
Comisión Nacional de Enlace (CNE) Costa Rica
Common Frontiers Canadá
Consejo de Investigaciones e Información en Desarrollo (CIID) Guatemala
Corea Institute for New Society Corea del Sud
Corporate Europe Observatory Europa
Council of Canadians Canadá
CRBM-Mani Tese Italia
Democratic Labor Party-Korea (DLP-Korea) Corea del Sud
Ditsö Costa Rica
Ecologistas en Acción Estado Español
Ecuador Decide Ecuador
Energy & Climate Policy Institute for Just Transition (ECPI) Corea del Sud
Fair Italia
Farmers Pharmacy Corea del Sud
Fédération interprofessionnelle de la santé du Québec - FIQ Québec
Federation of Independent Trade Unions and NGOs (FITUN) Trinidad & Tobago
FOCO Foro Ciudadano de Participacion por la Justicia y los Derechos Humanos Argentina
Foro de Mujeres Afrodescendientes Costa Rica
Foro de mujeres de Occidente Costa Rica
Global Call to Action Against Poverty Korea (GCAP-Korea) Corea del Sud
Green Korea United Corea del Sud
IBON Foundation Filipinas
Imagine Institute Corea del Sud
Iniciativa Paraguaya de Integración de los Pueblos Paraguay
Initiatives for Dialogue and Empowerment through Alternative Legal Services (IDEALS) Filipinas
Institute for Global Justice Indonesia
Institute for Global Political Economy Corea del Sud
Institute for New World Corea del Sud
Institute for Research in Collaborationist Activities Corea del Sud
Institute of 21st Century Korea Research Corea del Sud
Joint Committee with Migrants in Korea (JCMK) Corea del Sud
Jubileo Sur Brasil Brasil
Kilusang Magbubukid ng Pilipinas (KMP) Filipinas
Korea Alliance of Progressive Movements Corea del Sud
Korea Federation for Environment Movement (KFEM) / FOE Korea Corea del Sud
Korea Labor&Social Network on Energy Corea del Sud
Korea NGO's Energy Network Corea del Sud
Korea Progressive Academy Council Corea del Sud
Korean Clerical and Financial Workers Association Corea del Sud
Korean Confederation of Trade Unions (KCTU) Corea del Sud
Korean Federation of Medical Groups for Health Rights Corea del Sud
Korean Peasants’ League (KPL) Corea del Sud
Korean People's Solidarity Against Poverty Corea del Sud
Korean Urban Poor Association Corea del Sud
Korean Women Peasant Association Corea del Sud
Korean Women's Alliance Corea del Sud
Korean Women's Association United (KWAU) Corea del Sud
La Unidad Ecologica Salvadoreña - UNES El Salvador
Labour Human Rights Centre Corea del Sud
Labour, Health and Human Rights Development Centre Nigeria
Marcha Mundial de las Mujeres Perú Peru
Migrant Workers Rights Watch, Korea Corea del Sud
Movimiento Social Nicaraguense Otro Mundo es Posible Nicaragua
NANUMMUNHWA_ Global Peace Activities Corea del Sud
National Association of Professors for Democratic Society (NAPDS) Corea del Sud
National Democratic Association of Street Vendors Corea del Sud
National Students March Corea del Sud
Network for Women Rights Pakistan
New Community Institute Corea del Sud
New Progressive Party-Korea (NPP-Korea) Corea del Sud
"No to War, Yes to Peace" Coalition Corea del Sud
Observatorio de la Deuda en la Globalización (ODG) Estado Español
Oilfields Workers’ Trade Union (OWTU) Trinidad & Tobago
People not Profit Corea del Sud
People’s Solidarity for Participatory Democracy (PSPD) Corea del Sud
People’s Solidarity for Social Progress (PSSP) Corea del Sud
Platforma para un Desarrollo Alternativo (PAPDA) Haití
Polaris Institute Canadá
Progressive Strategy Council Corea del Sud
PUMALAG (Peoples Network against Liberalization of Agriculture) Filipinas
Red Brasileña por la Integración de los Pueblos (REBRIP) Brasil
Red Brasileña sobre Instituciones Financieras Multilaterales (Rede Brasil) Brasil
Red Costarricense de Agendas Locales de Mujeres- REDCALM Costa Rica
Red de Acción Ciudadana Frente al Libre Comercio e Inversiones SINTI TECHAN El Salvador
Red Mexicana de Acción frente al Libre Comercio (RMALC) México
Resistance and Solidarity against Agrochemical TNCs (RESIST Network) Filipinas
