http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-168236-2011-05-16.html
Los qom y la (nueva) decadencia de Occidente
Por Eduardo Grüner *
1 ¿Cuántas historias hay en la Historia? Desde 1492, una sola: se ha naturalizado que la Historia –y ni siquiera toda ella, sino la de las clases dominantes– de la humanidad es la historia de una pequeñísima porción de ella (véase cuánta superficie ocupa Europa en el mapamundi), y la de una concepción, o una “filosofía”, de la historia, que es muy, pero muy reciente (no más de 500 años: para la historia total de la humanidad, como decir hace cinco minutos). Con una típica operación de fetichismo ideológico, esa pequeña parte se ha transformado en el sentido común del todo. En nuestras escuelas secundarias, por ejemplo, se sigue enseñando la “Edad Media” como uno de los grandes períodos de la Historia: los grandes terratenientes y la servidumbre de la gleba, los conflictos de la aristocracia feudal con la monarquía centralizadora, los de esta última con el papado, las cruzadas y las guerras de religión, etcétera. Todas cosas, evidentemente, que no pueden faltar en la formación de un adolescente. Ahora bien: ¿qué diantres puede querer decir todo esto para los bantú del Africa subsahariana, para los chipaya del altiplano boliviano, para los tunguses de la estepa siberiana? Es decir –si continuáramos la lista de todas las sociedades y culturas históricas que no han atravesado aquellos procesos–, de algo así como el 90 por ciento de la humanidad (incluyendo a una buena parte de Europa, especialmente oriental, cuyo “feudalismo” fue radicalmente distinto del de Inglaterra o Francia). En fin, que una pequeñísima porción de esa humanidad, como decíamos, ha logrado construir la “evidencia” de que su historia es la Historia sin más. Esto solía tener un nombre prestigioso, más o menos acuñado por Gramsci: “Hegemonía cultural”. Semejante hegemonía –que afecta nada menos que a toda nuestra mismísima idea de la historia en su conjunto– sólo pudo imponerse gracias a la conquista y la colonización multisecular, que “redondeó” al mundo “bajo la mirada de Occidente” (para citar un famoso título de Joseph Conrad). A esta altura, ya no hace falta seguir argumentando el carácter genocida de esa (bien llamada) “empresa”: un genocidio “objetivo” que es el más gigantesco que haya conocido la historia humana, causando el desastre no sólo de un continente, sino de dos, ya que tal “empresa” incluyó asimismo la catástrofe demográfica de buena parte de Africa mediante la esclavitud. Pero quizá sí sea necesario seguir argumentando las diversas formas en que ello implicó también un no menos gigantesco etnocidio o “culturicidio”. También fueron “colonizadas”, y en muchos casos directamente “desaparecidas”, las otras lógicas históricas, culturales, económicas, políticas, religiosas, artísticas o poéticas que esa diversidad casi infinita de sociedades representaban. Esa primera “globalización” empobreció la variedad civilizatoria con su unificación forzada bajo la lógica hegemónica y bajo el tiempo “homogéneo y vacío” (diría Walter Benjamin) de la expansión mundializada del capital. Como afirma, si bien refiriéndose a la destrucción del politeísmo, Sergio Bergallo, en un notable libro titulado La destrucción de los dioses: “Milenios de sabiduría, de caminos abiertos para el género humano, fueron literalmente sepultados”.
2 Entre esos “caminos abiertos” ahora sepultados estaba, por supuesto, el de los qom/tobas, así como el de cientos y cientos de esos pueblos que, en efecto, estaban ab origem (en el comienzo). Allí había, por ejemplo, mitologías y cosmogonías que no por no responder al logos hoy totalmente tecnificado de la ciencia moderna dejaban de bucear en el sentido de un universo enigmático. Pero también había –porque para ellos formaba parte de una totalidad compleja y diversa pero integral– formas de producción, de cooperación social, de organización política y económica sustantivamente democráticas que incluían un profundo respeto por la tierra y la naturaleza, y que eran desde ya estructuralmente incompatibles con el avance del capital agrario transnacionalizado, de la invasión sojera, de la minería contaminante, de la especulación territorial y financiera global. Tenían que ser sepultadas, y lo fueron. Se perdió así un “modelo”, entre tantos otros posibles, radicalmente alternativo a “lo que hay”. Un modelo que –como explicaba el heterodoxo antropólogo francés Pierre Clastres– no es el de una sociedad sin política, sino el de una sociedad contra la política entendida como el gerenciamiento represivo de los negocios de las clases dominantes; no una sociedad sin “excedente de producción”, sino contra el excedente de producción que implica la mercantilización de todo lo existente y el consumismo desenfrenado. Que se nos entienda bien. No se trata de hacer demagogia romántica, de alucinar un retorno a algún paraíso del “buen salvaje” (que bien puede ser la versión “progre” del etnocentrismo colonial). Pero sí de entender, mediante el “caso” qom, tomándolo como “analizador”, que en nuestro planeta puede haber otras cosas que el “modelo” capitalista/neodesarrollista, que podrá tener algunas ventajas respecto del neoliberalismo conservador más (él sí) “salvaje”, pero que no por eso deja de pertenecer a la misma lógica de destrucción de lo que no se someta a ella. Las comunidades qom –así como tantas otras, insistimos– han perdido la mayor parte de sus tierras, han sido dispersadas, “desterritorializadas” (como gustan decir los “pensadores” posmodernos, creyendo que eso es siempre algo bueno; y quizá lo sea... en París), sus miembros se han visto obligados a “ingresar” al mercado de superexplotación de la fuerza de trabajo. Por la puerta más chica, claro: en general, pasando a formar parte de la ocupación “informal” (una palabra repugnante por su frivolidad: como si se dijera que se visten “informalmente”), es decir fuera del mundo, que todavía está rayana en cerca del 40 por ciento de la fuerza de trabajo. Eso, en el mejor de los casos; en el peor, condenados al hambre, la miseria, la desesperación dentro del (in)mundo. Y, como se ha visto en los últimos meses, al asesinato sumario. Caídos en lo peor de todos los infiernos: tras el despojo, el racismo, y tras este desclasamiento, aún antes de haber entrado a su nueva “clase”, y finalmente la liquidación física. El punto de cruce perfecto entre la “historia” de medio milenio de genocidio y la “modernidad” de la explotación clasista más actual. Lo de los qom no es una anécdota o un conflicto coyuntural: es un símbolo universal.
