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Bienvenid@s al blog del Colectivo de Izquierda. Acá colocaremos todas las novedades de nuestro espacio político de graduad@s de Ciencia Política de la Facultad de Sociales de la UBA. Entre ellos verás congresos, seminarios, becas, artículos de opinión, debates y novedades de la Junta de la Carrera. No te pierdas las convocatorias a las reuniones del espacio, así como los resúmenes posteriores a las mismas.
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martes, 8 de octubre de 2013
Nuevo libro: "Integrados (?)", compilado por Kan y Pascual
jueves, 2 de junio de 2011
NUEVO LIBRO de John Holloway: Agrietar el capitalismo. El hacer contra el trabajo
Agrietar el capitalismo. El hacer contra el trabajo
Autor: John Holloway | Ediciones Herramienta, Buenos Aires, Argentina, abril de 2011 | 336 páginas | ISBN 978-987-1505-19-7
Agrietar el capitalismo. El hacer contra el trabajo. Índice y presentación
Autor(es)
Holloway, John
Ediciones Herramienta, Buenos Aires, Argentina, abril de 2011,
336 páginas, ISBN: 978-987-1505-19-7
Presentación de los editores
Este nuevo libro de John Holloway se publica a diez años del movimiento insumiso que recorrió la Argentina a partir del 2001 que aceleró el desarrollo de los movimientos sociales nacidos de las luchas de los años noventa, facilitando el surgimiento de centenares de asambleas barriales en las principales ciudades de la Argentina y dando un nuevo impulso al desarrollo del movimiento de fábricas recuperadas por sus trabajadores. En estos diez años ese movimiento pasa por una ofensiva gubernamental centrada en la cooptación e institucionalización de esos núcleos, pero pese a ello la insumisión permanece latente y cuando reaparece la experiencia de organización horizontal se hace presente basando su funcionamiento en la autodeterminación, en la autonomía, rechazando toda organización verticalista y obviamente a las instituciones del Estado, los sindicatos, partidos, etcétera.
Esto estaba muy nítido en 2001 y de allí que su consigna central y común fuera el ya famoso: ¡Que se vayan todos! En aquel marco de movilización social publicamos en julio de 2002 el libro de John, Cambiar el mundo sin tomar el poder, que tuvo una amplia repercusión porque rechazaba la teoría estadocéntrica que sostiene que para cambiar el mundo se debe empezar por tomar del poder. Los fracasos del socialismo real obligaban a repensar otros caminos. La aparición del zapatismo en la escena de la lucha de clases, del feminismo, de la lucha antiglobalización, las experiencias de las movilizaciones de los pueblos de Europa oriental, y muchas otras indicaban que la lucha de los oprimidos no cesaba y abría nuevos rumbos, se formaban y se desarrollaban verdaderas grietas en el capitalismo. El “caminando-preguntamos”, el “mandar- obedeciendo”, la horizontalidad, eran adoptados en las luchas y posibilitaban la construcción de espacios de diálogo y experimentación que permitieron avanzar en la incertidumbre reinante.
La aparición de Cambiar el mundo sin tomar el poder provocó un debate muy importante sobre los caminos de la revolución, debate que se refleja en la página web de la revista Herramienta (www.herramienta.com.ar) y en el libro Contra y más allá del capital.
Reflexiones a partir del debate sobre el libro “Cambiar el mundo sin tomar el poder” que en 2006 también coeditamos con la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.
A diez años del 2001 Holloway nos convoca nuevamente a seguir profundizando el pensar y el actuar, en la resistencia cotidiana, en las luchas que a veces no se visualizan fácilmente, pero que están presentes como tensión en el propio proceso cotidiano del trabajo asalariado y que son parte de la revolución aquí y ahora.
Agrietar el capitalismo: el hacer contra el trabajo refleja las luchas y las resistencias que desde entonces se han venido desarrollando con todas sus vicisitudes. Diez años de aprendizaje de la lucha contra el capitalismo, que van desde las insurrecciones antigubernamentales, pasando por los levantamientos de los pueblos originarios
de toda América Latina, la resistencia a los planes de las multinacionales mineras como en Esquel, frente a la deforestación de la Amazonía, o a la contaminación ambiental como la lucha del pueblo y de la Asamblea de Gualeguaychú, y muchas otras más.
El panorama internacional del primer mes de 2011 destaca a dos luchas que siguen abriendo grietas en el capitalismo: la Asamblea Ciudadana de Magallanes como la expresión del pueblo movilizado en el sur de Chile provoca el primer hecho importante al frenar el aumento del gas decretado por el gobierno de Piñera y, más recientemente,
en el norte de África un proceso de movilización popular que empezó en Túnez, tuvo su continuidad en Egipto y se extiende y profundiza en el resto de los países árabes. Vemos agrietarse el capitalismo por la fuerza de la insumisión de los pueblos. Este libro, que abreva en estas luchas, trata de aprender de la propia realidad conjugando la teoría crítica del marxismo abierto en la propia praxis social que desafía las formulaciones académicas
y los textos sagrados.
Esta nueva obra de John Holloway se presenta en el décimo aniversario del 2001, como un preámbulo más para continuar reflexionando sobre los caminos de la revolución. Ediciones
Herramienta al ponerlo en manos de nuestros amigos y lectores, vuelve a sentir un escozor parecido a cuando años atrás publicamos Cambiar el mundo sin tomar el poder porque seguimos caminando y seguimos preguntando.
Buenos Aires, marzo de 2011
Prólogo del autor
¿Un prólogo para la edición argentina de Agrietar el capitalismo?
¿Qué puedo decir? Obvio.
Obvio porque el libro es la hija (sé que me van a decir que un libro tiene que ser hijo, no hija, pero ni modo, éste es hija) de una madre, de otro libro que se llama Cambiar el mundo sin tomar el poder (y no tomar el poder sin cambiar el mundo, como a veces se piensa). La hija es independiente, uno no tiene que conocer a la madre para conocer a la hija. Pero la relación hace más fácil escribir este prólogo argentino, porque fue en la Argentina que
Cambiar el mundo se volvió más que un libro, que se convirtió en el centro de un torbellino, fue ahí que se desató un debate mundial sobre el significado de la revolución y sobre si realmente se puede pensar en una revolución que no tenga como eje la toma del
poder estatal. (¡Qué absurda idea! Pero de eso se trata, la idea de que pueda haber un futuro para la humanidad ya se ha vuelto absurda.)
¿Por qué en la Argentina? Por los tiempos, por supuesto. El libro se publicó en 2002, tiempo de esperanza, tiempo de locura. No solamente por el momento: también por el entusiasmo de Néstor López y todos los compañeros de Herramienta que hicieron
tanto para estimular el pensamiento y el debate. Y también por los argentinos, claro, con su combinación única de compromiso político y sofisticación teórica. Por todo eso me emociona mucho regresar a la Argentina ahora con la hija, con este nuevo libro. El primero, Cambiar el mundo, dejó a la lectora (y también al lector) en el aire de forma reprobable. El libro nunca reveló una receta para hacer la revolución, dejó la pregunta abierta. El nuevo libro ofrece la respuesta tanto tiempo esperada: ¡agrieten el capitalismo! ¡Rómpanlo, rómpanlo en pedazos! ¡Creen fisuras que se extiendan y se multipliquen y confluyan! Nada nuevo, puesto que es lo que ya venimos haciendo en millones de formas diferentes.
Nada más que la respuesta, cuando uno la ve de cerca, se va disolviendo en una multiplicidad de preguntas.
John Holloway, Puebla, febrero de 2011
ÍNDICE
Presentación de los editores
Prólogo del autor
Nota de los editores
Parte I. La ruptura
1. Romper, queremos romper. Queremos crear un mundo diferente, ahora. Nada más común, nada más obvio, nada más sencillo, nada más difícil
2. Nuestro método es el método de la grieta
3. Ya es hora de aprender el nuevo lenguaje de una nueva lucha
Parte II. Las grietas: la antipolítica de la dignidad
4. Las grietas comienzan con un no, a partir del cual crece la dignidad, una negación-y-creación
5. Una grieta es la creación perfectamente común de un espacio o momento en el que afirmamos un modo diferente del hacer
6. Las grietas rompen dimensiones, rompen la dimensionalidad
7. Las grietas son exploraciones en una antipolítica de la dignidad
Parte III. Las grietas existen al borde de la imposibilidad
8. La dignidad es nuestra arma en contra de un mundo de destrucción
9. Las grietas chocan con la síntesis social del capitalismo
10. Las grietas existen al borde de la imposibilidad, pero existen. Existen en movimiento: la dignidad es una danza ligera
Parte IV. El carácter dual del trabajo
11. Las grietas son la revuelta de una forma de hacer contra otra: la revuelta del hacer contra el trabajo
12. La abstracción del hacer en trabajo es el tejido social en el capitalismo
13. La abstracción del hacer en trabajo es un proceso histórico de transformación que ha creado la síntesis social del capitalismo: la acumulación primitiva
Parte V. Trabajo abstracto: el gran cercamiento
14. El trabajo abstracto encierra nuestros cuerpos y nuestras mentes
15. La abstracción del hacer en trabajo es un proceso de personificación, la creación de máscaras, la formación de la clase obrera
16. La abstracción del hacer en trabajo es la creación del trabajador varón y la dimorfización de la sexualidad
17. La abstracción del hacer en trabajo es la constitución de la naturaleza como objeto
18. La abstracción del hacer en trabajo es la externalización de nuestro poder-hacer y la creación del ciudadano, la política y el Estado
19. La abstracción del hacer en trabajo es la homogeneización del tiempo
20. La abstracción del hacer en trabajo es la creación de la totalidad
21. El trabajo abstracto domina: la abstracción del hacer en trabajo es la creación de una totalidad cohesiva regida por leyes sostenidas por la explotación del trabajo
22. El movimiento obrero es el movimiento del trabajo abstracto
Parte VI. La crisis del trabajo abstracto
23. La abstracción no es sólo un proceso del pasado, sino también del presente
24. El hacer concreto desborda el trabajo abstracto, existe en-contra-y-más-allá del trabajo abstracto
25. El hacer es la crisis del trabajo abstracto
26. La irrupción del hacer en contra del trabajo nos arroja a un nuevo mundo de lucha
Parte VII. El hacer en contra del trabajo: las melodías de la revolución intersticial
27. El hacer disuelve la totalidad, la síntesis, el valor
28. El hacer es el movimiento de la mulier abscondita contra las máscaras. Somos la mulier abscondita
29. El hacer disuelve la homogeneización del tiempo
Parte VIII. ¿Un tiempo de nacimiento?
30. Somos las fuerzas de producción: nuestro poder es el poder del hacer
31. Somos la crisis del capitalismo, el no caber y el desbordar de nuestro poder hacer, la irrupción de otro mundo, quizá
32. Dejemos de hacer el capitalismo
33. [Sin título]
Gracias
Índice analítico
Índice de autores
Referencias bibliográficas
Autor: John Holloway | Ediciones Herramienta, Buenos Aires, Argentina, abril de 2011 | 336 páginas | ISBN 978-987-1505-19-7
Agrietar el capitalismo. El hacer contra el trabajo. Índice y presentación
Autor(es)
Holloway, John
Ediciones Herramienta, Buenos Aires, Argentina, abril de 2011,
336 páginas, ISBN: 978-987-1505-19-7
Presentación de los editores
Este nuevo libro de John Holloway se publica a diez años del movimiento insumiso que recorrió la Argentina a partir del 2001 que aceleró el desarrollo de los movimientos sociales nacidos de las luchas de los años noventa, facilitando el surgimiento de centenares de asambleas barriales en las principales ciudades de la Argentina y dando un nuevo impulso al desarrollo del movimiento de fábricas recuperadas por sus trabajadores. En estos diez años ese movimiento pasa por una ofensiva gubernamental centrada en la cooptación e institucionalización de esos núcleos, pero pese a ello la insumisión permanece latente y cuando reaparece la experiencia de organización horizontal se hace presente basando su funcionamiento en la autodeterminación, en la autonomía, rechazando toda organización verticalista y obviamente a las instituciones del Estado, los sindicatos, partidos, etcétera.