Revolutionary Workers' Front Corea del Sud
Serikat Petani Indonesia Indonesia
Servicio Paz y Justicia Paraguay Paraguay
Sindicato de Professores de Nova Friburgo e Região Brasil
Socialist Party-Korea (SP-Korea) Corea del Sud
Solidarité Francia
Solidarity for Street Vendors and Informal Workers Corea del Sud
SpecWatch Korea Corea del Sud
Students' Alliance against G20 Corea del Sud
Students Supporting Committee for Prisoners of Conscience Corea del Sud
Tanggol Magsasaka (Peasant Network for Land, Justice and Human Rights) Filipinas
The Committee for a Socialist Workers' party (CSWP) Corea del Sud
Transnational Institute (TNI) Holanda
Transparency International Korea Corea del Sud
War on Want Inglaterra
Workers Institute of Social Science, South Korea Corea del Sud
World Development Movement Inglaterra
Youth & Student Alliance for Implementation of June 15 Joint Declaration Corea del Sud
miércoles, 29 de septiembre de 2010
LLAMADO A LOS MOVIMIENTOS Y ORGANIZACIONES SOCIALES DEL MUNDO ENTERO a protestar frente a la Cumbre del G20 en Seúl
LLAMADO A LOS MOVIMIENTOS Y ORGANIZACIONES SOCIALES DEL MUNDO ENTERO
a protestar frente a la Cumbre del G20 en Seúl
“20 PAÍSES NO DEBEN DECIDIR EL DESTINO DEL MUNDO ENTERO”
POR EL CAMBIO DEL SISTEMA. CONSTRUYAMOS OTRO MUNDO!
QUE LA CRISIS NO LA SIGAN PAGANDO LOS PUEBLOS
Participen en la Semana de Acciones Colectivas de los Pueblos en Seúl, del 6 al 12 de noviembre de 2010
El terremoto financiero de finales de 2008, última expresión de una crisis integral del capitalismo neoliberal (que incluye la crisis climática, de los precios de los alimentos, la crisis energética y de falta de empleo y persistente pobreza), continúa diseminándose por el mundo con su rostro trágico para los pueblos de los países ricos y pobres del planeta.
Los poderes mundiales reaccionaron a la crisis inmediatamente, articulando sus esfuerzos para salvar el sistema que, como muestra claramente la crisis, es responsable por el aumento de desigualdades y pobreza en el mundo. Los líderes de los países más poderosos, que se reunían en el G8[1], resolvieron dar una nueva configuración al G20[2] al invitar los Jefes y Jefas de Estado de este grupo restringido conformado por las economías grandes y "emergentes", para unirse con ellos y los ministros de finanzas durante las Cumbres del G20. Autoproclamándose como el “nuevo foro para la gobernabilidad económica mundial”, el G20 renovado busca afirmarse como centro del poder global, dándole la espalda a los demás 172 países que integran la ONU que, no por casualidad, son principalmente los más pobres del mundo.
La inclusión de los países "emergentes" del Sur Global no es una señal del altruismo del G8 que desea consultar y juntar las manos con los países en desarrollo; más bien representa un cambio de táctica. El G8 decidió invitar a estos países en desarrollo a participar de su club exclusivo con el fin de 1) obstaculizar el avance en la creación de las alianzas sur-sur y silenciar los cuestionamientos al modelo liberal, 2) devolverle al G28 un poco de su legitimidad menguante y 3) acceder a las divisas que se acumulaban en esos países llamados emergentes. Al acceder a las divisas de los países del sur global, los 'antiguos' poderes del G8 lograron salvar temporalmente el sistema financiero del colapso y resucitar al moribundo FMI y otras instituciones financieras internacionales, que vuelven ahora a la carga con sus programas de ajuste estructural, ya no sólo en el Sur, sino también en el Norte.
En tanto, inclusión no significa igualdad en la participación. Como se puede ver, el poder real de toma de decisiones permaneció en el 'antiguo' G8 y sus corporaciones. Además, expansión no significa legitimidad. El G20 es tan ilegítimo y anti-democrático como el G8. Es una entidad no elegida y no representativa, que no representa ni debe representar, ni tomar decisiones sobre los rumbos económicos y políticos del mundo entero.