3 En este diario, en los últimos días, se publicaron dos muy atendibles artículos sobre el problema qom, a cargo de Washington Uranga y de Mempo Giardinelli. Son atendibles, entre otras razones, porque sus autores se declaran simpatizantes, en muchos aspectos, del actual gobierno argentino. Sin embargo, no retroceden ante el imperativo de una dura crítica a las máximas autoridades de ese gobierno por su silencio ante las justísimas demandas qom. Es un rasgo de encomiable consecuencia, o, como se decía en otras épocas, de coraje cívico. Demuestra que un intelectual puede y debe ir más allá de sus adhesiones inmediatas cuando hay que poner el dedo en una llaga dolorosa. Pero me permito, muy humildemente, proponer que hundamos el dedo a fondo. Hasta el codo. Y me temo que entonces tendríamos que decir algo bien antipático y aguafiestas: con cualquier variante del actual “modelo” de acumulación capitalista mundial –y nuestro país sigue estando, con sus peculiaridades, allí, ¿o no?–, el problema qom no tiene solución de fondo posible. Se puede, y se debe, pelear para que las autoridades nacionales los reciban, los escuchen, les den, sí, la razón que ya tienen, les devuelvan sus tierras, lo que fuera. Tal vez, incluso, todo eso se consiga –aunque habrá que luchar muchísimo–. Pero en algún momento nos encontraremos con un paredón infranqueable: en lo inmediato, será con el sistema de alianzas políticas y económicas que esas autoridades no parecen muy dispuestas a romper, incluyendo a alguna gobernación que es por lo menos políticamente responsable de los despojos y las muertes; en lo más mediato, con aquel “modelo” de acumulación que lleva inscriptos constitutivamente estos agujeros negros (el de los qom es sólo uno) que está “por naturaleza” incapacitado para clausurar. La “mancha” qom sobre la 9 de Julio es un corte a los entusiasmos desmesurados y acríticos. Es así. Habrá que hacerse cargo, y extraer las consecuencias que cada cual crea pertinentes.
4 En todo caso, hay una de esas consecuencias que ya no se puede ocultar más: el Occidente capitalista del cual seguimos, con los matices que se quieran, formando parte –no se ha escuchado todavía que el “modelo” contemple la alternativa de lo que Samir Amin llamaba la “desconexión”– está entrando en estado de crisis terminal, como se puede leer todos los días en las noticias europeas o norteamericanas. El colapso económico –que aceleradamente, también todos los días, precipita en la pobreza a las masas más desprotegidas de los imperios– se combina siniestramente con la exacerbación del racismo, frecuentemente homicida, contra la inmigración proveniente de aquellas otras “historias” que esos imperios fagocitaron. Ellos tienen sus propios qom. Mientras tanto, las cosas realmente interesantes, la posibilidad de nuevos “caminos abiertos”, también se está gestando en ese “afuera” de las otras historias, aun con todas sus contradicciones, incertidumbres, brumosidades: en las rebeliones del mundo árabe (que también son, o pueden devenir, rebeliones contra ese Occidente capitalista que durante décadas sostuvo a los déspotas sobre sus barriles de petróleo), o en los esfuerzos latinoamericanos –ante todo de los pueblos, más que de los gobiernos– por interrogar críticamente todo lo que en las últimas décadas parecía no tener vuelta, y por recuperar la multiplicidad de sus historias plurales. Tal vez el camino, alguna vez “abierto”, del Occidente único amo de la Historia haya empezado también a sepultarse, esta vez por sus propias manos. Ojalá –porque no es cuestión de celebrar ningún desastre de manera unilateral e irresponsable– que de ese hundimiento podamos rescatar los caminos que siempre permanecerán abiertos si sabemos recorrerlos a nuestra propia manera: los de Homero, Shakespeare, Miguel Angel o Beethoven, por decir algo. Y de los qom.
* Sociólogo, profesor de Teoría Política (UBA).
Bienvenid@s al blog del Colectivo de Izquierda. Acá colocaremos todas las novedades de nuestro espacio político de graduad@s de Ciencia Política de la Facultad de Sociales de la UBA. Entre ellos verás congresos, seminarios, becas, artículos de opinión, debates y novedades de la Junta de la Carrera. No te pierdas las convocatorias a las reuniones del espacio, así como los resúmenes posteriores a las mismas.
martes, 17 de mayo de 2011
jueves, 28 de abril de 2011
Aportes del Colectivo de Izquierda al 1º ENECPRRII
Aportes del
Colectivo de Izquierda
al 1º ENECPRRII
Encuentro Nacional de Estudiantes de Ciencia Política y Relaciones Internacionales
UBA, abril de 2011.
Intervención en el panel “Latinoamérica: Estado y crisis”
Volver a discutir el Estado
Fue tal la fuerza hegemónica de las políticas neoliberales en América Latina, que ellas impusieron también las formas y los límites para pensar la resistencia. Así, todo análisis de la complejidad de lo estatal cedió su lugar al resignado elogio de una política que ya no discutía más que en los márgenes. Desde las izquierdas acudimos en masa al recurso de dar por perdida la reflexión sobre el Estado y pasar a pensar en formas de lucha que se situaran por fuera, a veces de manera antagónica al Estado y muchas otras aspirando a ni siquiera tomar contacto con él, a pesar de la imposibilidad de esto en las sociedades modernas. No es aquí el lugar para detectar las incongruencias teóricas de esos proyectos ni de criticarlos desde otro momento histórico en que parece fácil detenerse en sus falencias. Pero sí cabe señalar que la fuerza del neoliberalismo estuvo en imponer los sentidos de la práctica política, los tonos de los discursos que podían decirse (y los que no).
Por fortuna, los tiempos han cambiado. Los pueblos latinoamericanos se levantaron y lograron importantes cambios, inscribiendo profundas modificaciones en las fisonomías de los Estados de la región. Con todas las particularidades que remiten a la historia específica de cada país, a los sectores sociales que se activaron, a su organización y capacidad de incidencia, y a otros tantos factores, se ha construido otro mapa político en la región, y eso debe ser celebrado. Y deben ser pensadas minuciosamente las consecuencias teóricas y políticas de este presente. El “retorno” del Estado es el gran saldo teórico de estos tiempos, que habilitan con ello a reflexionar sobre la necesidad de una instancia de articulación política, sobre su carácter contradictorio, y sobre sus límites y potencialidades para la construcción de estrategias políticas emancipatorias. Políticamente, asistimos a un momento histórico en la región. En toda su complejidad y en todas sus singulares expresiones, el proceso político contemporáneo es de una riqueza que costaría encontrar en la historia reciente de la región, al menos en las últimas cuatro décadas.
Por supuesto, es también complejo y contradictorio, y en ese marco los proyectos populares avanzan, pero también encuentran escollos. Ello supone la existencia de señales confusas, de procesos profundamente plagados de tensiones, en fin, de una sustantiva incomodidad para encontrar la claridad que brindaran las ideas preconcebidas. Por todo ello, es importante asistir a esta época y protagonizarla, señalar y debatir incansablemente las críticas y la necesidad de profundización. En un contexto de una rica y variada activación popular plasmada de modo complejo y contradictorio en los gobiernos de la región, es imperioso no caer en la histórica tentación de ponerse por fuera del proceso histórico real, ni lamentarse del hecho de que sería más fácil hacer política si las cosas fueran más claras.
(Martín Cortés)
Entrevista a Atilio Boron
P: ¿Qué aportes se están haciendo hoy desde las ciencias sociales, y desde la ciencia política en particular?