Esto estaba muy nítido en 2001 y de allí que su consigna central y común fuera el ya famoso: ¡Que se vayan todos! En aquel marco de movilización social publicamos en julio de 2002 el libro de John, Cambiar el mundo sin tomar el poder, que tuvo una amplia repercusión porque rechazaba la teoría estadocéntrica que sostiene que para cambiar el mundo se debe empezar por tomar del poder. Los fracasos del socialismo real obligaban a repensar otros caminos. La aparición del zapatismo en la escena de la lucha de clases, del feminismo, de la lucha antiglobalización, las experiencias de las movilizaciones de los pueblos de Europa oriental, y muchas otras indicaban que la lucha de los oprimidos no cesaba y abría nuevos rumbos, se formaban y se desarrollaban verdaderas grietas en el capitalismo. El “caminando-preguntamos”, el “mandar- obedeciendo”, la horizontalidad, eran adoptados en las luchas y posibilitaban la construcción de espacios de diálogo y experimentación que permitieron avanzar en la incertidumbre reinante.
La aparición de Cambiar el mundo sin tomar el poder provocó un debate muy importante sobre los caminos de la revolución, debate que se refleja en la página web de la revista Herramienta (www.herramienta.com.ar) y en el libro Contra y más allá del capital.
Reflexiones a partir del debate sobre el libro “Cambiar el mundo sin tomar el poder” que en 2006 también coeditamos con la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.
A diez años del 2001 Holloway nos convoca nuevamente a seguir profundizando el pensar y el actuar, en la resistencia cotidiana, en las luchas que a veces no se visualizan fácilmente, pero que están presentes como tensión en el propio proceso cotidiano del trabajo asalariado y que son parte de la revolución aquí y ahora.
Agrietar el capitalismo: el hacer contra el trabajo refleja las luchas y las resistencias que desde entonces se han venido desarrollando con todas sus vicisitudes. Diez años de aprendizaje de la lucha contra el capitalismo, que van desde las insurrecciones antigubernamentales, pasando por los levantamientos de los pueblos originarios
de toda América Latina, la resistencia a los planes de las multinacionales mineras como en Esquel, frente a la deforestación de la Amazonía, o a la contaminación ambiental como la lucha del pueblo y de la Asamblea de Gualeguaychú, y muchas otras más.
El panorama internacional del primer mes de 2011 destaca a dos luchas que siguen abriendo grietas en el capitalismo: la Asamblea Ciudadana de Magallanes como la expresión del pueblo movilizado en el sur de Chile provoca el primer hecho importante al frenar el aumento del gas decretado por el gobierno de Piñera y, más recientemente,
en el norte de África un proceso de movilización popular que empezó en Túnez, tuvo su continuidad en Egipto y se extiende y profundiza en el resto de los países árabes. Vemos agrietarse el capitalismo por la fuerza de la insumisión de los pueblos. Este libro, que abreva en estas luchas, trata de aprender de la propia realidad conjugando la teoría crítica del marxismo abierto en la propia praxis social que desafía las formulaciones académicas
y los textos sagrados.
Esta nueva obra de John Holloway se presenta en el décimo aniversario del 2001, como un preámbulo más para continuar reflexionando sobre los caminos de la revolución. Ediciones
Herramienta al ponerlo en manos de nuestros amigos y lectores, vuelve a sentir un escozor parecido a cuando años atrás publicamos Cambiar el mundo sin tomar el poder porque seguimos caminando y seguimos preguntando.
Buenos Aires, marzo de 2011
Prólogo del autor
¿Un prólogo para la edición argentina de Agrietar el capitalismo?
¿Qué puedo decir? Obvio.
Obvio porque el libro es la hija (sé que me van a decir que un libro tiene que ser hijo, no hija, pero ni modo, éste es hija) de una madre, de otro libro que se llama Cambiar el mundo sin tomar el poder (y no tomar el poder sin cambiar el mundo, como a veces se piensa). La hija es independiente, uno no tiene que conocer a la madre para conocer a la hija. Pero la relación hace más fácil escribir este prólogo argentino, porque fue en la Argentina que
Cambiar el mundo se volvió más que un libro, que se convirtió en el centro de un torbellino, fue ahí que se desató un debate mundial sobre el significado de la revolución y sobre si realmente se puede pensar en una revolución que no tenga como eje la toma del
poder estatal. (¡Qué absurda idea! Pero de eso se trata, la idea de que pueda haber un futuro para la humanidad ya se ha vuelto absurda.)
¿Por qué en la Argentina? Por los tiempos, por supuesto. El libro se publicó en 2002, tiempo de esperanza, tiempo de locura. No solamente por el momento: también por el entusiasmo de Néstor López y todos los compañeros de Herramienta que hicieron
tanto para estimular el pensamiento y el debate. Y también por los argentinos, claro, con su combinación única de compromiso político y sofisticación teórica. Por todo eso me emociona mucho regresar a la Argentina ahora con la hija, con este nuevo libro. El primero, Cambiar el mundo, dejó a la lectora (y también al lector) en el aire de forma reprobable. El libro nunca reveló una receta para hacer la revolución, dejó la pregunta abierta. El nuevo libro ofrece la respuesta tanto tiempo esperada: ¡agrieten el capitalismo! ¡Rómpanlo, rómpanlo en pedazos! ¡Creen fisuras que se extiendan y se multipliquen y confluyan! Nada nuevo, puesto que es lo que ya venimos haciendo en millones de formas diferentes.
Nada más que la respuesta, cuando uno la ve de cerca, se va disolviendo en una multiplicidad de preguntas.
John Holloway, Puebla, febrero de 2011
ÍNDICE
Presentación de los editores
Prólogo del autor
Nota de los editores
Parte I. La ruptura
1. Romper, queremos romper. Queremos crear un mundo diferente, ahora. Nada más común, nada más obvio, nada más sencillo, nada más difícil
2. Nuestro método es el método de la grieta
3. Ya es hora de aprender el nuevo lenguaje de una nueva lucha
Parte II. Las grietas: la antipolítica de la dignidad
4. Las grietas comienzan con un no, a partir del cual crece la dignidad, una negación-y-creación
5. Una grieta es la creación perfectamente común de un espacio o momento en el que afirmamos un modo diferente del hacer
6. Las grietas rompen dimensiones, rompen la dimensionalidad
7. Las grietas son exploraciones en una antipolítica de la dignidad
Parte III. Las grietas existen al borde de la imposibilidad
8. La dignidad es nuestra arma en contra de un mundo de destrucción
9. Las grietas chocan con la síntesis social del capitalismo
10. Las grietas existen al borde de la imposibilidad, pero existen. Existen en movimiento: la dignidad es una danza ligera
Parte IV. El carácter dual del trabajo
11. Las grietas son la revuelta de una forma de hacer contra otra: la revuelta del hacer contra el trabajo
12. La abstracción del hacer en trabajo es el tejido social en el capitalismo
13. La abstracción del hacer en trabajo es un proceso histórico de transformación que ha creado la síntesis social del capitalismo: la acumulación primitiva
Parte V. Trabajo abstracto: el gran cercamiento
14. El trabajo abstracto encierra nuestros cuerpos y nuestras mentes
15. La abstracción del hacer en trabajo es un proceso de personificación, la creación de máscaras, la formación de la clase obrera
16. La abstracción del hacer en trabajo es la creación del trabajador varón y la dimorfización de la sexualidad
17. La abstracción del hacer en trabajo es la constitución de la naturaleza como objeto
18. La abstracción del hacer en trabajo es la externalización de nuestro poder-hacer y la creación del ciudadano, la política y el Estado
19. La abstracción del hacer en trabajo es la homogeneización del tiempo
20. La abstracción del hacer en trabajo es la creación de la totalidad
21. El trabajo abstracto domina: la abstracción del hacer en trabajo es la creación de una totalidad cohesiva regida por leyes sostenidas por la explotación del trabajo
22. El movimiento obrero es el movimiento del trabajo abstracto
Parte VI. La crisis del trabajo abstracto
23. La abstracción no es sólo un proceso del pasado, sino también del presente
24. El hacer concreto desborda el trabajo abstracto, existe en-contra-y-más-allá del trabajo abstracto
25. El hacer es la crisis del trabajo abstracto
26. La irrupción del hacer en contra del trabajo nos arroja a un nuevo mundo de lucha
Parte VII. El hacer en contra del trabajo: las melodías de la revolución intersticial
27. El hacer disuelve la totalidad, la síntesis, el valor
28. El hacer es el movimiento de la mulier abscondita contra las máscaras. Somos la mulier abscondita
29. El hacer disuelve la homogeneización del tiempo
Parte VIII. ¿Un tiempo de nacimiento?
30. Somos las fuerzas de producción: nuestro poder es el poder del hacer
31. Somos la crisis del capitalismo, el no caber y el desbordar de nuestro poder hacer, la irrupción de otro mundo, quizá
32. Dejemos de hacer el capitalismo
33. [Sin título]
Gracias
Índice analítico
Índice de autores
Referencias bibliográficas
miércoles, 4 de agosto de 2010
Libro PARA UN ANÁLISIS DE CLASE DE LA COMUNICACIÓN, de ARMAND MATTELART
LIBRO DE MATTELART POR PRIMERA VEZ EN ESPAÑOL
PARA UN ANÁLISIS DE CLASE DE LA COMUNICACIÓN, de ARMAND MATTELART
Traducción y Presentación de Mariano Zarowsky
Buenos Aires, Cooperativa Gráfica El Río Suena
Colección Artillería del Pensamiento
164 pags. Julio 2010
Para un análisis de clase de la comunicación se publicó originalmente en 1979 como Introducción al primer volumen de Communication and Class Struggle (Comunicación y Lucha de Clases), una extensa antología en inglés de dos tomos con más de 120 textos, compilada y editada por Seth Siegelaub y Armand Mattelart. El primer volumen, subtitulado Capitalism, Imperialism, fue seguido por una segunda entrega, en 1983, con el subtítulo de Liberation, Socialism. Ni las antologías ni las respectivas introducciones de Armand Mattelart fueron traducidas a otros idiomas ni publicadas, hasta hoy, en español.
En este libro el intelectual belga da cuenta —en la línea de Multinacionales y sistemas de comunicación (1976) y sobre todo de Los medios de comunicación en tiempos de crisis (1979)— de las profundas mutaciones en los procesos de acumulación y en las formas de ejercicio de la hegemonía que se experimentaban como respuesta a la crisis de los años setenta. Una tesis que Mattelart demuestra en sus formas concretas de manifestación: cómo la comunicación se volvía unos de los vehículos principales de estas reconfiguraciones. Se trataba, en su visión, de la extensión del modelo norteamericano a escala planetaria, aquel americanismo que analizaba Gramsci en los años treinta.
Un libro fundamental que inaugura la colección Artillería del Pensamiento, un proyecto colectivo de la gráfica cooperativa El Río Suena.
Cooperativa Gráfica El Río Suena
Contacto de prensa: 15 6 141 5226
graficaelriosuena@gmail.com
PARA UN ANÁLISIS DE CLASE DE LA COMUNICACIÓN, de ARMAND MATTELART
Traducción y Presentación de Mariano Zarowsky
Buenos Aires, Cooperativa Gráfica El Río Suena
Colección Artillería del Pensamiento
164 pags. Julio 2010
Para un análisis de clase de la comunicación se publicó originalmente en 1979 como Introducción al primer volumen de Communication and Class Struggle (Comunicación y Lucha de Clases), una extensa antología en inglés de dos tomos con más de 120 textos, compilada y editada por Seth Siegelaub y Armand Mattelart. El primer volumen, subtitulado Capitalism, Imperialism, fue seguido por una segunda entrega, en 1983, con el subtítulo de Liberation, Socialism. Ni las antologías ni las respectivas introducciones de Armand Mattelart fueron traducidas a otros idiomas ni publicadas, hasta hoy, en español.