Y como en el caso del G8, el objetivo real del G20 no es resolver la crisis, sino revitalizar el régimen neoliberal. Las medidas “activas”, supuestamente orientadas a salvar al conjunto de las economías en crisis revelan la verdadera agenda e intereses del G20. Ideas introducidas en el debate inicialmente (sobre todo las propuestas de impuestos a las transacciones financieras y control a los paraísos fiscales) han sido substituidas por presiónes para impulsar políticas de austeridad fiscal, mayor liberalización comercial y de las inversiones, la promoción de nuevos negocios y más especulación financiera, a través de las falsas soluciones de mercado para la crisis climática, sobre todo el mercado de carbono. Aún más, sus reformas financieras no imponen ningún control real y democrático de las operaciones de los bancos o transnacionales.
Contra todas las evidencias de un modelo fallido, que no sólo ha hundido a millones de personas del mundo entero en la pobreza, sino que contribuye diariamente a la destrucción de las bases mismas de la vida del planeta, los gobiernos del G20 persisten en fomentar el continuismo.
O aún peor, el G20 - que surgió inicialmente para contener la crisis - ahora busca transformarse en el espacio de poder político, en el cual se pretende definir los rumbos de la economía mundial y la gobernabilidad, ampliando cada día más su agenda para abarcar temas climáticos, de subsidios a los combustibles fósiles e inclusive de la asistencia internacional, sin hacer nada sustantivo en estas áreas. Con las negociaciones estancadas en la Organización Mundial del Comercio (OMC), es evidente que dichos países están enfocando sus esfuerzos en el G20, ya que éste se vuelve cada vez más el centro de debate y de toma de decisiones sobre el orden económico mundial.
Nuestras demandas
Nosotros, movimientos y organizaciones sociales, debemos detener la agenda del G20 y este proceso anti-democrático, mientras seguimos construyendo desde abajo alternativas social y ecológicamente sostenibles y democráticas. Exigimos:
- un cambio de modelo económico, lo que implica poner fin al neo-liberalismo y avanzar hacia un nuevo modelo, basado en un cambio sistémico y para el beneficio y bienestar de todos los pueblos del mundo (y no el lucro de las empresas), incluyendo la adopción de estrategias económicas audaces para crear empleos decentes, así como una nueva arquitectura financiera internacional;
- un alto a las "soluciones" de mercado para el cambio climático y al anti-democrático Acuerdo de Copenhague (un claro retroceso frente a los aspectos positivos del Protocolo de Kyoto) y la adopción inmediata de cambios profundos en el sistema de producción, distribución y consumo;
- el fin del sistema global de alimentación, basado en la especulación de precios por parte de las empresas de agronegocios y que éste sea remplazado por un sistema de producción y distribución de alimentos que apoye a los pequeños agricultores y promueva la soberanía allimentaria;
- la suspensión de todas las negociaciones comerciales en curso actualmente en la OMC y de los acuerdos bilaterales o birregionales de comercio e inversión, hasta que se concluya un nuevo acuerdo internacional sobre reglas comerciales y de inversión centradas en un desarrollo verdaderamente justo y sostenible para beneficio de todos y todas.
Los movimientos que luchan por alternativas democráticas y por justicia social y climática deben unirse para exigir cambios reales y denunciar el G20, que representa una amenaza a los pueblos del mundo y un blanco emergente en la disputa por el poder mundial.
Movilización ya!
Participemos en la Semana de Acciones Colectivas de los Pueblos en Seúl, del 6 al 12 de noviembre de 2010
El Comité de Preparación de la Respuesta de los Pueblos al G20 – una coalición amplia de sindicatos, movimientos sociales y ONGs progresistas coreanas, creado para responder a la Cumbre del G20 en Seúl - está llamando a los movimientos sociales del mundo entero a unirnos en torno a la Semana de Acciones colectivas en Seúl, que se celebrará del 6 al 12 de noviembre de 2010. Durante esta semana de acción las principales actividades serán:
- Acto de apertura y acto final (el 6 y el 12 de noviembre, respectivamente)
- Movilización nacional de las y los trabajadores (7 de noviembre)
- Cumbre de los Pueblos (del 8 al 10 de noviembre)
- Conferencia de prensa para lanzar la Declaración de Seúl que denunciará el G20
- Acto político y movilización de masas (11 de noviembre)
Llamamos a los movimientos y las organizaciones sociales del mundo a unirse en solidaridad con amigos/as y camaradas en Corea durante la Semana de Acción Colectiva de los Pueblos en Seúl.
Para esto, invitamos a todos y todas a:
- enviar representantes a participar en las actividades de la coalición en Seúl durante la Cumbre G20 en noviembre;
- organizar una acción solidaria en su país para destacar lo que está pasando en Seúl durante la Cumbre del G20;
- reunirse con el gobierno de su país antes de la Cumbre en Seúl para presentar críticas y conseguir informaciones.