Atilio Boron: Creo que habría que hacer una distinción de lo que serían, por un lado, las corrientes que constituyen el mainstream, es decir, las corrientes hegemónicas en el mundo de las ciencias sociales, y por el otro, lo que podríamos ubicar en los márgenes o fuera de esa corriente, que es lo que yo llamo el pensamiento crítico. Si vamos a analizar las primeras, es decir, las expresiones del pensamiento más convencional, me parece que no ha habido un aporte demasiado significativo para la comprensión de lo que está pasando en América Latina.
El mainstream ha insistido mucho en los temas de carácter institucional, que no voy a negar la importancia que tienen, pero me parece que son visiones muy fragmentadas, fragmentarias, y parciales de la realidad. No es para minimizar la importancia del perfeccionamiento institucional, pero me parece que cuando eso lo ubicamos en el cuadro más específico de los procesos emancipatorios que hoy están en curso en América Latina, no es mucho lo que nos aporta para comprender esos fenómenos.
Lo mismo sucede con el énfasis puesto en los partidos políticos, en la dinámica partidaria, que nuevamente, es importante, pero si analizamos los casos más interesantes hoy de América Latina, donde están pasando cosas, por ejemplo la experiencia de Venezuela, Ecuador y Bolivia, en esos tres casos, nada de lo que dice la teorización tradicional acerca de los partidos políticos tiene mucha relevancia.
P: ¿Qué lugar le ocupa hoy a los intelectuales en América Latina?
AB: Creo no hay un solo lugar. Me parece muy buena la concepción de Noam Chomsky, quien entiende que el papel del intelectual es decir la verdad y denunciar la mentira. Creo que esto es una guía muy clara, decir la verdad siempre y denunciar la mentira siempre te coloca en una posición muy incómoda con el poder. En países como la Argentina, decir la verdad en la década del setenta costó la vida de mucha gente. Osea que decir la verdad no es siempre sencillo. Además lleva a enemistarse con los factores de poder, no sólo con el Estado, sino también con el establishment económico, lo cual hace que el intelectual que opte por decir la verdad y denunciar la mentira sea una especie de paria en su tierra, que de alguna manera es la condición en la que se encuentra gran parte de los intelectuales en Argentina. El mundo de lo privado ofrece una alternativa que muchos han recorrido, teniendo así a los grandes medios de comunicación a su favor y alcance. En otros países esto se complementa con una atracción de los intelectuales desde el Estado.
En definitiva, no se debe estar muy lejos del poder, ni muy cerca, porque sino no se lo puede interpelar. Es un juego muy delicado que no todos los intelectuales pueden resolver muy adecuadamente y eso es un problema serio en un continente como este que está muy influido por las modas intelectuales, producto de esta larga historia colonial que tenemos. O se es muy dependiente del Estado y allí no se puede ser crítico del gobierno, o dependiente de los privados quedando en una posición de complicidad de sus fechorías. Por ello el espacio de los intelectuales queda muy acotado.
Palabras hacia el Taller “Nuevos abordajes de la Ciencia Política: Ecología Política”
En las últimas décadas, la problemática ambiental se ha hecho presente en todas las dimensiones de la política. Al mismo tiempo, su impacto en las reflexiones de las ciencias sociales aparece marcadamente difuso, y resulta especialmente indeterminada, ante la falta de referencias teóricas establecidas.
La particularidad de la especie humana, en el conjunto de la naturaleza, es que las determinaciones más generales de sus relaciones con el medio natural están constituidas y mediadas por relaciones de poder, es decir, son primordialmente de naturaleza política.
En el actual momento del capitalismo, los conflictos medioambientales y las nuevas formas de resistencias sociales cobran relevancia frente a la globalización del comercio y la lógica del modelo de acumulación capitalista, que ponen un eje fundamental en la especialización productiva de los territorios y la extracción de recursos naturales. De esta manera, las actuales discusiones sobre la integración regional, las relaciones internacionales y el propio análisis de políticas públicas, contienen una dimensión medioambiental ineludible.
Esta paulatina introducción de los conflictos naturales en la agenda política, junto a los cambios denotados propios del proceso de globalización nos exigen revisar los cambios en la conformación tanto del Estado como de los diversos espacios de problematización social, al tiempo que nos enfrenta a comprender las nuevas articulaciones que se desarrollan entre ambos.
Hay quién propone a la Ecología Política como el estudio de los conflictos de distribución ecológica, siendo, por lo tanto, una conjunción de perspectivas de la Economía Política y de la Ecología Humana (Joan Martínez Allier). Otros, en cambio, la asimilan a un diálogo tenso entre Historia y Biología, y localizan su reflexión en el espacio que se refiere más propiamente a la tradición del campo antropológico (Arturo Escobar). Desde nuestro punto de vista, la reflexión de la Ecología Política sería mejor formulada como problemática de la Ciencia Política, en tanto en el centro de la relación Sociedad - Naturaleza está el Poder.
En este marco de múltiples miradas, se propone a la Ecología Política como un espacio de encuentro de diferentes campos intelectuales, no tanto como una nueva sistematización disciplinaria, sino como un diálogo plural entre tradiciones científicas, reflexiones del pensamiento social y recuperación de prácticas históricas de actores y movimientos sociales y políticos.
(Tamara Perelmuter y Carla Poth)
Entrevista a Federico Schuster
P: ¿Cuáles son los desafíos de la Ciencia Política hoy?
Federico Schuster: La Ciencia Política es una disciplina que se consolidó en su desarrollo teórico y metodológico durante la segunda mitad del siglo XX. Desde una perspectiva conductista y empirista evolucionó progresivamente hacia un abordaje más complejo de los hechos. Sin embargo, su institucionalismo por momentos extremo no le ha permitido ver muchas veces la importancia de los procesos sociales que están a la base o interactúan con los políticos. En tal sentido, ese es un desafío presente de enorme importancia, el de poder vincular lo que acontece en el terreno de las instituciones políticas con los hechos y procesos sociales. Acciones colectivas y movimientos sociales, por ejemplo, son actores ya políticos ya de impacto político. Una teoría más compleja y una mayor apertura a los resultados de la Sociología resultarán necesarios para comprender y explicar los procesos sociales de influencia política.
P: ¿Cuáles son los problemas o limitaciones de la Ciencia Política para enfrentar esos desafíos?