En este libro el intelectual belga da cuenta —en la línea de Multinacionales y sistemas de comunicación (1976) y sobre todo de Los medios de comunicación en tiempos de crisis (1979)— de las profundas mutaciones en los procesos de acumulación y en las formas de ejercicio de la hegemonía que se experimentaban como respuesta a la crisis de los años setenta. Una tesis que Mattelart demuestra en sus formas concretas de manifestación: cómo la comunicación se volvía unos de los vehículos principales de estas reconfiguraciones. Se trataba, en su visión, de la extensión del modelo norteamericano a escala planetaria, aquel americanismo que analizaba Gramsci en los años treinta.
Un libro fundamental que inaugura la colección Artillería del Pensamiento, un proyecto colectivo de la gráfica cooperativa El Río Suena.
Cooperativa Gráfica El Río Suena
Contacto de prensa: 15 6 141 5226
graficaelriosuena@gmail.com
miércoles, 2 de junio de 2010
Nuevo libro: Pensar a contrapelo; Movimientos sociales y reflexión crítica
Nuevo libro de Ediciones Herramienta
y la Universidad Autónoma de Puebla
Pensar a contrapelo; Movimientos sociales y reflexión crítica
John Holloway
Fernando Matamoros
Sergio Tischler
Ediciones Herramienta, Buenos Aires, Argentina, Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades Dr. Alfonso Vélez Pliego, Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, México, 2009, 144 páginas.
ISBN: 978-987-1505-14-2
Pensar a contrapelo, Movimientos sociales y reflexión crítica, contiene una selección de artículos aparecidos en los diez años de existencia de la revista Bajo el Volcán, del Posgrado de Sociología del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad Autónoma de Puebla.
John Holloway, Sergio Tischler y Fernando Matamoros han sido orientadores de este proyecto. Los artículos que aquí se presentan tocan distintos temas y son heterogéneos en cuanto a las fuentes y tradiciones contenidas en ellos, pero tienen una unidad fundamental: cada uno de ellos se inscribe en la perspectiva crítica dirigida a abrir las categorías de la sociedad capitalista desde la centralidad teórica del antagonismo de las relaciones sociales en la forma social burguesa, y arroja una mirada desfetichizante de la lucha de clases, es decir, no identitaria y antipositivista; por cierto, una cuestión muy ligada a las actuales experiencias de los movimientos sociales en América Latina y Europa. De alguna manera, de tal forma se podría sintetizar lo que es el núcleo de la perspectiva teórica que señalamos con el nombre de teoría crítica. De allí, el título.
ÍNDICE
Capítulo I
TEORÍA VOLCÁNICA
John Holloway
Capítulo II
LA SOCIEDAD CIVIL: ¿FETICHE?, ¿SUJETO?
Sergio Tischler Vizquerra
Capítulo III
TRADICIÓN Y REBELIÓN EN EL IMAGINARIO.
UN ACERCAMIENTO A LAS ESTRUCTURACIONES SIMBÓLICAS
EN EL TIEMPO DE LA HISTORIA Y LO RELIGIOSO
Fernando Matamoros Ponce
Capítulo IV
ESPACIALIDADES DE EMANCIPACIÓN Y “LA CIUDAD
DE UMBRALES”
Stavros Stavrides
Capítulo V
¿DIGNIDAD VERSUS RESPETABILIDAD? MARX Y LA CIENCIA
Werner Bonefeld
Capítulo VI
LEER A BUTLER AL REVÉS. SOBRE EN LO QUE UNO
SE CONVIERTE, EN LO QUE UNO SE INCLUYE Y LO QUE
UNO NO ES
Marcel Stoetzler
Capítulo VII
GLOBALIZACIÓN Y MOVIMIENTOS SOCIALES EN EUROPA
Lars Stubbe
Capítulo VIII
LA GLOBALIZACIÓN Y LAS CRISIS LATINOAMERICANAS
Alberto Bonnet
Autores
WERNER BONEFELD
Profesor en el Departamento de Ciencia Política en la Universidad de York
(Reino Unido).
ALBERTO BONNET
Profesor en la Universidad Nacional de Quilmes y en la Universidad de
Buenos Aires (Argentina).
JOHN HOLLOWAY
Profesor-investigador del Posgrado de Sociología del Instituto de Ciencias
Sociales y Humanidades “Alfonso Vélez Pliego” de la Benemérita
Universidad Autónoma de Puebla (México).
FERNANDO MATAMOROS PONCE
Profesor-investigador del Posgrado de Sociología del Instituto de Ciencias
Sociales y Humanidades “Alfonso Vélez Pliego” de la Benemérita
Universidad Autónoma de Puebla (México).
STAVROS STAVRIDES
Profesor de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Nacional Técnica
de Atenas (Grecia).
MARCEL STOETZLER
Profesor de la Universidad de Sussex (Reino Unido).
LARS STUBBE
Activista social alemán y estudiante del Programa de Doctorado del
Posgrado de Sociología de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla
(México).
SERGIO TISCHLER VIZQUERRA
Profesor-investigador del Posgrado de Sociología del Instituto de Ciencias
Sociales y Humanidades “Alfonso Vélez Pliego” de la Benemérita
Universidad Autónoma de Puebla (México).
Colaboradores
Traducción del inglés de los capítulos V y VI: ANNA-MAEVE HOLLOWAY.
Revisión lingüística del capítulo II: MÓNICA ORJEDA FERNÁNDEZ.
Prólogo de los autores
¿Cómo festejar diez años de una revista que se ha caracterizado por su posición
crítica en el medio académico y no académico en estos años de conservadurismo
ideológico donde los conceptos han sido impúdicamente
puestos al servicio del poder burgués?
El libro que presentamos es una manera de hacerlo. Estamos de fiesta
porque la revista Bajo el Volcán, del Posgrado de Sociología de la
Universidad Autónoma de Puebla, ha cumplido diez años de existencia, y
que, por una buena coincidencia, el cuerpo académico “Subjetividad y teoría
crítica” obtuvo fondos que fueron destinados a la edición de un libro que
tiene el propósito de recoger parte de los artículos que se editaron en la sección
de Teoría crítica de la revista. En ese sentido, la aparición de este libro
puede ser considerada como un homenaje a todos y todas quienes han hecho
posible este esfuerzo editorial colectivo, lo cual, no es algo que se haya
decidido en la dirección de la revista, sino que fue surgiendo de manera
espontánea en el proceso de elaboración del libro por parte de los miembros
del cuerpo académico.
Nos dimos cuenta, entre otras cosas, que el libro era posible gracias a la
coherencia editorial de la revista, y que dicha coherencia en parte está fundada
en el hecho de que se logró construir un espacio sistemático de reflexión y
difusión del pensamiento desde la perspectiva de lo que en términos genéricos
llamamos teoría crítica. En este espacio han confluido personas de México,
América Latina y Europa. La revista, por supuesto, tiene otras secciones
donde se expresan otras miradas como corresponde a una publicación del
Posgrado de Sociología; miradas críticas, pero que no necesariamente comparten
la perspectiva teórica aludida. En diez años se han publicado aproximadamente
treinta artículos que en términos generales pertenecen a este
campo, lo que representa más de quinientas páginas impresas. Por razones de
espacio hemos tenido que seleccionar algunos de los artículos, tratando de
reflejar las líneas fundamentales de la reflexión, la diversidad temática y la
geografía de la producción analítica y teórica. En este libro aparecen ocho artículos,
tres se produjeron en México, uno en la Argentina, otro en Grecia, dos
en el Reino Unido y uno en Alemania.
Los artículos que aquí se presentan tocan distintos temas y son heterogéneos
en cuanto a las fuentes y tradiciones contenidas en ellos, pero tienen
una unidad fundamental: cada uno de ellos se inscribe en la perspectiva crítica
dirigida a abrir las categorías de la sociedad capitalista desde la centralidad
teórica del antagonismo de las relaciones sociales en la forma social
burguesa, y arroja una mirada desfetichizante de la lucha de clases, es decir,
no identitaria y antipositivista; por cierto, una cuestión muy ligada a las
actuales experiencias de los movimientos sociales en América Latina y
Europa. De alguna manera, de tal forma se podría sintetizar lo que es el
núcleo de la perspectiva teórica que señalamos con el nombre de teoría crítica.
De allí, el título.
El artículo de John Holloway expone la centralidad del antagonismo de
las formas burguesas de existencia y su importancia para entender la crisis
como expresión del antipoder y el surgimiento de lo reprimido. Sergio
Tischler analiza el concepto de sociedad civil como parte de la trama hegemónica
de la forma burguesa y explora cómo las luchas sociales, particularmente
el zapatismo, abrieron el concepto exhibiendo sus contenidos de
clase, al tiempo de dar lugar a un proceso de reinvención crítica de las categorías
del “sentido común” de la dominación como parte de la lucha.
Fernando Matamoros, teniendo como eje de reflexión la experiencia zapatista,
plantea el tema del campo que se establece entre las luchas actuales y
la apropiación simbólica, a contrapelo, del pasado. Stavros Stavrides, por su
parte, introduce la categoría de umbral para desplegar una crítica al espacio
homogéneo urbano, propio de la dominación del capital, y explorar formas
alternativas de especificidad urbana como parte del proceso de emancipación
social. Contraponiendo los conceptos de dignidad y respetabilidad,
Werner Bonefeld plantea una aguda crítica a las políticas dirigidas a “humanizar”
el capitalismo. La dignidad humana exige una crítica radical al sistema.
El tema del género y el sexo son tratados por Marcel Stoetzler a partir
del análisis del pensamiento de Judith Butler. El autor argumenta que el
pensamiento de Butler pierde radicalidad al abandonar la dialéctica y que se
puede ir más allá en este tema desde la dialéctica negativa de Adorno. Lars
Stubbe hace una lectura de la relación entre globalización y neoliberalismo,
y plantea cómo los movimientos sociales arrojan luz para entender las
características de esas políticas del capital en Europa. Por último, Alberto
Bonnet da una interpretación de la globalización como resultado de la oleada
de la lucha de clases entre los años setenta y ochenta, y propone la
noción de un “comando en crisis del capital-dinero” para entender hoy el
antagonismo entre capital-trabajo.
Para terminar, creemos importante señalar que esta publicación es parte
de un trabajo colectivo que enlaza otras experiencias editoriales que comparten
puntos centrales de las posiciones aquí expresadas. El libro saldrá
publicado en la Argentina por Ediciones Herramienta, un colectivo de publicaciones
ya consolidado, y en México por el esfuerzo editorial de un grupo
de jóvenes, los Jóvenes en Resistencia Alternativa, que recién comienza
pero que ya cuenta con publicaciones muy importantes.
John Holloway, Fernando Matamoros, Sergio Tischler
Puebla, México, septiembre de 2009
Ediciones Herramienta
Av. Rivadavia 3772 – 1/B – (C1204AAP) Buenos Aires, Argentina
Tel. (+5411) 4982-4146
Correo electrónico: revista@herramienta.com.ar
Página web: www.herramienta.com.ar
y la Universidad Autónoma de Puebla
Pensar a contrapelo; Movimientos sociales y reflexión crítica
John Holloway
Fernando Matamoros
Sergio Tischler
Ediciones Herramienta, Buenos Aires, Argentina, Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades Dr. Alfonso Vélez Pliego, Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, México, 2009, 144 páginas.
ISBN: 978-987-1505-14-2
Pensar a contrapelo, Movimientos sociales y reflexión crítica, contiene una selección de artículos aparecidos en los diez años de existencia de la revista Bajo el Volcán, del Posgrado de Sociología del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades de la Universidad Autónoma de Puebla.