TODOS A SEÚL, DETENGAMOS LA AGENDA CORPORATIVA DEL G20!!
POR EL FIN DEL CONTINUISMO Y EL CAMBIO DEL SISTEMA!!
[1] Paises del G8: Canadá, Estados Unidos, UK, Francia, Japón, Alemania, Itália y Rusia
[2] Paises del G8 + Brasil, Argentina, Sudáfrica, México, Arabia Saudita, Australia, China, Korea del Sur, Índia, Indonesia, Turquia y la Unión Europea
a protestar frente a la Cumbre del G20 en Seúl
“20 PAÍSES NO DEBEN DECIDIR EL DESTINO DEL MUNDO ENTERO”
POR EL CAMBIO DEL SISTEMA. CONSTRUYAMOS OTRO MUNDO!
QUE LA CRISIS NO LA SIGAN PAGANDO LOS PUEBLOS
Participen en la Semana de Acciones Colectivas de los Pueblos en Seúl, del 6 al 12 de noviembre de 2010
El terremoto financiero de finales de 2008, última expresión de una crisis integral del capitalismo neoliberal (que incluye la crisis climática, de los precios de los alimentos, la crisis energética y de falta de empleo y persistente pobreza), continúa diseminándose por el mundo con su rostro trágico para los pueblos de los países ricos y pobres del planeta.
Los poderes mundiales reaccionaron a la crisis inmediatamente, articulando sus esfuerzos para salvar el sistema que, como muestra claramente la crisis, es responsable por el aumento de desigualdades y pobreza en el mundo. Los líderes de los países más poderosos, que se reunían en el G8[1], resolvieron dar una nueva configuración al G20[2] al invitar los Jefes y Jefas de Estado de este grupo restringido conformado por las economías grandes y "emergentes", para unirse con ellos y los ministros de finanzas durante las Cumbres del G20. Autoproclamándose como el “nuevo foro para la gobernabilidad económica mundial”, el G20 renovado busca afirmarse como centro del poder global, dándole la espalda a los demás 172 países que integran la ONU que, no por casualidad, son principalmente los más pobres del mundo.
La inclusión de los países "emergentes" del Sur Global no es una señal del altruismo del G8 que desea consultar y juntar las manos con los países en desarrollo; más bien representa un cambio de táctica. El G8 decidió invitar a estos países en desarrollo a participar de su club exclusivo con el fin de 1) obstaculizar el avance en la creación de las alianzas sur-sur y silenciar los cuestionamientos al modelo liberal, 2) devolverle al G28 un poco de su legitimidad menguante y 3) acceder a las divisas que se acumulaban en esos países llamados emergentes. Al acceder a las divisas de los países del sur global, los 'antiguos' poderes del G8 lograron salvar temporalmente el sistema financiero del colapso y resucitar al moribundo FMI y otras instituciones financieras internacionales, que vuelven ahora a la carga con sus programas de ajuste estructural, ya no sólo en el Sur, sino también en el Norte.
En tanto, inclusión no significa igualdad en la participación. Como se puede ver, el poder real de toma de decisiones permaneció en el 'antiguo' G8 y sus corporaciones. Además, expansión no significa legitimidad. El G20 es tan ilegítimo y anti-democrático como el G8. Es una entidad no elegida y no representativa, que no representa ni debe representar, ni tomar decisiones sobre los rumbos económicos y políticos del mundo entero.
Y como en el caso del G8, el objetivo real del G20 no es resolver la crisis, sino revitalizar el régimen neoliberal. Las medidas “activas”, supuestamente orientadas a salvar al conjunto de las economías en crisis revelan la verdadera agenda e intereses del G20. Ideas introducidas en el debate inicialmente (sobre todo las propuestas de impuestos a las transacciones financieras y control a los paraísos fiscales) han sido substituidas por presiónes para impulsar políticas de austeridad fiscal, mayor liberalización comercial y de las inversiones, la promoción de nuevos negocios y más especulación financiera, a través de las falsas soluciones de mercado para la crisis climática, sobre todo el mercado de carbono. Aún más, sus reformas financieras no imponen ningún control real y democrático de las operaciones de los bancos o transnacionales.
Contra todas las evidencias de un modelo fallido, que no sólo ha hundido a millones de personas del mundo entero en la pobreza, sino que contribuye diariamente a la destrucción de las bases mismas de la vida del planeta, los gobiernos del G20 persisten en fomentar el continuismo.