F.S.: Hay tres limitaciones que afectan a la Ciencia Política para enfrentar esos desafíos. La primera ya ha sido mencionada más arriba y tiene que ver con ser una disciplina que tendió a restringir en sus análisis empíricos (y en su teoría empírica, por supuesto, aunque no necesariamente en su teoría filosófica) el concepto de política a aquello que cabe en las instituciones. Con centro en el estado y los partidos políticos (incluyendo formas y procesos, como régimen de gobierno, elecciones, etc.), en general ha tenido a los sindicatos como límite con el orden de lo social. Es necesario entonces asumir un uso más amplio de política, para incluir los procesos sociales de contenido o influencia política. Lo que nos lleva a la segunda limitación, que no es exclusiva de nuestra disciplina, sino de todas las ciencias sociales. Se trata de pensar espacios disciplinares más abiertos, donde las fronteras entre las disciplinas no sean absolutas. En la teoría, muchos autores lo han planteado amplia y claramente (quizás los trabajos de I. Wallerstein sean de los mejores ejemplos en tal sentido) y en la práctica muchas veces se hace de hecho, pero en general las disciplinas sienten la necesidad de cerrarse sobre sí para defender su identidad. Es entendible, pero el resultado puede ser muchas veces negativo. Finalmente, y de algún modo en relación con las limitaciones anteriores, debe decirse que la Ciencia Política ha tendido muchas veces a definir a la política como un subsistema social, aislándolo del conjunto de las relaciones sociales. Esto es parcialmente cierto, por la creciente diferenciación racional a que condujo el desarrollo capitalista del siglo XX, y que ha sido vastamente teorizado y estudiado. Sin embargo, transformar el análisis razonable de un proceso de complejización creciente y hasta un aislamiento analítico de los factores (subsistemas o esferas) en ese proceso, en una cosificación de las diferencias convierte al tal proceso complejo en una simplificación excesiva.
Algunas palabras para facilitar el Taller:
“Otra orientación para las orientaciones:
repensando las Relaciones Internacionales”
¿Qué son las relaciones internacionales? Una primera respuesta es: son las relaciones inter-nacionales, entre naciones, es decir, entre Estados-nación. Es algo obvio pero no es un dato menor. La actual forma de encarar las RRII es poniendo el foco en el estudio de los Estados-nación en el marco global. El problema es que al ser el Estado el punto de partida, se pierde la posibilidad de poner en cuestión de dónde sale ese propio Estado, y qué tipo de relación éste tiene con, por ejemplo, la sociedad civil y la economía global. Estas no son cuestiones que las RRII tengan intención de abordar; más bien, son dejadas para la sociología y para la economía, y todo lo que tenga que ver con la crítica es desechado hacia la filosofía política.
Desde esta base se desprende el tipo de estudios que encara esta disciplina: a) el eje de análisis se construye sobre los conflictos internacionales, entendidos éstos como conflictos entre Estados, que deben tener respuestas desde los Estados; b) la sociedad civil (por ejemplo, las empresas transnacionales o las organizaciones sociales) aparece con un rol secundario en el análisis, y no se explica cuál es la relación entre ésta y el Estado: ¿se trata de una relación interna ? ¿o una afecta externamente al otro? Más bien se quedan con la segunda respuesta; c) el estudio de las instituciones internacionales parece ceñirse a la ONU, sin ver las nuevas instituciones que hoy pueden ayudar a explicar el momento de la globalización capitalista; d) la crisis internacional es desatendida, y si aparece es como algo negativo que debe ser resuelto por la economía (claramente, desde los Estados); e) también la integración regional es explicada como una cuestión de Estados, perdiendo la dimensión social de los procesos, la cual sólo aparece como inputs para la política exterior.
Las RRII parecen entonces no brindar las herramientas para analizar la política internacional más allá del Estado-nación. Probablemente, unas RRII críticas deberían poner en cuestión la propia existencia de esta disciplina como separada del resto de las ciencias sociales, intentando tener su propio objeto de estudio, y sin ver la relación interna entre los conceptos.
Es por eso que proponemos algunas preguntas disparadoras:
1) ¿se puede pensar desde las RRII la actual coyuntura latinoamericana? ¿por qué?
2) ¿sirven las herramientas que hoy se brindan para comprender el momento de la acumulación global del capital?
3) ¿qué nuevas perspectivas podrían ser incorporadas para ampliar el foco de esta disciplina?
(Luciana Ghiotto)
Intervención en el Panel
¿Qué ciencia para qué política?
Un debate epistémico.
Recuperar hoy el legado de Maquiavelo y Gramsci
Si Nicolás Maquiavelo y Antonio Gramsci resultan pensadores clásicos de la política, ello se debe a que -parafraseando a Italo Calvino- “no han terminado de decir aquello que tenían para decir”. Ambos continúan hablándonos, aunque no tanto sobre su época como acerca de la nuestra. Siguen formulando interrogantes y sugiriendo problemas en torno a nuestro presente, que sólo nosotros, desde éste hoy tan complejo y dramático, podemos responder. Sus ideas, por lo tanto, siguen motivando a la reflexión y a la acción, pero especialmente a una recuperación de su herencia que lejos de resultar pasiva y literal, debe ser ante todo crítica y militante. Una relectura que a la vez apele a un riguroso ejercicio de traducción, en el sentido etimológico y polisémico de este término: simultáneamente remite a tradición (vale decir, a rescatar del olvido), a traición (la cual resulta siempre implícita y hasta necesaria en toda interpretación) y transición (hacia algo renovado que escamotee la mecánica repetición).
En primer lugar habría que decir que si a grandes rasgos en la larga tradición de la teoría política han existido y existen dos visiones generales y contrapuestas -las que apuestan a perpetuar el orden social y aquellas que se inclinan por una construcción política alternativa y crítica de lo existente- tanto Maquiavelo como Gramsci se ubican claramente en la segunda perspectiva. De ahí que podamos llamarlos a ambos filósofos de la praxis, esto es, pensadores revolucionarios que amalgamaron teoría y acción, análisis exhaustivo de la realidad y proposición apasionada de cómo trascenderla. A contrapelo del sentido común dominante en la academia, que nos pretende enseñar a un Maquiavelo y un Gramsci científicos y desvinculados del “deber ser”, fríos analistas de las sociedades de su época, es preciso recuperar a estas figuras en todas su dimensión. El propio Gramsci llegó a expresar que El Principe no constituía un tratado escolástico y que el elemento “racional y doctrinario” no resultaba el único ni el principal a destacar de la obra maquiaveliana. Por el contrario, en sus póstumos Cuadernos de la Cárcel afirmó que se debía entender a aquel libro como “viviente”, en la medida en que lograba fusionar de manera original el sentir y el saber, la febril pasión y la reflexión crítica, la ciencia y la política, el mito movilizante y la capacidad de análisis histórico. Por ello no temió en considerar a Maquiavelo como el verdadero fundador de la filosofía de la praxis, en la medida en que logró articular dialécticamente teoría y práctica, crítica y propuesta, pensamiento y actividad transformadora, anhelos y estrategias para concretizarlos en la realidad.