John Holloway, Sergio Tischler y Fernando Matamoros han sido orientadores de este proyecto. Los artículos que aquí se presentan tocan distintos temas y son heterogéneos en cuanto a las fuentes y tradiciones contenidas en ellos, pero tienen una unidad fundamental: cada uno de ellos se inscribe en la perspectiva crítica dirigida a abrir las categorías de la sociedad capitalista desde la centralidad teórica del antagonismo de las relaciones sociales en la forma social burguesa, y arroja una mirada desfetichizante de la lucha de clases, es decir, no identitaria y antipositivista; por cierto, una cuestión muy ligada a las actuales experiencias de los movimientos sociales en América Latina y Europa. De alguna manera, de tal forma se podría sintetizar lo que es el núcleo de la perspectiva teórica que señalamos con el nombre de teoría crítica. De allí, el título.
ÍNDICE
Capítulo I
TEORÍA VOLCÁNICA
John Holloway
Capítulo II
LA SOCIEDAD CIVIL: ¿FETICHE?, ¿SUJETO?
Sergio Tischler Vizquerra
Capítulo III
TRADICIÓN Y REBELIÓN EN EL IMAGINARIO.
UN ACERCAMIENTO A LAS ESTRUCTURACIONES SIMBÓLICAS
EN EL TIEMPO DE LA HISTORIA Y LO RELIGIOSO
Fernando Matamoros Ponce
Capítulo IV
ESPACIALIDADES DE EMANCIPACIÓN Y “LA CIUDAD
DE UMBRALES”
Stavros Stavrides
Capítulo V
¿DIGNIDAD VERSUS RESPETABILIDAD? MARX Y LA CIENCIA
Werner Bonefeld
Capítulo VI
LEER A BUTLER AL REVÉS. SOBRE EN LO QUE UNO
SE CONVIERTE, EN LO QUE UNO SE INCLUYE Y LO QUE
UNO NO ES
Marcel Stoetzler
Capítulo VII
GLOBALIZACIÓN Y MOVIMIENTOS SOCIALES EN EUROPA
Lars Stubbe
Capítulo VIII
LA GLOBALIZACIÓN Y LAS CRISIS LATINOAMERICANAS
Alberto Bonnet
Autores
WERNER BONEFELD
Profesor en el Departamento de Ciencia Política en la Universidad de York
(Reino Unido).
ALBERTO BONNET
Profesor en la Universidad Nacional de Quilmes y en la Universidad de
Buenos Aires (Argentina).
JOHN HOLLOWAY
Profesor-investigador del Posgrado de Sociología del Instituto de Ciencias
Sociales y Humanidades “Alfonso Vélez Pliego” de la Benemérita
Universidad Autónoma de Puebla (México).
FERNANDO MATAMOROS PONCE
Profesor-investigador del Posgrado de Sociología del Instituto de Ciencias
Sociales y Humanidades “Alfonso Vélez Pliego” de la Benemérita
Universidad Autónoma de Puebla (México).
STAVROS STAVRIDES
Profesor de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Nacional Técnica
de Atenas (Grecia).
MARCEL STOETZLER
Profesor de la Universidad de Sussex (Reino Unido).
LARS STUBBE
Activista social alemán y estudiante del Programa de Doctorado del
Posgrado de Sociología de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla
(México).
SERGIO TISCHLER VIZQUERRA
Profesor-investigador del Posgrado de Sociología del Instituto de Ciencias
Sociales y Humanidades “Alfonso Vélez Pliego” de la Benemérita
Universidad Autónoma de Puebla (México).
Colaboradores
Traducción del inglés de los capítulos V y VI: ANNA-MAEVE HOLLOWAY.
Revisión lingüística del capítulo II: MÓNICA ORJEDA FERNÁNDEZ.
Prólogo de los autores
¿Cómo festejar diez años de una revista que se ha caracterizado por su posición
crítica en el medio académico y no académico en estos años de conservadurismo
ideológico donde los conceptos han sido impúdicamente
puestos al servicio del poder burgués?
El libro que presentamos es una manera de hacerlo. Estamos de fiesta
porque la revista Bajo el Volcán, del Posgrado de Sociología de la
Universidad Autónoma de Puebla, ha cumplido diez años de existencia, y
que, por una buena coincidencia, el cuerpo académico “Subjetividad y teoría
crítica” obtuvo fondos que fueron destinados a la edición de un libro que
tiene el propósito de recoger parte de los artículos que se editaron en la sección
de Teoría crítica de la revista. En ese sentido, la aparición de este libro
puede ser considerada como un homenaje a todos y todas quienes han hecho
posible este esfuerzo editorial colectivo, lo cual, no es algo que se haya
decidido en la dirección de la revista, sino que fue surgiendo de manera
espontánea en el proceso de elaboración del libro por parte de los miembros
del cuerpo académico.
Nos dimos cuenta, entre otras cosas, que el libro era posible gracias a la
coherencia editorial de la revista, y que dicha coherencia en parte está fundada
en el hecho de que se logró construir un espacio sistemático de reflexión y
difusión del pensamiento desde la perspectiva de lo que en términos genéricos
llamamos teoría crítica. En este espacio han confluido personas de México,
América Latina y Europa. La revista, por supuesto, tiene otras secciones
donde se expresan otras miradas como corresponde a una publicación del
Posgrado de Sociología; miradas críticas, pero que no necesariamente comparten
la perspectiva teórica aludida. En diez años se han publicado aproximadamente
treinta artículos que en términos generales pertenecen a este
campo, lo que representa más de quinientas páginas impresas. Por razones de
espacio hemos tenido que seleccionar algunos de los artículos, tratando de
reflejar las líneas fundamentales de la reflexión, la diversidad temática y la
geografía de la producción analítica y teórica. En este libro aparecen ocho artículos,
tres se produjeron en México, uno en la Argentina, otro en Grecia, dos
en el Reino Unido y uno en Alemania.
Los artículos que aquí se presentan tocan distintos temas y son heterogéneos
en cuanto a las fuentes y tradiciones contenidas en ellos, pero tienen
una unidad fundamental: cada uno de ellos se inscribe en la perspectiva crítica
dirigida a abrir las categorías de la sociedad capitalista desde la centralidad
teórica del antagonismo de las relaciones sociales en la forma social
burguesa, y arroja una mirada desfetichizante de la lucha de clases, es decir,
no identitaria y antipositivista; por cierto, una cuestión muy ligada a las
actuales experiencias de los movimientos sociales en América Latina y
Europa. De alguna manera, de tal forma se podría sintetizar lo que es el
núcleo de la perspectiva teórica que señalamos con el nombre de teoría crítica.
De allí, el título.
El artículo de John Holloway expone la centralidad del antagonismo de
las formas burguesas de existencia y su importancia para entender la crisis
como expresión del antipoder y el surgimiento de lo reprimido. Sergio
Tischler analiza el concepto de sociedad civil como parte de la trama hegemónica
de la forma burguesa y explora cómo las luchas sociales, particularmente
el zapatismo, abrieron el concepto exhibiendo sus contenidos de
clase, al tiempo de dar lugar a un proceso de reinvención crítica de las categorías
del “sentido común” de la dominación como parte de la lucha.
Fernando Matamoros, teniendo como eje de reflexión la experiencia zapatista,
plantea el tema del campo que se establece entre las luchas actuales y
la apropiación simbólica, a contrapelo, del pasado. Stavros Stavrides, por su
parte, introduce la categoría de umbral para desplegar una crítica al espacio
homogéneo urbano, propio de la dominación del capital, y explorar formas
alternativas de especificidad urbana como parte del proceso de emancipación
social. Contraponiendo los conceptos de dignidad y respetabilidad,
Werner Bonefeld plantea una aguda crítica a las políticas dirigidas a “humanizar”
el capitalismo. La dignidad humana exige una crítica radical al sistema.
El tema del género y el sexo son tratados por Marcel Stoetzler a partir
del análisis del pensamiento de Judith Butler. El autor argumenta que el
pensamiento de Butler pierde radicalidad al abandonar la dialéctica y que se
puede ir más allá en este tema desde la dialéctica negativa de Adorno. Lars
Stubbe hace una lectura de la relación entre globalización y neoliberalismo,
y plantea cómo los movimientos sociales arrojan luz para entender las
características de esas políticas del capital en Europa. Por último, Alberto
Bonnet da una interpretación de la globalización como resultado de la oleada
de la lucha de clases entre los años setenta y ochenta, y propone la
noción de un “comando en crisis del capital-dinero” para entender hoy el
antagonismo entre capital-trabajo.
Para terminar, creemos importante señalar que esta publicación es parte
de un trabajo colectivo que enlaza otras experiencias editoriales que comparten
puntos centrales de las posiciones aquí expresadas. El libro saldrá
publicado en la Argentina por Ediciones Herramienta, un colectivo de publicaciones
ya consolidado, y en México por el esfuerzo editorial de un grupo
de jóvenes, los Jóvenes en Resistencia Alternativa, que recién comienza
pero que ya cuenta con publicaciones muy importantes.
John Holloway, Fernando Matamoros, Sergio Tischler
Puebla, México, septiembre de 2009
Ediciones Herramienta
Av. Rivadavia 3772 – 1/B – (C1204AAP) Buenos Aires, Argentina
Tel. (+5411) 4982-4146
Correo electrónico: revista@herramienta.com.ar
Página web: www.herramienta.com.ar
martes, 3 de noviembre de 2009
Libro Memoria y utopía en México, de Fernando Matamoros
Ediciones Herramienta
Presenta
Memoria y utopía en México
Imaginarios en la génesis del neozapatismo
Fernando Matamoros Ponce
Ediciones Herramienta, Buenos Aires, Argentina y el Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, México, 2009, 384 páginas.
ISBN: 978-987-1505-08-01
Datos biográficos del autor:
Fernando Matamoros Ponce.
Profesor investigador del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades “Alfonso Vélez Pliego” de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (ICSyH-BUAP), México.
Doctor en Sociología por la École des hautes études en sciences sociales de París (2001). “Magíster" en Antropología y Sociología Política por la Universidad de París VIII (1993). Licenciado en Sociología por la Universidad Autónoma Metropolitana de México (1986). Corresponsal en México del Centre d'études interdisciplinaires des faits religieux -École des hautes études en sciences sociales (CEIFR-EHESS).
Ha publicado: La pensée coloniale. Découverte, conquête et guerre des dieux au Mexique (2007), París, Éditions Syllepse, ICSyH/BUAP; junto a Étienne Dehau y Sylvie Bosserelle, Mexique: vision de l’empire des Dieux (2005), París, Hermé; Zapatismo. Reflexión teórica y subjetividades emergentes –en coautoría con John Holloway y Sergio Tischler– (2008), Buenos Aires, Ediciones Herramienta y ICSyH/BUAP. Es colaborador habitual de la revista Herramienta e integra su consejo asesor.
PREFACIO DE JOHN HOLLOWAY A LA EDICIÓN MEXICANA
La miseria religiosa es, por una parte, la expresión de la miseria real y, por otra, la protesta contra la miseria real. La religión es el suspiro de la criatura agobiada, el estado de alma de un mundo desalmado, porque es el espíritu de los estados de alma carentes de espíritu. La religión es el opio del pueblo.
Karl Marx
A menudo es la última frase del famoso pasaje de Karl Marx, que forma parte de En torno a la Crítica de la Filosofía del Derecho de Hegel, la que concentra nuestra atención. Pero tal vez deberíamos enfocara más a las frases iniciales de ese pasaje. ¿Qué hacemos con el suspiro de la criatura agobiada? ¿No le prestamos atención? ¿Lo condenamos como algo reaccionario? ¿O lo respetamos como un suspiro en contra de la opresión? Respetar no en el sentido de no ponerlo en tela de juicio, sino en el de intentar entenderlo y, así, de ir más allá. El suspiro de los oprimidos, por confuso y contradictorio que sea, es, de modo inevitable, el punto de partida de la lucha, la base de la esperanza con vistas a un mundo mejor.