O aún peor, el G20 - que surgió inicialmente para contener la crisis - ahora busca transformarse en el espacio de poder político, en el cual se pretende definir los rumbos de la economía mundial y la gobernabilidad, ampliando cada día más su agenda para abarcar temas climáticos, de subsidios a los combustibles fósiles e inclusive de la asistencia internacional, sin hacer nada sustantivo en estas áreas. Con las negociaciones estancadas en la Organización Mundial del Comercio (OMC), es evidente que dichos países están enfocando sus esfuerzos en el G20, ya que éste se vuelve cada vez más el centro de debate y de toma de decisiones sobre el orden económico mundial.
Nuestras demandas
Nosotros, movimientos y organizaciones sociales, debemos detener la agenda del G20 y este proceso anti-democrático, mientras seguimos construyendo desde abajo alternativas social y ecológicamente sostenibles y democráticas. Exigimos:
- un cambio de modelo económico, lo que implica poner fin al neo-liberalismo y avanzar hacia un nuevo modelo, basado en un cambio sistémico y para el beneficio y bienestar de todos los pueblos del mundo (y no el lucro de las empresas), incluyendo la adopción de estrategias económicas audaces para crear empleos decentes, así como una nueva arquitectura financiera internacional;
- un alto a las "soluciones" de mercado para el cambio climático y al anti-democrático Acuerdo de Copenhague (un claro retroceso frente a los aspectos positivos del Protocolo de Kyoto) y la adopción inmediata de cambios profundos en el sistema de producción, distribución y consumo;
- el fin del sistema global de alimentación, basado en la especulación de precios por parte de las empresas de agronegocios y que éste sea remplazado por un sistema de producción y distribución de alimentos que apoye a los pequeños agricultores y promueva la soberanía allimentaria;
- la suspensión de todas las negociaciones comerciales en curso actualmente en la OMC y de los acuerdos bilaterales o birregionales de comercio e inversión, hasta que se concluya un nuevo acuerdo internacional sobre reglas comerciales y de inversión centradas en un desarrollo verdaderamente justo y sostenible para beneficio de todos y todas.
Los movimientos que luchan por alternativas democráticas y por justicia social y climática deben unirse para exigir cambios reales y denunciar el G20, que representa una amenaza a los pueblos del mundo y un blanco emergente en la disputa por el poder mundial.
Movilización ya!
Participemos en la Semana de Acciones Colectivas de los Pueblos en Seúl, del 6 al 12 de noviembre de 2010
El Comité de Preparación de la Respuesta de los Pueblos al G20 – una coalición amplia de sindicatos, movimientos sociales y ONGs progresistas coreanas, creado para responder a la Cumbre del G20 en Seúl - está llamando a los movimientos sociales del mundo entero a unirnos en torno a la Semana de Acciones colectivas en Seúl, que se celebrará del 6 al 12 de noviembre de 2010. Durante esta semana de acción las principales actividades serán:
- Acto de apertura y acto final (el 6 y el 12 de noviembre, respectivamente)
- Movilización nacional de las y los trabajadores (7 de noviembre)
- Cumbre de los Pueblos (del 8 al 10 de noviembre)
- Conferencia de prensa para lanzar la Declaración de Seúl que denunciará el G20
- Acto político y movilización de masas (11 de noviembre)
Llamamos a los movimientos y las organizaciones sociales del mundo a unirse en solidaridad con amigos/as y camaradas en Corea durante la Semana de Acción Colectiva de los Pueblos en Seúl.
Para esto, invitamos a todos y todas a:
- enviar representantes a participar en las actividades de la coalición en Seúl durante la Cumbre G20 en noviembre;
- organizar una acción solidaria en su país para destacar lo que está pasando en Seúl durante la Cumbre del G20;
- reunirse con el gobierno de su país antes de la Cumbre en Seúl para presentar críticas y conseguir informaciones.
TODOS A SEÚL, DETENGAMOS LA AGENDA CORPORATIVA DEL G20!!
POR EL FIN DEL CONTINUISMO Y EL CAMBIO DEL SISTEMA!!
[1] Paises del G8: Canadá, Estados Unidos, UK, Francia, Japón, Alemania, Itália y Rusia
[2] Paises del G8 + Brasil, Argentina, Sudáfrica, México, Arabia Saudita, Australia, China, Korea del Sur, Índia, Indonesia, Turquia y la Unión Europea
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