A Gramsci le parece fundamental no omitir la faceta militante y crítica del florentino. La obra de Maquiavelo, a contrapelo de las erróneas lecturas de su época, no constituía un inmoral recetario de consejos para Príncipes gobernantes, sino un discurso crítico con respecto a estas prácticas. Irónicamente, se podría afirmar que Maquiavelo es “anti-maquiavélico”: da a conocer los artilugios y secretos de cómo dominan y construyen su poder los sectores gobernantes. Entonces la pregunta que cabe hacer es ¿para quién escribe Maquiavelo? Gramsci responderá que le habla y escribe a los que “no saben”, es decir, al pueblo emergente en aquella coyuntura histórica tan particular. Su propósito último era lograr la unidad territorial y política de su país, a través de la formación de un Estado secular moderno, que discipline tanto a los nobles feudales como a la Iglesia, conformando en paralelo un ejército no mercenario y de tipo nacional. Y la figura que debía realizar tamaña tarea se encarnaba en el “Príncipe”.
Pero además, Gramsci postula que más allá de los siglos transcurridos, el dotar de cohesión nacional a los sectores populares constituye una tarea aún pendiente. Sin embargo, dirá, esta labor ya no puede realizarla una persona o individuo (el Príncipe), sino que debe ser encarada por una organización colectiva. Y en el contexto contemporáneo en el que él escribe, y desde la perspectiva emancipatoria, los grupos subalternos a los que se debía unificar eran la clase obrera del norte de Italia, y los campesinos del mezzogiorno. Así pues, el rol prioritario de este Príncipe Moderno era romper el aislamiento en el que se encontraban sumidos los sectores populares a lo largo y ancho de Italia, dotándolos de cohesión y fortaleza ideológica y política. Y dentro de él, los “intelectuales orgánicos” están llamados a articulanr sus conocimientos teóricos (en tanto “especialistas”) con su capacidad organizativa (de dirección política y cultural). Pero este tipo de intelectual debe poder combinar dialécticamente este saber con el sentir popular, de manera tal que se vaya configurando una nueva concepción del mundo, opuesta a la dominante. En última instancia, para Gramsci de lo que se trata es de articular la sana espontaneidad de las masas, con la dirección consciente que aporta esta intelectualidad crítica, que desde ya no opera como un agente externo a los sectores en lucha, sino en tanto núcleo inmanente y de avanzada que contribuye a dotar de mayor coherencia y organicidad a los diversos grupos que pugnan por trascender el orden social capitalista. Recuperar hoy este legado, implica repensar el vínculo entre ciencia y política en los términos de un necesario análisis crítico de la realidad, que no se desvincule de la vocación transformadora que debe motivarnos a actuar sobre ella para trascenderla, desde una perspectiva emancipatoria y en diálogo permanente con los sectores subalternos que pugnan por construir un mundo más justo.
(Hernán Ouviña)
Colectivo de Izquierda
al 1º ENECPRRII
Encuentro Nacional de Estudiantes de Ciencia Política y Relaciones Internacionales
UBA, abril de 2011.
Intervención en el panel “Latinoamérica: Estado y crisis”
Volver a discutir el Estado
Fue tal la fuerza hegemónica de las políticas neoliberales en América Latina, que ellas impusieron también las formas y los límites para pensar la resistencia. Así, todo análisis de la complejidad de lo estatal cedió su lugar al resignado elogio de una política que ya no discutía más que en los márgenes. Desde las izquierdas acudimos en masa al recurso de dar por perdida la reflexión sobre el Estado y pasar a pensar en formas de lucha que se situaran por fuera, a veces de manera antagónica al Estado y muchas otras aspirando a ni siquiera tomar contacto con él, a pesar de la imposibilidad de esto en las sociedades modernas. No es aquí el lugar para detectar las incongruencias teóricas de esos proyectos ni de criticarlos desde otro momento histórico en que parece fácil detenerse en sus falencias. Pero sí cabe señalar que la fuerza del neoliberalismo estuvo en imponer los sentidos de la práctica política, los tonos de los discursos que podían decirse (y los que no).
Por fortuna, los tiempos han cambiado. Los pueblos latinoamericanos se levantaron y lograron importantes cambios, inscribiendo profundas modificaciones en las fisonomías de los Estados de la región. Con todas las particularidades que remiten a la historia específica de cada país, a los sectores sociales que se activaron, a su organización y capacidad de incidencia, y a otros tantos factores, se ha construido otro mapa político en la región, y eso debe ser celebrado. Y deben ser pensadas minuciosamente las consecuencias teóricas y políticas de este presente. El “retorno” del Estado es el gran saldo teórico de estos tiempos, que habilitan con ello a reflexionar sobre la necesidad de una instancia de articulación política, sobre su carácter contradictorio, y sobre sus límites y potencialidades para la construcción de estrategias políticas emancipatorias. Políticamente, asistimos a un momento histórico en la región. En toda su complejidad y en todas sus singulares expresiones, el proceso político contemporáneo es de una riqueza que costaría encontrar en la historia reciente de la región, al menos en las últimas cuatro décadas.
Por supuesto, es también complejo y contradictorio, y en ese marco los proyectos populares avanzan, pero también encuentran escollos. Ello supone la existencia de señales confusas, de procesos profundamente plagados de tensiones, en fin, de una sustantiva incomodidad para encontrar la claridad que brindaran las ideas preconcebidas. Por todo ello, es importante asistir a esta época y protagonizarla, señalar y debatir incansablemente las críticas y la necesidad de profundización. En un contexto de una rica y variada activación popular plasmada de modo complejo y contradictorio en los gobiernos de la región, es imperioso no caer en la histórica tentación de ponerse por fuera del proceso histórico real, ni lamentarse del hecho de que sería más fácil hacer política si las cosas fueran más claras.
(Martín Cortés)
Entrevista a Atilio Boron
P: ¿Qué aportes se están haciendo hoy desde las ciencias sociales, y desde la ciencia política en particular?
Atilio Boron: Creo que habría que hacer una distinción de lo que serían, por un lado, las corrientes que constituyen el mainstream, es decir, las corrientes hegemónicas en el mundo de las ciencias sociales, y por el otro, lo que podríamos ubicar en los márgenes o fuera de esa corriente, que es lo que yo llamo el pensamiento crítico. Si vamos a analizar las primeras, es decir, las expresiones del pensamiento más convencional, me parece que no ha habido un aporte demasiado significativo para la comprensión de lo que está pasando en América Latina.
El mainstream ha insistido mucho en los temas de carácter institucional, que no voy a negar la importancia que tienen, pero me parece que son visiones muy fragmentadas, fragmentarias, y parciales de la realidad. No es para minimizar la importancia del perfeccionamiento institucional, pero me parece que cuando eso lo ubicamos en el cuadro más específico de los procesos emancipatorios que hoy están en curso en América Latina, no es mucho lo que nos aporta para comprender esos fenómenos.
Lo mismo sucede con el énfasis puesto en los partidos políticos, en la dinámica partidaria, que nuevamente, es importante, pero si analizamos los casos más interesantes hoy de América Latina, donde están pasando cosas, por ejemplo la experiencia de Venezuela, Ecuador y Bolivia, en esos tres casos, nada de lo que dice la teorización tradicional acerca de los partidos políticos tiene mucha relevancia.
P: ¿Qué lugar le ocupa hoy a los intelectuales en América Latina?