La relación entre lucha y religión es una relación que se mueve en ambas direcciones. La religión se filtra en la lucha por el cambo radical, proporcionándole muchas veces su color y su imaginario. Y al revés: la lucha por el cambio revolucionario se introduce en el campo de la religión, llega al núcleo de los debates teológicos, penetra las luchas que se desarrollan al interior de la Iglesia (o las iglesias). ¿A dónde nos lleva el suspiro de la criatura agobiada u oprimida? ¿Hacia la felicidad o la realización después de la muerte, o hacia la transformación del mundo y la superación de las relaciones de opresión? ¿Nos hace soñar en Dios-en-el-cielo o nos hace ver que nosotros somos los únicos dioses? Ésta no es, simplemente, una tensión externa entre la religión, por un lado, y la revolución, por otro. También se hace presente como una tensión interna a la religión y a la revolución, una que toca el significado mismo de Dios y el significado mismo de revolución. ¿Pensamos en Dios como un ser externo o lo vemos simplemente como la conceptualización de nuestra propia humanidad potencial? ¿Pensamos en la revolución como algo que nos daría un líder (o un partido) nuevo, o la vemos como la realización de nuestra autodeterminación colectiva? La realización de Dios es la abolición de Dios. El suspiro de los oprimidos apunta hacia su propia superación.
En ningún lugar están más presentes estas cuestiones que en el levantamiento zapatista de Chiapas. Y ése es el gran mérito del libro de Fernando Matamoros, Memoria y utopía: centrar la atención en este aspecto descuidado de esta insurrección, en la compleja relación entre la Iglesia católica, la teología de la liberación y el movimiento zapatista. La contradictoria relación entre la Iglesia y la resistencia indígena está presente desde los tiempos de la Conquista española, y muestra que la Iglesia no ha sido simplemente un instrumento de dominación, pues la lucha contra la opresión siempre ha estado en el centro de los debates teológicos y, asimismo, la religión siempre ha formado parte de la lucha contra la opresión. Este entretejido que han armado religión y lucha ha sido, sin duda alguna, uno de los elementos que explica la profunda resonancia que ha alcanzado la lucha zapatista no sólo en Chiapas sino, en general, mucho más allá de las fronteras de este estado. El libro de Fernando Matamoros nos hace el gran servicio de introducirnos a este mundo de caminos complejos que se entrecruzan.
Para mí, pues, es un placer escribir esta nota breve, no sólo por el tema y la calidad del libro, sino también porque veo con gran agrado que Fernando Matamoros se haya incorporado al Seminario sobre Subjetividad y Teoría Crítica del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Su presencia extiende y profundiza nuestras discusiones, que regresan en forma constante e inevitable al levantamiento zapatista y su significado: a la búsqueda de un camino hacia adelante, a un cuestionarse sobre los caminos de la dignidad.
Puebla, enero de 2005
PREFACIO DE MICHAEL LÖWY A LA EDICIÓN ORIGINAL EN FRANCÉS
El bello libro de Fernando Matamoros Ponce, sociólogo mexicano que vivió en Francia, es a la vez una obra de ciencia social, de historia y de sociología de las religiones, y la obra de un intelectual comprometido que ha elegido el campo de los indígenas y los oprimidos. Nos hace descubrir la génesis del neozapatismo, cuyas raíces se remontan lejos, siglos atrás: en las tradiciones culturales precolombinas, así como en el combate de los cristianos solidarios con los indios –la línea creyente que va de Bartolomé de Las Casas a monseñor Samuel Ruiz, pasando por Jerónimo de Mendieta, Antonio de Montesinos y Vasco de Quiroga– y en la fe de los “apóstoles” de la Independencia (los curas Hidalgo y Morelos).
Su análisis demuestra de modo convincente la potencia creativa de la tradición: los indígenas abrevan en su historia de vencidos, en su cultura ancestral, recursos de resistencia a la “modernización” impuesta por el Estado. No se equivoca al insistir en la importancia de los mitos en la génesis del imaginario rebelde de los neozapatistas. Nadie había previsto esto mejor que ese incorregible romántico y heterodoxo marxista que se llamaba José Carlos Mariátegui, profeta del socialismo indoamericano.
¿Qué es el neozapatismo? Se trata, nos explica Fernando Matamoros, de un coctel explosivo que mezcla guevarismo e indigenismo, teología de la liberación y mitos fundadores de la nación. Por medio de un trabajo sobre la memoria original, vuelve a dar sentido al mundo e inspira las luchas contra los mitos del capital, no solamente en Chiapas y en todo México, sino en el mundo entero.
Vivimos una época de desencantamiento del mundo. El capitalismo, bajo su forma neoliberal, ha reducido más que nunca todos los nexos sociales, todos los valores, todas las cualidades a la condición de mercancías. Es el reino de la cuantificación, de la mercantilización, de la monetarización universal. Es una época en que todos los sentimientos humanos son ahogados en eso que el viejo Marx llamaba “las aguas glaciales del cálculo egoísta”.
Movimiento en disidencia contra el neoliberalismo, el nuevo zapatismo apunta, en su escala modesta, a un reencantamiento del mundo. Es un movimiento portador de magia, de mitos, de utopías, de poesía, de romanticismo, de entusiasmos, de locas esperanzas, de “mística” –en el sentido que daba a este término Charles Peguy, en oposición al de “política”–, de fe. Está también lleno de insolencia, de humor, de ironía y de autoironía. No hay contradicción, pues como escribiera György Lukacs en La teoría de la novela, la ironía es la mística de las épocas sin Dios... Esta capacidad para reinventar el reencantamiento del mundo es sin duda una de las razones de la fascinación que ejerce el zapatismo, bastante más allá de las montañas de Chiapas.
¿De qué está hecho este nuevo zapatismo? Es un tapete tejido con hilos de diferentes colores, los antiguos y los nuevos, que se entrecruzan en un dibujo maravilloso del que sólo los indios mayas conocen el secreto.
El primer hilo, la primera tradición, es el guevarismo, el marxismo en su forma revolucionaria latinoamericana. El primer núcleo del EZLN era, como nos recuerda Matamoros, guevarista. Por supuesto, la evolución del movimiento lo ha llevado bien lejos de ese origen, pero la sublevación de enero de 1994, así como el espíritu mismo del Ejército Zapatista guarda algo de esa herencia: la importancia de la lucha armada, el lazo orgánico entre los combatientes y el campesinado, el fusil como expresión material de la desconfianza de los explotados hacia sus opresores, la disposición a arriesgar su vida por la emancipación de sus hermanos. Estamos lejos de la aventura boliviana de 1967, pero cerca de la ética revolucionaria tal como la encarnaba el Che.
El segundo hilo, el más directo sin duda, es de modo evidente la herencia de Emiliano Zapata. Es a la vez la sublevación de campesinos e indígenas, el Ejército del Sur como ejército de masas, la lucha intransigente contra los poderosos, que no busca apropiarse del poder, el programa agrario de redistribución de las tierras, la organización comunitaria de la vida campesina –lo que Adolfo Gilly llamaba “La comuna de Morelos”–, apoyándose, como recuerda Fernando Matamoros, en las raíces colectivas del viejo calpulli (lugar y sistema de reunión comunitaria) precolombino.
Pero es también Zapata el internacionalista, quien saludaba, en una célebre carta de febrero de 1918, a la Revolución rusa, insistiendo sobre “la visible analogía, el paralelismo evidente, la paridad absoluta” entre ella y la revolución agraria de México:
La una y la otra son dirigidas contra eso que Tolstoi llamaba “el gran crimen”, contra la infame usurpación de la tierra que, a pesar de ser propiedad de todos, como el agua y el aire, ha sido monopolizada por algunos poderosos, sostenidos por la fuerza de los ejércitos y por la iniquidad de las leyes.
“Tierra y Libertad” es la consigna central de los nuevos zapatistas, que son los continuadores de una revolución interrumpida (para retomar el título del bello libro de Gilly) en 1919 con el asesinato de Zapata en Chinameca.
La teología de la liberación es un hilo del que los zapatistas no hablan mucho. Sin embargo, sin el trabajo de concientización de la comunidades indígenas y de auto-organización con vistas a luchar por sus derechos promovida por monseñor Ruiz y sus miles de catequistas desde los años setenta, es difícil imaginar que el movimiento zapatista haya podido lograr el impacto que tuvo en Chiapas. Por supuesto, ese trabajo no tenía vocación revolucionaria y rechazaba toda acción violenta. La dinámica del EZLN será totalmente otra. Pero esto no impide que, sobre todo, en las comunidades indígenas muchos zapatistas –y no los menos– hayan sido formados por la teología de la liberación, por una fe religiosa que ha elegido el compromiso con la auto-emancipación de los pobres.
Quizá el hilo más importante es la cultura maya de los indígenas de Chiapas, con su relación mágica con la naturaleza, su solidaridad comunitaria, su resistencia a la modernización neoliberal. El neozapatismo se refiere a esa tradición comunitaria del pasado, precapitalista, premoderna, precolombina. Mariátegui hablaba, no sin exageración de “comunismo inca”: se podría hablar, en el mismo espíritu, de “comunismo maya”. ¿Es esto romanticismo? Quizá. ¿Pero cómo romper, sin el martillo encantado del romanticismo revolucionario, los barrotes de la jaula de acero –para retomar la expresión de Max Weber– donde nos ha encerrado la modernidad capitalista?
El EZLN es el heredero de cinco siglos de resistencia indígena a la Conquista, a la “Civilización” y a la “Modernidad”. No es por azar que la sublevación haya sido originalmente planeada para 1992, la fecha del quinto centenario de la Conquista, y que en ese momento una masa de indígenas organizados ocupara San Cristóbal de Las Casas, derrocando la estatua del conquistador Diego de Mazariegos, símbolo odioso de la explotación de los indígenas y de su reducción al servilismo.
El último hilo, el más reciente, que ha venido a juntarse con los otros después de 1994, son las exigencias democráticas de la sociedad civil mexicana, de esa inmensa red de sindicatos, de asociaciones de colonias, de mujeres, de estudiantes, de ecologistas, de partidos de izquierda –cardenistas, trotskistas, anarquistas y mucho otros istas–, de asociaciones de personas endeudadas, de campesinos, de comunidades indígenas, que se levantaron por todos lados en México, para apoyar las demandas zapatistas: democracia, dignidad, justicia.
Este libro es una excelente introducción a la comprensión de los orígenes y de la significación histórica de un movimiento que ha cimbrado a México y que aportado un viento de esperanza a las víctimas del orden neoliberal en todos los continentes.
Visite el sitio web de la revista y Editora Herramienta:
www.herramienta.com.ar
Presenta
Memoria y utopía en México
Imaginarios en la génesis del neozapatismo
Fernando Matamoros Ponce
Ediciones Herramienta, Buenos Aires, Argentina y el Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, México, 2009, 384 páginas.
ISBN: 978-987-1505-08-01
Datos biográficos del autor:
Fernando Matamoros Ponce.
Profesor investigador del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades “Alfonso Vélez Pliego” de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (ICSyH-BUAP), México.
Doctor en Sociología por la École des hautes études en sciences sociales de París (2001). “Magíster" en Antropología y Sociología Política por la Universidad de París VIII (1993). Licenciado en Sociología por la Universidad Autónoma Metropolitana de México (1986). Corresponsal en México del Centre d'études interdisciplinaires des faits religieux -École des hautes études en sciences sociales (CEIFR-EHESS).
Ha publicado: La pensée coloniale. Découverte, conquête et guerre des dieux au Mexique (2007), París, Éditions Syllepse, ICSyH/BUAP; junto a Étienne Dehau y Sylvie Bosserelle, Mexique: vision de l’empire des Dieux (2005), París, Hermé; Zapatismo. Reflexión teórica y subjetividades emergentes –en coautoría con John Holloway y Sergio Tischler– (2008), Buenos Aires, Ediciones Herramienta y ICSyH/BUAP. Es colaborador habitual de la revista Herramienta e integra su consejo asesor.
PREFACIO DE JOHN HOLLOWAY A LA EDICIÓN MEXICANA
La miseria religiosa es, por una parte, la expresión de la miseria real y, por otra, la protesta contra la miseria real. La religión es el suspiro de la criatura agobiada, el estado de alma de un mundo desalmado, porque es el espíritu de los estados de alma carentes de espíritu. La religión es el opio del pueblo.
Karl Marx
A menudo es la última frase del famoso pasaje de Karl Marx, que forma parte de En torno a la Crítica de la Filosofía del Derecho de Hegel, la que concentra nuestra atención. Pero tal vez deberíamos enfocara más a las frases iniciales de ese pasaje. ¿Qué hacemos con el suspiro de la criatura agobiada? ¿No le prestamos atención? ¿Lo condenamos como algo reaccionario? ¿O lo respetamos como un suspiro en contra de la opresión? Respetar no en el sentido de no ponerlo en tela de juicio, sino en el de intentar entenderlo y, así, de ir más allá. El suspiro de los oprimidos, por confuso y contradictorio que sea, es, de modo inevitable, el punto de partida de la lucha, la base de la esperanza con vistas a un mundo mejor.
La relación entre lucha y religión es una relación que se mueve en ambas direcciones. La religión se filtra en la lucha por el cambo radical, proporcionándole muchas veces su color y su imaginario. Y al revés: la lucha por el cambio revolucionario se introduce en el campo de la religión, llega al núcleo de los debates teológicos, penetra las luchas que se desarrollan al interior de la Iglesia (o las iglesias). ¿A dónde nos lleva el suspiro de la criatura agobiada u oprimida? ¿Hacia la felicidad o la realización después de la muerte, o hacia la transformación del mundo y la superación de las relaciones de opresión? ¿Nos hace soñar en Dios-en-el-cielo o nos hace ver que nosotros somos los únicos dioses? Ésta no es, simplemente, una tensión externa entre la religión, por un lado, y la revolución, por otro. También se hace presente como una tensión interna a la religión y a la revolución, una que toca el significado mismo de Dios y el significado mismo de revolución. ¿Pensamos en Dios como un ser externo o lo vemos simplemente como la conceptualización de nuestra propia humanidad potencial? ¿Pensamos en la revolución como algo que nos daría un líder (o un partido) nuevo, o la vemos como la realización de nuestra autodeterminación colectiva? La realización de Dios es la abolición de Dios. El suspiro de los oprimidos apunta hacia su propia superación.
En ningún lugar están más presentes estas cuestiones que en el levantamiento zapatista de Chiapas. Y ése es el gran mérito del libro de Fernando Matamoros, Memoria y utopía: centrar la atención en este aspecto descuidado de esta insurrección, en la compleja relación entre la Iglesia católica, la teología de la liberación y el movimiento zapatista. La contradictoria relación entre la Iglesia y la resistencia indígena está presente desde los tiempos de la Conquista española, y muestra que la Iglesia no ha sido simplemente un instrumento de dominación, pues la lucha contra la opresión siempre ha estado en el centro de los debates teológicos y, asimismo, la religión siempre ha formado parte de la lucha contra la opresión. Este entretejido que han armado religión y lucha ha sido, sin duda alguna, uno de los elementos que explica la profunda resonancia que ha alcanzado la lucha zapatista no sólo en Chiapas sino, en general, mucho más allá de las fronteras de este estado. El libro de Fernando Matamoros nos hace el gran servicio de introducirnos a este mundo de caminos complejos que se entrecruzan.
Para mí, pues, es un placer escribir esta nota breve, no sólo por el tema y la calidad del libro, sino también porque veo con gran agrado que Fernando Matamoros se haya incorporado al Seminario sobre Subjetividad y Teoría Crítica del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Su presencia extiende y profundiza nuestras discusiones, que regresan en forma constante e inevitable al levantamiento zapatista y su significado: a la búsqueda de un camino hacia adelante, a un cuestionarse sobre los caminos de la dignidad.
Puebla, enero de 2005
PREFACIO DE MICHAEL LÖWY A LA EDICIÓN ORIGINAL EN FRANCÉS
El bello libro de Fernando Matamoros Ponce, sociólogo mexicano que vivió en Francia, es a la vez una obra de ciencia social, de historia y de sociología de las religiones, y la obra de un intelectual comprometido que ha elegido el campo de los indígenas y los oprimidos. Nos hace descubrir la génesis del neozapatismo, cuyas raíces se remontan lejos, siglos atrás: en las tradiciones culturales precolombinas, así como en el combate de los cristianos solidarios con los indios –la línea creyente que va de Bartolomé de Las Casas a monseñor Samuel Ruiz, pasando por Jerónimo de Mendieta, Antonio de Montesinos y Vasco de Quiroga– y en la fe de los “apóstoles” de la Independencia (los curas Hidalgo y Morelos).
Su análisis demuestra de modo convincente la potencia creativa de la tradición: los indígenas abrevan en su historia de vencidos, en su cultura ancestral, recursos de resistencia a la “modernización” impuesta por el Estado. No se equivoca al insistir en la importancia de los mitos en la génesis del imaginario rebelde de los neozapatistas. Nadie había previsto esto mejor que ese incorregible romántico y heterodoxo marxista que se llamaba José Carlos Mariátegui, profeta del socialismo indoamericano.
¿Qué es el neozapatismo? Se trata, nos explica Fernando Matamoros, de un coctel explosivo que mezcla guevarismo e indigenismo, teología de la liberación y mitos fundadores de la nación. Por medio de un trabajo sobre la memoria original, vuelve a dar sentido al mundo e inspira las luchas contra los mitos del capital, no solamente en Chiapas y en todo México, sino en el mundo entero.
Vivimos una época de desencantamiento del mundo. El capitalismo, bajo su forma neoliberal, ha reducido más que nunca todos los nexos sociales, todos los valores, todas las cualidades a la condición de mercancías. Es el reino de la cuantificación, de la mercantilización, de la monetarización universal. Es una época en que todos los sentimientos humanos son ahogados en eso que el viejo Marx llamaba “las aguas glaciales del cálculo egoísta”.
Movimiento en disidencia contra el neoliberalismo, el nuevo zapatismo apunta, en su escala modesta, a un reencantamiento del mundo. Es un movimiento portador de magia, de mitos, de utopías, de poesía, de romanticismo, de entusiasmos, de locas esperanzas, de “mística” –en el sentido que daba a este término Charles Peguy, en oposición al de “política”–, de fe. Está también lleno de insolencia, de humor, de ironía y de autoironía. No hay contradicción, pues como escribiera György Lukacs en La teoría de la novela, la ironía es la mística de las épocas sin Dios... Esta capacidad para reinventar el reencantamiento del mundo es sin duda una de las razones de la fascinación que ejerce el zapatismo, bastante más allá de las montañas de Chiapas.
¿De qué está hecho este nuevo zapatismo? Es un tapete tejido con hilos de diferentes colores, los antiguos y los nuevos, que se entrecruzan en un dibujo maravilloso del que sólo los indios mayas conocen el secreto.
El primer hilo, la primera tradición, es el guevarismo, el marxismo en su forma revolucionaria latinoamericana. El primer núcleo del EZLN era, como nos recuerda Matamoros, guevarista. Por supuesto, la evolución del movimiento lo ha llevado bien lejos de ese origen, pero la sublevación de enero de 1994, así como el espíritu mismo del Ejército Zapatista guarda algo de esa herencia: la importancia de la lucha armada, el lazo orgánico entre los combatientes y el campesinado, el fusil como expresión material de la desconfianza de los explotados hacia sus opresores, la disposición a arriesgar su vida por la emancipación de sus hermanos. Estamos lejos de la aventura boliviana de 1967, pero cerca de la ética revolucionaria tal como la encarnaba el Che.
El segundo hilo, el más directo sin duda, es de modo evidente la herencia de Emiliano Zapata. Es a la vez la sublevación de campesinos e indígenas, el Ejército del Sur como ejército de masas, la lucha intransigente contra los poderosos, que no busca apropiarse del poder, el programa agrario de redistribución de las tierras, la organización comunitaria de la vida campesina –lo que Adolfo Gilly llamaba “La comuna de Morelos”–, apoyándose, como recuerda Fernando Matamoros, en las raíces colectivas del viejo calpulli (lugar y sistema de reunión comunitaria) precolombino.
Pero es también Zapata el internacionalista, quien saludaba, en una célebre carta de febrero de 1918, a la Revolución rusa, insistiendo sobre “la visible analogía, el paralelismo evidente, la paridad absoluta” entre ella y la revolución agraria de México:
La una y la otra son dirigidas contra eso que Tolstoi llamaba “el gran crimen”, contra la infame usurpación de la tierra que, a pesar de ser propiedad de todos, como el agua y el aire, ha sido monopolizada por algunos poderosos, sostenidos por la fuerza de los ejércitos y por la iniquidad de las leyes.
“Tierra y Libertad” es la consigna central de los nuevos zapatistas, que son los continuadores de una revolución interrumpida (para retomar el título del bello libro de Gilly) en 1919 con el asesinato de Zapata en Chinameca.
La teología de la liberación es un hilo del que los zapatistas no hablan mucho. Sin embargo, sin el trabajo de concientización de la comunidades indígenas y de auto-organización con vistas a luchar por sus derechos promovida por monseñor Ruiz y sus miles de catequistas desde los años setenta, es difícil imaginar que el movimiento zapatista haya podido lograr el impacto que tuvo en Chiapas. Por supuesto, ese trabajo no tenía vocación revolucionaria y rechazaba toda acción violenta. La dinámica del EZLN será totalmente otra. Pero esto no impide que, sobre todo, en las comunidades indígenas muchos zapatistas –y no los menos– hayan sido formados por la teología de la liberación, por una fe religiosa que ha elegido el compromiso con la auto-emancipación de los pobres.
Quizá el hilo más importante es la cultura maya de los indígenas de Chiapas, con su relación mágica con la naturaleza, su solidaridad comunitaria, su resistencia a la modernización neoliberal. El neozapatismo se refiere a esa tradición comunitaria del pasado, precapitalista, premoderna, precolombina. Mariátegui hablaba, no sin exageración de “comunismo inca”: se podría hablar, en el mismo espíritu, de “comunismo maya”. ¿Es esto romanticismo? Quizá. ¿Pero cómo romper, sin el martillo encantado del romanticismo revolucionario, los barrotes de la jaula de acero –para retomar la expresión de Max Weber– donde nos ha encerrado la modernidad capitalista?
El EZLN es el heredero de cinco siglos de resistencia indígena a la Conquista, a la “Civilización” y a la “Modernidad”. No es por azar que la sublevación haya sido originalmente planeada para 1992, la fecha del quinto centenario de la Conquista, y que en ese momento una masa de indígenas organizados ocupara San Cristóbal de Las Casas, derrocando la estatua del conquistador Diego de Mazariegos, símbolo odioso de la explotación de los indígenas y de su reducción al servilismo.
El último hilo, el más reciente, que ha venido a juntarse con los otros después de 1994, son las exigencias democráticas de la sociedad civil mexicana, de esa inmensa red de sindicatos, de asociaciones de colonias, de mujeres, de estudiantes, de ecologistas, de partidos de izquierda –cardenistas, trotskistas, anarquistas y mucho otros istas–, de asociaciones de personas endeudadas, de campesinos, de comunidades indígenas, que se levantaron por todos lados en México, para apoyar las demandas zapatistas: democracia, dignidad, justicia.
Este libro es una excelente introducción a la comprensión de los orígenes y de la significación histórica de un movimiento que ha cimbrado a México y que aportado un viento de esperanza a las víctimas del orden neoliberal en todos los continentes.