AB: Creo no hay un solo lugar. Me parece muy buena la concepción de Noam Chomsky, quien entiende que el papel del intelectual es decir la verdad y denunciar la mentira. Creo que esto es una guía muy clara, decir la verdad siempre y denunciar la mentira siempre te coloca en una posición muy incómoda con el poder. En países como la Argentina, decir la verdad en la década del setenta costó la vida de mucha gente. Osea que decir la verdad no es siempre sencillo. Además lleva a enemistarse con los factores de poder, no sólo con el Estado, sino también con el establishment económico, lo cual hace que el intelectual que opte por decir la verdad y denunciar la mentira sea una especie de paria en su tierra, que de alguna manera es la condición en la que se encuentra gran parte de los intelectuales en Argentina. El mundo de lo privado ofrece una alternativa que muchos han recorrido, teniendo así a los grandes medios de comunicación a su favor y alcance. En otros países esto se complementa con una atracción de los intelectuales desde el Estado.
En definitiva, no se debe estar muy lejos del poder, ni muy cerca, porque sino no se lo puede interpelar. Es un juego muy delicado que no todos los intelectuales pueden resolver muy adecuadamente y eso es un problema serio en un continente como este que está muy influido por las modas intelectuales, producto de esta larga historia colonial que tenemos. O se es muy dependiente del Estado y allí no se puede ser crítico del gobierno, o dependiente de los privados quedando en una posición de complicidad de sus fechorías. Por ello el espacio de los intelectuales queda muy acotado.
Palabras hacia el Taller “Nuevos abordajes de la Ciencia Política: Ecología Política”
En las últimas décadas, la problemática ambiental se ha hecho presente en todas las dimensiones de la política. Al mismo tiempo, su impacto en las reflexiones de las ciencias sociales aparece marcadamente difuso, y resulta especialmente indeterminada, ante la falta de referencias teóricas establecidas.
La particularidad de la especie humana, en el conjunto de la naturaleza, es que las determinaciones más generales de sus relaciones con el medio natural están constituidas y mediadas por relaciones de poder, es decir, son primordialmente de naturaleza política.
En el actual momento del capitalismo, los conflictos medioambientales y las nuevas formas de resistencias sociales cobran relevancia frente a la globalización del comercio y la lógica del modelo de acumulación capitalista, que ponen un eje fundamental en la especialización productiva de los territorios y la extracción de recursos naturales. De esta manera, las actuales discusiones sobre la integración regional, las relaciones internacionales y el propio análisis de políticas públicas, contienen una dimensión medioambiental ineludible.
Esta paulatina introducción de los conflictos naturales en la agenda política, junto a los cambios denotados propios del proceso de globalización nos exigen revisar los cambios en la conformación tanto del Estado como de los diversos espacios de problematización social, al tiempo que nos enfrenta a comprender las nuevas articulaciones que se desarrollan entre ambos.
Hay quién propone a la Ecología Política como el estudio de los conflictos de distribución ecológica, siendo, por lo tanto, una conjunción de perspectivas de la Economía Política y de la Ecología Humana (Joan Martínez Allier). Otros, en cambio, la asimilan a un diálogo tenso entre Historia y Biología, y localizan su reflexión en el espacio que se refiere más propiamente a la tradición del campo antropológico (Arturo Escobar). Desde nuestro punto de vista, la reflexión de la Ecología Política sería mejor formulada como problemática de la Ciencia Política, en tanto en el centro de la relación Sociedad - Naturaleza está el Poder.
En este marco de múltiples miradas, se propone a la Ecología Política como un espacio de encuentro de diferentes campos intelectuales, no tanto como una nueva sistematización disciplinaria, sino como un diálogo plural entre tradiciones científicas, reflexiones del pensamiento social y recuperación de prácticas históricas de actores y movimientos sociales y políticos.
(Tamara Perelmuter y Carla Poth)
Entrevista a Federico Schuster
P: ¿Cuáles son los desafíos de la Ciencia Política hoy?
Federico Schuster: La Ciencia Política es una disciplina que se consolidó en su desarrollo teórico y metodológico durante la segunda mitad del siglo XX. Desde una perspectiva conductista y empirista evolucionó progresivamente hacia un abordaje más complejo de los hechos. Sin embargo, su institucionalismo por momentos extremo no le ha permitido ver muchas veces la importancia de los procesos sociales que están a la base o interactúan con los políticos. En tal sentido, ese es un desafío presente de enorme importancia, el de poder vincular lo que acontece en el terreno de las instituciones políticas con los hechos y procesos sociales. Acciones colectivas y movimientos sociales, por ejemplo, son actores ya políticos ya de impacto político. Una teoría más compleja y una mayor apertura a los resultados de la Sociología resultarán necesarios para comprender y explicar los procesos sociales de influencia política.
P: ¿Cuáles son los problemas o limitaciones de la Ciencia Política para enfrentar esos desafíos?
F.S.: Hay tres limitaciones que afectan a la Ciencia Política para enfrentar esos desafíos. La primera ya ha sido mencionada más arriba y tiene que ver con ser una disciplina que tendió a restringir en sus análisis empíricos (y en su teoría empírica, por supuesto, aunque no necesariamente en su teoría filosófica) el concepto de política a aquello que cabe en las instituciones. Con centro en el estado y los partidos políticos (incluyendo formas y procesos, como régimen de gobierno, elecciones, etc.), en general ha tenido a los sindicatos como límite con el orden de lo social. Es necesario entonces asumir un uso más amplio de política, para incluir los procesos sociales de contenido o influencia política. Lo que nos lleva a la segunda limitación, que no es exclusiva de nuestra disciplina, sino de todas las ciencias sociales. Se trata de pensar espacios disciplinares más abiertos, donde las fronteras entre las disciplinas no sean absolutas. En la teoría, muchos autores lo han planteado amplia y claramente (quizás los trabajos de I. Wallerstein sean de los mejores ejemplos en tal sentido) y en la práctica muchas veces se hace de hecho, pero en general las disciplinas sienten la necesidad de cerrarse sobre sí para defender su identidad. Es entendible, pero el resultado puede ser muchas veces negativo. Finalmente, y de algún modo en relación con las limitaciones anteriores, debe decirse que la Ciencia Política ha tendido muchas veces a definir a la política como un subsistema social, aislándolo del conjunto de las relaciones sociales. Esto es parcialmente cierto, por la creciente diferenciación racional a que condujo el desarrollo capitalista del siglo XX, y que ha sido vastamente teorizado y estudiado. Sin embargo, transformar el análisis razonable de un proceso de complejización creciente y hasta un aislamiento analítico de los factores (subsistemas o esferas) en ese proceso, en una cosificación de las diferencias convierte al tal proceso complejo en una simplificación excesiva.