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www.herramienta.com.ar
miércoles, 12 de agosto de 2009
Nuevo libro: Breve tratado para atacar la realidad, de Lopez Petit
Tinta Limón Ediciones presenta
Breve tratado para atacar la realidad
Un libro de Santiago López Petit
$ 30, 144 páginas
Este libro tiene por objeto una sola cosa: la realidad. Nuestra resalidad, esta realidad que coincide con el capitalismo. Decir realidad capitalista es por lo tanto redundante. Hoy la realidad se ha hecho capitalista y no deja nada afuera. Consideramos esta realidad hecha absoluto, este autodespliegue de la realidad en su necesidad interna, mostrándola tal y como es, y también como funciona. Al desvelar esta verdad ganamos numerosos conceptos, especialmente el de movilización global, que sirve para describir la globalización neoliberal y que se pone como el verdadero fundamento de la realidad misma. Asimismo se avanzan definiciones nuevas, como la democracia en tanto que articulación del Estado-guerra y del fascismo postmoderno, o la del poder como poder terapeútico. La realidad, no obstante, al separarse de sí en su despliegue, al salir de la tautología, nos muestra también sus puntos débiles. En particular, pone ante nuestros ojos la nueva cuestión social: el malestar.
Porque la realidad tritura nuestras vidas existe un profundo malestar. Un malestar que no siempre puede ser encauzado, un malestar que se hace presente bajo la forma de fuerza del anonimato. Creemos que la fuerza del anonimato abre la posibilidad de una nueva política, una política nocturna. Política nocturna es aquella que busca por todos los medios agujerear la realidad. Agujerear la realidad para poder respirar.
Índice
Palabras previas
Nota para el lector
I. Nuestra verdad
II. La época global como identidad entre capitalismo y realidad
III. La copertenencia entre capital y poder
IV. Las dos caras de la realidad: el espacio-tiempo global y la multirrealidad
V. La movilización global como fundamento
VI. La necesidad de un cambio de paradigma
VII. La democracia: una articulación de Estado-guerra y de fascismo postmoderno
VIII. El poder terapéutico
IX. La nueva cuestión social: el malestar
X. La fuerza del anonimato
XI. Por una política nocturna
Palabras previas
Este libro no tiene prólogo. Ante la insistencia de los amigos del Colectivo Situaciones, intento situar brevemente la reflexión que aquí se propone. Durante las recientes protestas contra la mercantilización de la universidad, un grupo de estudiantes ocupó la sede central del banco de Santander. En el hall del banco yo como profesor improvisé una clase sobre la precariedad, el funcionamiento del dinero como código que organiza nuestras vidas, etc. La ocupación interrumpió la normalidad del banco que decidió cerrar durante todo el día. Mientras desarrollábamos esta acción sentía una profunda impotencia. De hecho estábamos haciendo lo que se nos permitía ni más ni menos. El límite que la acción tenía parecía inherente a la propia acción. En verdad, el límite nos lo poníamos nosotros mismos. Al lado nuestro, estaba un coche expuesto que, supongo, se sorteaba entre los clientes. Si hubiéramos roto los cristales del coche, si lo hubiésemos destruido… la policía habría entrado en vez de quedarse fuera. Seguramente nos hubiese detenido. Con ello, ¿habríamos conseguido ir más allá de esta sensación de impotencia? No lo creo. Porque en el fondo sabemos que destruir el coche allí expuesto tampoco sirve de mucho. Pero entonces…
En este punto se nos acumulan las preguntas y se nos hace un nudo en el estómago. En este punto sentimos que estamos frente a la realidad, que estamos intentando atacar la realidad. Sí , la impotencia se puede atravesar. Desarmarla requiere que nos olvidemos de los discursos emancipatorios tradicionales con sus horizontes y sus sujetos históricos. Porque esta realidad plenamente capitalista está siendo atacada por doquier. Bloqueos de las cumbres gubernamentales internacionales (1999-2009), manifestaciones masivas contra la guerra (2004), barrios y coches en llamas en París (2005) y en Grecia (2008) sin contar, evidentemente, las formas de resistencia que se dan especialmente en América Latina. No existe ciertamente un discurso común ni un lugar de llegada. Sólo la rabia, ese gran rechazo que mueve a la gente, ese No generalizado que vacía instituciones.
Chocar con la realidad señala el momento en el que la crisis de las categorías de la política moderna aparece en su máxima expresión. Por eso necesitamos otras categorías políticas. En este libro se adelantan algunas: movilización global, Estado-guerra, fascismo postmoderno, fuerza del anonimato, espacios del anonimato… Esas categorías que aquí se ensayan surgen ligadas a experiencias concretas. Un pensamiento que se quiere a la altura de su tiempo debe ser necesariamente un pensamiento situado. Eso lo saben bien los compañeros del colectivo Situaciones. En nuestro caso podemos dar algunas referencias concretas. El concepto de Estado-guerra surge después del 11-S del 2001 y estrechamente ligado a los movimientos contra la guerra; el concepto de fascismo postmoderno es la respuesta política a una forma de control cuyo laboratorio más acabado ha sido la ciudad de Barcelona y que ha sido exportado con éxito; y, finalmente, el poder terapéutico surge a partir de la generalización de un nuevo modelo de cárcel basado en la cogestión y que sustituye la dualidad vigilar/castigar por la de curar/reinsertar. Esas son algunas claves internas que por su cercanía deseamos destacar. Seguramente hay muchas otras. Queremos finalmente decir que la reflexión sobre la fuerza del anonimato ha tenido muy en cuenta la innovación que supuso el movimiento argentino organizado en torno al “Que se vayan todos”.
Corrección: Rodrigo Ávila
Diseño de tapa: Cucho Fernández
Tinta Limón Ediciones
Casilla de correo 1, sucursal 41 CP 1441
Ciudad de Buenos Aires, Argentina
www.tintalimon.com.ar
colectivo@situaciones.org
Breve tratado para atacar la realidad
Un libro de Santiago López Petit
$ 30, 144 páginas
Este libro tiene por objeto una sola cosa: la realidad. Nuestra resalidad, esta realidad que coincide con el capitalismo. Decir realidad capitalista es por lo tanto redundante. Hoy la realidad se ha hecho capitalista y no deja nada afuera. Consideramos esta realidad hecha absoluto, este autodespliegue de la realidad en su necesidad interna, mostrándola tal y como es, y también como funciona. Al desvelar esta verdad ganamos numerosos conceptos, especialmente el de movilización global, que sirve para describir la globalización neoliberal y que se pone como el verdadero fundamento de la realidad misma. Asimismo se avanzan definiciones nuevas, como la democracia en tanto que articulación del Estado-guerra y del fascismo postmoderno, o la del poder como poder terapeútico. La realidad, no obstante, al separarse de sí en su despliegue, al salir de la tautología, nos muestra también sus puntos débiles. En particular, pone ante nuestros ojos la nueva cuestión social: el malestar.
Porque la realidad tritura nuestras vidas existe un profundo malestar. Un malestar que no siempre puede ser encauzado, un malestar que se hace presente bajo la forma de fuerza del anonimato. Creemos que la fuerza del anonimato abre la posibilidad de una nueva política, una política nocturna. Política nocturna es aquella que busca por todos los medios agujerear la realidad. Agujerear la realidad para poder respirar.
Índice
Palabras previas
Nota para el lector
I. Nuestra verdad
II. La época global como identidad entre capitalismo y realidad
III. La copertenencia entre capital y poder
IV. Las dos caras de la realidad: el espacio-tiempo global y la multirrealidad
V. La movilización global como fundamento
VI. La necesidad de un cambio de paradigma
VII. La democracia: una articulación de Estado-guerra y de fascismo postmoderno
VIII. El poder terapéutico
IX. La nueva cuestión social: el malestar
X. La fuerza del anonimato
XI. Por una política nocturna
Palabras previas
Este libro no tiene prólogo. Ante la insistencia de los amigos del Colectivo Situaciones, intento situar brevemente la reflexión que aquí se propone. Durante las recientes protestas contra la mercantilización de la universidad, un grupo de estudiantes ocupó la sede central del banco de Santander. En el hall del banco yo como profesor improvisé una clase sobre la precariedad, el funcionamiento del dinero como código que organiza nuestras vidas, etc. La ocupación interrumpió la normalidad del banco que decidió cerrar durante todo el día. Mientras desarrollábamos esta acción sentía una profunda impotencia. De hecho estábamos haciendo lo que se nos permitía ni más ni menos. El límite que la acción tenía parecía inherente a la propia acción. En verdad, el límite nos lo poníamos nosotros mismos. Al lado nuestro, estaba un coche expuesto que, supongo, se sorteaba entre los clientes. Si hubiéramos roto los cristales del coche, si lo hubiésemos destruido… la policía habría entrado en vez de quedarse fuera. Seguramente nos hubiese detenido. Con ello, ¿habríamos conseguido ir más allá de esta sensación de impotencia? No lo creo. Porque en el fondo sabemos que destruir el coche allí expuesto tampoco sirve de mucho. Pero entonces…
En este punto se nos acumulan las preguntas y se nos hace un nudo en el estómago. En este punto sentimos que estamos frente a la realidad, que estamos intentando atacar la realidad. Sí , la impotencia se puede atravesar. Desarmarla requiere que nos olvidemos de los discursos emancipatorios tradicionales con sus horizontes y sus sujetos históricos. Porque esta realidad plenamente capitalista está siendo atacada por doquier. Bloqueos de las cumbres gubernamentales internacionales (1999-2009), manifestaciones masivas contra la guerra (2004), barrios y coches en llamas en París (2005) y en Grecia (2008) sin contar, evidentemente, las formas de resistencia que se dan especialmente en América Latina. No existe ciertamente un discurso común ni un lugar de llegada. Sólo la rabia, ese gran rechazo que mueve a la gente, ese No generalizado que vacía instituciones.
Chocar con la realidad señala el momento en el que la crisis de las categorías de la política moderna aparece en su máxima expresión. Por eso necesitamos otras categorías políticas. En este libro se adelantan algunas: movilización global, Estado-guerra, fascismo postmoderno, fuerza del anonimato, espacios del anonimato… Esas categorías que aquí se ensayan surgen ligadas a experiencias concretas. Un pensamiento que se quiere a la altura de su tiempo debe ser necesariamente un pensamiento situado. Eso lo saben bien los compañeros del colectivo Situaciones. En nuestro caso podemos dar algunas referencias concretas. El concepto de Estado-guerra surge después del 11-S del 2001 y estrechamente ligado a los movimientos contra la guerra; el concepto de fascismo postmoderno es la respuesta política a una forma de control cuyo laboratorio más acabado ha sido la ciudad de Barcelona y que ha sido exportado con éxito; y, finalmente, el poder terapéutico surge a partir de la generalización de un nuevo modelo de cárcel basado en la cogestión y que sustituye la dualidad vigilar/castigar por la de curar/reinsertar. Esas son algunas claves internas que por su cercanía deseamos destacar. Seguramente hay muchas otras. Queremos finalmente decir que la reflexión sobre la fuerza del anonimato ha tenido muy en cuenta la innovación que supuso el movimiento argentino organizado en torno al “Que se vayan todos”.
Corrección: Rodrigo Ávila
Diseño de tapa: Cucho Fernández
Tinta Limón Ediciones
Casilla de correo 1, sucursal 41 CP 1441
Ciudad de Buenos Aires, Argentina
www.tintalimon.com.ar
colectivo@situaciones.org
domingo, 2 de agosto de 2009
Nuevo libro: El trabajo en debate
Ediciones Herramienta presenta:
EL TRABAJO EN DEBATE
Una investigación sobre la teoría y la realidad del trabajo capitalista
Ana C. Dinerstein, Michael Neary - Compiladores
Ediciones Herramienta, Buenos Aires, 304 páginas
ISBN: 978-987-1505-09-8
Temas:
John Holloway Clase y clasificación: en contra, dentro y más allá del trabajo, y Un marxismo reduccionista. • Simon Clarke La lucha de clases y la clase obrera: el problema del fetichismo de la mercancía • Werner Bonefeld Capital, trabajo y acumulación primitiva: clase y constitución • Graham Taylor Trabajo y subjetividad: repensar los límites de la conciencia obrera • Massimo De Angelis Hayek, Bentham y la máquina global del trabajo: la aparición del panóptico fractal • Harry Cleaver ¡El trabajo todavía es la cuestión central! Palabras nuevas para mundos nuevos • Michael Neary El trabajo se mueve: una crítica al concepto de “sindicalismo del movimiento social” • Glenn Rikowski Combustible para el fuego vivo: ¡la fuerza de trabajo! • Ana C. Dinerstein Recobrando la materialidad: el desempleo y la subjetividad invisible del trabajo • Ana C. Dinerstein y Michael Neary Antivalor en movimiento: el trabajo, la subsunción real y la lucha contra el capitalismo
Palabras de los editores
Un plan
Era una tarde fría de un jueves de septiembre de 2007. Llegamos al departamento donde se alojaba Ana junto a su familia. Esa tarde era la despedida, porque debía volver a Inglaterra. Nos encontramos entre juguetes, mate, facturas, sándwiches, familiares y amistades.
Días antes habíamos empezado el plan. Se nos había ocurrido una idea loca. Había sido en un instante fugaz, de esos que suceden en el éxtasis generado por lecturas irreverentes, por aquellos textos que dejan la planicie de las letras para provocar relieves en nuestras vidas. Puntos de fuga. Salidas al más allá. El plan se ponía en marcha, sólo faltaba una cómplice clave.
En medio de la reunión, nos retiramos unos minutos con Ana para conversar en privado. Allí fue cuando juntos, susurrando, como si estuviéramos armando una bomba, lanzamos nuestro plan.
— Ana, queremos traducir The Labor Debate. Es un texto fascinante y nos interesa que sea parte de las discusiones que circulan de este lado del charco. Por eso este libro tiene que ser editado en castellano. Nosotros nos encargamos de las traducciones.
Ana respondió afirmativamente. El plan se ponía en marcha. Su sorpresa y agradecimiento fue tan motivador como los textos mismos.
A los pocos días Ana nos confirmó que conseguiría el dinero para la publicación: Michael Neary, el otro compilador de la obra, fue quien se encargó de ello. Con esa noticia en nuestras manos reunimos a un grupo de traductores amigos: Carla Poth, Florencia Martínez, María de las Nieves Puglia, Mariana Carrolli y Nicolás Harambour. Junto a ellos se sumaron otros traductores y las manos estoicas que hicieron posible la publicación del libro, editando, terminando y realizando las traducciones faltantes, como así también enseñándonos el camino del quehacer editorial. Nos referimos, pues, a Francisco Paco Sobrino, Carlos Pipo Cuéllar, Sibila Seibert, Ignacio Chiche Vázquez y Néstor López.
Un cronopio llamado Debate sobre el trabajo
El texto que estamos presentando desde Herramienta pertenece a esa rara especie de cronopios cortaziano. El mismo constituye un debate que tiene una forma muy particular: cada autor parece estar escuchando una misma canción al tiempo que hace su propio baile. Se conforma así un bricolage en el que el trabajo es puesto como el fuego que da vida. El debate nos recuerda que el trabajo, como el sol, se esconde en la inmensidad del firmamento para aparecer a través de la luz más destacada en la noche, la(s) luna(s), aunque ella misma ya no sea el sol.
Herramienta desde hace varios años se ha dado la tarea de dar a conocer una serie de autores que proponen un debate en y desde el marxismo en múltiples direcciones. Son autores que han dado lugar a esa dolorosa incomodidad teórica llamada marxismo abierto. Así Debate sobre el trabajo forma parte de un esfuerzo emprendido por Herramienta que –explorando el campo abierto por los compañeros y compañeras de dos revistas que han dejado su huella en la izquierda argentina, Cuadernos del Sur y Doxa– encuentra en este texto el incentivo para continuar la discusión en torno a un tema que parece haber sido olvidado en las ciencias sociales y que a su vez ha recibido un desigual tratamiento al interior del propio marxismo: el trabajo.
Son estos autores-cronopios los que, explorando la categoría trabajo, nos llevan a ver en ésta mucho más que una realidad empírica; nos trasladan con esta categoría hacia el estallido de las teorías famas y de las realidades empíricas. Son, en definitiva, autores cortazianos que nos provocan la sensación de que al terminar de leerlos sabemos que la única seguridad con la que contamos es la de estar viviendo en un mundo que resulta insoportable, y que, aunque no lo queramos, eso mismo que lo vuelve intolerable es nuestra producción.
Por ello, para el colectivo que conforma Herramienta es una alegría muy grande impulsar la edición de este libro. No sólo por la calidad de los textos, ni por la amistad que a nos une con los autores. Lo es porque seguimos reforzando el lugar que ocupa Herramienta: aportar al debate sobre el cambio revolucionario.
Desde la editorial queremos fervientemente que Debate sobre el trabajo se transforme en una herramienta para el debate intelectual, militante y académico. Esta aspiración no es casual: nos encontramos hoy en un momento en que la teoría ha vuelto sobre sus pasos para refugiarse en la fuerza de lo constituido, en las “teorías seguras”. Asimismo, la práctica militante parece recostarse en la certeza de las formas constituidas. Pareciera ser que nuevamente nos encontramos ante el ocaso (del pesimismo) de la seguridad. Sin embargo, los textos que conforman este libro, a pesar de haber sido escritos hace ya diez años, contienen la actualidad de mirar allí donde la fuerza del presente encuentra su fortaleza en la irrupción del pasado no realizado. Dicho con otras palabras, el texto que estamos presentando no sólo posee vigor por los temas tratados, sino porque representa un modo teórico en el que la lucha contra lo constituido se produce desde la incomodidad de lo no sido aún.
Rodrigo Pascual y Luciana Ghiotto
Buenos Aires, 21 de abril de 2009
www.herramienta.com.ar
EL TRABAJO EN DEBATE
Una investigación sobre la teoría y la realidad del trabajo capitalista
Ana C. Dinerstein, Michael Neary - Compiladores
Ediciones Herramienta, Buenos Aires, 304 páginas
ISBN: 978-987-1505-09-8
Temas:
John Holloway Clase y clasificación: en contra, dentro y más allá del trabajo, y Un marxismo reduccionista. • Simon Clarke La lucha de clases y la clase obrera: el problema del fetichismo de la mercancía • Werner Bonefeld Capital, trabajo y acumulación primitiva: clase y constitución • Graham Taylor Trabajo y subjetividad: repensar los límites de la conciencia obrera • Massimo De Angelis Hayek, Bentham y la máquina global del trabajo: la aparición del panóptico fractal • Harry Cleaver ¡El trabajo todavía es la cuestión central! Palabras nuevas para mundos nuevos • Michael Neary El trabajo se mueve: una crítica al concepto de “sindicalismo del movimiento social” • Glenn Rikowski Combustible para el fuego vivo: ¡la fuerza de trabajo! • Ana C. Dinerstein Recobrando la materialidad: el desempleo y la subjetividad invisible del trabajo • Ana C. Dinerstein y Michael Neary Antivalor en movimiento: el trabajo, la subsunción real y la lucha contra el capitalismo
Palabras de los editores
Un plan
Era una tarde fría de un jueves de septiembre de 2007. Llegamos al departamento donde se alojaba Ana junto a su familia. Esa tarde era la despedida, porque debía volver a Inglaterra. Nos encontramos entre juguetes, mate, facturas, sándwiches, familiares y amistades.
Días antes habíamos empezado el plan. Se nos había ocurrido una idea loca. Había sido en un instante fugaz, de esos que suceden en el éxtasis generado por lecturas irreverentes, por aquellos textos que dejan la planicie de las letras para provocar relieves en nuestras vidas. Puntos de fuga. Salidas al más allá. El plan se ponía en marcha, sólo faltaba una cómplice clave.
En medio de la reunión, nos retiramos unos minutos con Ana para conversar en privado. Allí fue cuando juntos, susurrando, como si estuviéramos armando una bomba, lanzamos nuestro plan.
— Ana, queremos traducir The Labor Debate. Es un texto fascinante y nos interesa que sea parte de las discusiones que circulan de este lado del charco. Por eso este libro tiene que ser editado en castellano. Nosotros nos encargamos de las traducciones.
Ana respondió afirmativamente. El plan se ponía en marcha. Su sorpresa y agradecimiento fue tan motivador como los textos mismos.
A los pocos días Ana nos confirmó que conseguiría el dinero para la publicación: Michael Neary, el otro compilador de la obra, fue quien se encargó de ello. Con esa noticia en nuestras manos reunimos a un grupo de traductores amigos: Carla Poth, Florencia Martínez, María de las Nieves Puglia, Mariana Carrolli y Nicolás Harambour. Junto a ellos se sumaron otros traductores y las manos estoicas que hicieron posible la publicación del libro, editando, terminando y realizando las traducciones faltantes, como así también enseñándonos el camino del quehacer editorial. Nos referimos, pues, a Francisco Paco Sobrino, Carlos Pipo Cuéllar, Sibila Seibert, Ignacio Chiche Vázquez y Néstor López.
Un cronopio llamado Debate sobre el trabajo
El texto que estamos presentando desde Herramienta pertenece a esa rara especie de cronopios cortaziano. El mismo constituye un debate que tiene una forma muy particular: cada autor parece estar escuchando una misma canción al tiempo que hace su propio baile. Se conforma así un bricolage en el que el trabajo es puesto como el fuego que da vida. El debate nos recuerda que el trabajo, como el sol, se esconde en la inmensidad del firmamento para aparecer a través de la luz más destacada en la noche, la(s) luna(s), aunque ella misma ya no sea el sol.
Herramienta desde hace varios años se ha dado la tarea de dar a conocer una serie de autores que proponen un debate en y desde el marxismo en múltiples direcciones. Son autores que han dado lugar a esa dolorosa incomodidad teórica llamada marxismo abierto. Así Debate sobre el trabajo forma parte de un esfuerzo emprendido por Herramienta que –explorando el campo abierto por los compañeros y compañeras de dos revistas que han dejado su huella en la izquierda argentina, Cuadernos del Sur y Doxa– encuentra en este texto el incentivo para continuar la discusión en torno a un tema que parece haber sido olvidado en las ciencias sociales y que a su vez ha recibido un desigual tratamiento al interior del propio marxismo: el trabajo.
Son estos autores-cronopios los que, explorando la categoría trabajo, nos llevan a ver en ésta mucho más que una realidad empírica; nos trasladan con esta categoría hacia el estallido de las teorías famas y de las realidades empíricas. Son, en definitiva, autores cortazianos que nos provocan la sensación de que al terminar de leerlos sabemos que la única seguridad con la que contamos es la de estar viviendo en un mundo que resulta insoportable, y que, aunque no lo queramos, eso mismo que lo vuelve intolerable es nuestra producción.
Por ello, para el colectivo que conforma Herramienta es una alegría muy grande impulsar la edición de este libro. No sólo por la calidad de los textos, ni por la amistad que a nos une con los autores. Lo es porque seguimos reforzando el lugar que ocupa Herramienta: aportar al debate sobre el cambio revolucionario.
Desde la editorial queremos fervientemente que Debate sobre el trabajo se transforme en una herramienta para el debate intelectual, militante y académico. Esta aspiración no es casual: nos encontramos hoy en un momento en que la teoría ha vuelto sobre sus pasos para refugiarse en la fuerza de lo constituido, en las “teorías seguras”. Asimismo, la práctica militante parece recostarse en la certeza de las formas constituidas. Pareciera ser que nuevamente nos encontramos ante el ocaso (del pesimismo) de la seguridad. Sin embargo, los textos que conforman este libro, a pesar de haber sido escritos hace ya diez años, contienen la actualidad de mirar allí donde la fuerza del presente encuentra su fortaleza en la irrupción del pasado no realizado. Dicho con otras palabras, el texto que estamos presentando no sólo posee vigor por los temas tratados, sino porque representa un modo teórico en el que la lucha contra lo constituido se produce desde la incomodidad de lo no sido aún.
Rodrigo Pascual y Luciana Ghiotto
Buenos Aires, 21 de abril de 2009
www.herramienta.com.ar
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