Algunas palabras para facilitar el Taller:
“Otra orientación para las orientaciones:
repensando las Relaciones Internacionales”
¿Qué son las relaciones internacionales? Una primera respuesta es: son las relaciones inter-nacionales, entre naciones, es decir, entre Estados-nación. Es algo obvio pero no es un dato menor. La actual forma de encarar las RRII es poniendo el foco en el estudio de los Estados-nación en el marco global. El problema es que al ser el Estado el punto de partida, se pierde la posibilidad de poner en cuestión de dónde sale ese propio Estado, y qué tipo de relación éste tiene con, por ejemplo, la sociedad civil y la economía global. Estas no son cuestiones que las RRII tengan intención de abordar; más bien, son dejadas para la sociología y para la economía, y todo lo que tenga que ver con la crítica es desechado hacia la filosofía política.
Desde esta base se desprende el tipo de estudios que encara esta disciplina: a) el eje de análisis se construye sobre los conflictos internacionales, entendidos éstos como conflictos entre Estados, que deben tener respuestas desde los Estados; b) la sociedad civil (por ejemplo, las empresas transnacionales o las organizaciones sociales) aparece con un rol secundario en el análisis, y no se explica cuál es la relación entre ésta y el Estado: ¿se trata de una relación interna ? ¿o una afecta externamente al otro? Más bien se quedan con la segunda respuesta; c) el estudio de las instituciones internacionales parece ceñirse a la ONU, sin ver las nuevas instituciones que hoy pueden ayudar a explicar el momento de la globalización capitalista; d) la crisis internacional es desatendida, y si aparece es como algo negativo que debe ser resuelto por la economía (claramente, desde los Estados); e) también la integración regional es explicada como una cuestión de Estados, perdiendo la dimensión social de los procesos, la cual sólo aparece como inputs para la política exterior.
Las RRII parecen entonces no brindar las herramientas para analizar la política internacional más allá del Estado-nación. Probablemente, unas RRII críticas deberían poner en cuestión la propia existencia de esta disciplina como separada del resto de las ciencias sociales, intentando tener su propio objeto de estudio, y sin ver la relación interna entre los conceptos.
Es por eso que proponemos algunas preguntas disparadoras:
1) ¿se puede pensar desde las RRII la actual coyuntura latinoamericana? ¿por qué?
2) ¿sirven las herramientas que hoy se brindan para comprender el momento de la acumulación global del capital?
3) ¿qué nuevas perspectivas podrían ser incorporadas para ampliar el foco de esta disciplina?
(Luciana Ghiotto)
Intervención en el Panel
¿Qué ciencia para qué política?
Un debate epistémico.
Recuperar hoy el legado de Maquiavelo y Gramsci
Si Nicolás Maquiavelo y Antonio Gramsci resultan pensadores clásicos de la política, ello se debe a que -parafraseando a Italo Calvino- “no han terminado de decir aquello que tenían para decir”. Ambos continúan hablándonos, aunque no tanto sobre su época como acerca de la nuestra. Siguen formulando interrogantes y sugiriendo problemas en torno a nuestro presente, que sólo nosotros, desde éste hoy tan complejo y dramático, podemos responder. Sus ideas, por lo tanto, siguen motivando a la reflexión y a la acción, pero especialmente a una recuperación de su herencia que lejos de resultar pasiva y literal, debe ser ante todo crítica y militante. Una relectura que a la vez apele a un riguroso ejercicio de traducción, en el sentido etimológico y polisémico de este término: simultáneamente remite a tradición (vale decir, a rescatar del olvido), a traición (la cual resulta siempre implícita y hasta necesaria en toda interpretación) y transición (hacia algo renovado que escamotee la mecánica repetición).
En primer lugar habría que decir que si a grandes rasgos en la larga tradición de la teoría política han existido y existen dos visiones generales y contrapuestas -las que apuestan a perpetuar el orden social y aquellas que se inclinan por una construcción política alternativa y crítica de lo existente- tanto Maquiavelo como Gramsci se ubican claramente en la segunda perspectiva. De ahí que podamos llamarlos a ambos filósofos de la praxis, esto es, pensadores revolucionarios que amalgamaron teoría y acción, análisis exhaustivo de la realidad y proposición apasionada de cómo trascenderla. A contrapelo del sentido común dominante en la academia, que nos pretende enseñar a un Maquiavelo y un Gramsci científicos y desvinculados del “deber ser”, fríos analistas de las sociedades de su época, es preciso recuperar a estas figuras en todas su dimensión. El propio Gramsci llegó a expresar que El Principe no constituía un tratado escolástico y que el elemento “racional y doctrinario” no resultaba el único ni el principal a destacar de la obra maquiaveliana. Por el contrario, en sus póstumos Cuadernos de la Cárcel afirmó que se debía entender a aquel libro como “viviente”, en la medida en que lograba fusionar de manera original el sentir y el saber, la febril pasión y la reflexión crítica, la ciencia y la política, el mito movilizante y la capacidad de análisis histórico. Por ello no temió en considerar a Maquiavelo como el verdadero fundador de la filosofía de la praxis, en la medida en que logró articular dialécticamente teoría y práctica, crítica y propuesta, pensamiento y actividad transformadora, anhelos y estrategias para concretizarlos en la realidad.
A Gramsci le parece fundamental no omitir la faceta militante y crítica del florentino. La obra de Maquiavelo, a contrapelo de las erróneas lecturas de su época, no constituía un inmoral recetario de consejos para Príncipes gobernantes, sino un discurso crítico con respecto a estas prácticas. Irónicamente, se podría afirmar que Maquiavelo es “anti-maquiavélico”: da a conocer los artilugios y secretos de cómo dominan y construyen su poder los sectores gobernantes. Entonces la pregunta que cabe hacer es ¿para quién escribe Maquiavelo? Gramsci responderá que le habla y escribe a los que “no saben”, es decir, al pueblo emergente en aquella coyuntura histórica tan particular. Su propósito último era lograr la unidad territorial y política de su país, a través de la formación de un Estado secular moderno, que discipline tanto a los nobles feudales como a la Iglesia, conformando en paralelo un ejército no mercenario y de tipo nacional. Y la figura que debía realizar tamaña tarea se encarnaba en el “Príncipe”.
Pero además, Gramsci postula que más allá de los siglos transcurridos, el dotar de cohesión nacional a los sectores populares constituye una tarea aún pendiente. Sin embargo, dirá, esta labor ya no puede realizarla una persona o individuo (el Príncipe), sino que debe ser encarada por una organización colectiva. Y en el contexto contemporáneo en el que él escribe, y desde la perspectiva emancipatoria, los grupos subalternos a los que se debía unificar eran la clase obrera del norte de Italia, y los campesinos del mezzogiorno. Así pues, el rol prioritario de este Príncipe Moderno era romper el aislamiento en el que se encontraban sumidos los sectores populares a lo largo y ancho de Italia, dotándolos de cohesión y fortaleza ideológica y política. Y dentro de él, los “intelectuales orgánicos” están llamados a articulanr sus conocimientos teóricos (en tanto “especialistas”) con su capacidad organizativa (de dirección política y cultural). Pero este tipo de intelectual debe poder combinar dialécticamente este saber con el sentir popular, de manera tal que se vaya configurando una nueva concepción del mundo, opuesta a la dominante. En última instancia, para Gramsci de lo que se trata es de articular la sana espontaneidad de las masas, con la dirección consciente que aporta esta intelectualidad crítica, que desde ya no opera como un agente externo a los sectores en lucha, sino en tanto núcleo inmanente y de avanzada que contribuye a dotar de mayor coherencia y organicidad a los diversos grupos que pugnan por trascender el orden social capitalista. Recuperar hoy este legado, implica repensar el vínculo entre ciencia y política en los términos de un necesario análisis crítico de la realidad, que no se desvincule de la vocación transformadora que debe motivarnos a actuar sobre ella para trascenderla, desde una perspectiva emancipatoria y en diálogo permanente con los sectores subalternos que pugnan por construir un mundo más justo.
(Hernán Ouviña)
miércoles, 6 de abril de 2011
12/4 Presentación del libro El avance de la soja trangénica
EDICIONES DEL CCC PRESENTA
El avance de la soja transgénica:
¿Progreso científico o mercantilización de la vida?
Un análisis crítico de la biotecnología en Argentina
Carina López Monja - Carla Poth - Tamara Perelmuter
Prólogo: Héctor Alimonda
Martes 12 de abril
19:00
Sala Jacobo Laks [3ºP]
Centro Cultural de la Cooperacion.
Av. Corrientes 1543
Acompañará a las autoras: Carlos Vicente
[Coordinador para América Latina de la organización GRAIN -Genetic Resources Action International-, e integrante del consejo editorial de Biodiversidad, sustento y culturas]
Durante las últimas tres décadas, se produjeron cambios en las regiones agrarias que trastocaron los espacios y estrategias de producción. Junto a la estructuración de un nuevo escenario político, económico y social en el contexto mundial, la biotecnología apareció en el agro instaurando una “nueva forma” de hacer agricultura. Y con ella, el capital ha expandido un nuevo patrón de dominación y una renovada concepción sobre la naturaleza y los espacios agrarios.
Con la liberalización de la soja transgénica, en 1996, el modelo biotecnológico dio el primer paso en Argentina. La inserción de la biotecnología, a lo largo de los 90 implicó la reconfiguración total de este escenario agrario. En la actualidad, este modelo se encuentra consolidado y en profundización.
Esta investigación presenta un análisis de las recientes transformaciones del capital en el agro y sus consecuencias, advirtiendo las particularidades de este proceso en América Latina y Argentina, donde la agricultura ocupa un lugar central.
Con este compendio de ideas, lejos de agotar el debate, buscamos enriquecer la construcción de una visión crítica de este modelo productivo agrario.
Organiza Ediciones del CCC
El avance de la soja transgénica:
¿Progreso científico o mercantilización de la vida?
Un análisis crítico de la biotecnología en Argentina
Carina López Monja - Carla Poth - Tamara Perelmuter
Prólogo: Héctor Alimonda
Martes 12 de abril
19:00
Sala Jacobo Laks [3ºP]
Centro Cultural de la Cooperacion.
Av. Corrientes 1543
Acompañará a las autoras: Carlos Vicente
[Coordinador para América Latina de la organización GRAIN -Genetic Resources Action International-, e integrante del consejo editorial de Biodiversidad, sustento y culturas]
Durante las últimas tres décadas, se produjeron cambios en las regiones agrarias que trastocaron los espacios y estrategias de producción. Junto a la estructuración de un nuevo escenario político, económico y social en el contexto mundial, la biotecnología apareció en el agro instaurando una “nueva forma” de hacer agricultura. Y con ella, el capital ha expandido un nuevo patrón de dominación y una renovada concepción sobre la naturaleza y los espacios agrarios.
Con la liberalización de la soja transgénica, en 1996, el modelo biotecnológico dio el primer paso en Argentina. La inserción de la biotecnología, a lo largo de los 90 implicó la reconfiguración total de este escenario agrario. En la actualidad, este modelo se encuentra consolidado y en profundización.
Esta investigación presenta un análisis de las recientes transformaciones del capital en el agro y sus consecuencias, advirtiendo las particularidades de este proceso en América Latina y Argentina, donde la agricultura ocupa un lugar central.
Con este compendio de ideas, lejos de agotar el debate, buscamos enriquecer la construcción de una visión crítica de este modelo productivo agrario.
Organiza Ediciones del CCC
domingo, 27 de febrero de 2011
EDIFICIO UNICO: Nuevos 10.000 metros para las carreras de Sociales
Nuevos 10.000 metros para las carreras de Sociales
http://www.uba.ar/comunicacion/noticia.php?id=2799
En el marco de un evento del que participaron el decano de la Facultad de Ciencias Sociales, Sergio Caletti, la vicedecana Adriana Clemente y el secretario de Hacienda de la UBA, José Luis Giusti, en representación del rector Ruben Hallu, se presentó oficialmente la finalización de la segunda etapa de obra del edificio único de esa Facultad, ubicado en Santiago del Estero 1029, en el barrio de Constitución. Además, se anunció la licitación para la tercera fase que, dividida en dos partes, será la etapa final de la construcción que comenzará en el mes de mayo de 2011.
En la ocasión, el decano Caletti dijo que el costo destinado a la realización total del edificio único de la Facultad de Ciencias Sociales, demandó una cifra cercana a los 90 millones de pesos, tratándose se la obra de mayor envergadura encarada por la Universidad e Buenos Aires desde la construcción, en 1960, de los edificios de la Ciudad Universitaria.
El secretario Giusti, a su vez, indicó que los fondos requeridos para esta segunda etapa, por 23 millones, 995 mil 947 pesos, provinieron del Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios a través de la Subsecretaría de Obras Públicas de la Nación. Agregó que a la sede Ramos Mejías será trasladado el Ciclo Básico Común que funcionaba en la calle Bulnes, al igual que las autoridades del CBC que tenían su asiento en la Facultad de Arquitectura. Diseño y Urbanismo.
El edificio
El edificio, planificado con cuatro pisos y un subsuelo tendrá una superficie total de 32.532 m2 discriminados en 30.282m2 cubiertos donde funcionarán las cinco carreras que componen la Facultad de Ciencias Sociales, sus institutos de investigación, su área de posgrados; y 2250 m² descubiertos, que incluyen 1270 m2 para estacionamiento y 980 m2 de patios y terrazas. El edificio fue construido de acuerdo a la normativa vigente, planificando sanitarios especiales y rampas de acceso para personas con movilidad reducida.
La segunda fase de construcción del inmueble situado en la manzana comprendida entre las calles Santiago del Estero, Humberto Primo, Carlos Calvo y San José, con entrada por la fachada principal de Santiago del Estero 1029, significó una inversión de $23. 995.947, partida que destinó el Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios a través de la Subsecretaría de Obras Públicas de la Nación. La misma concluyó en el mes de diciembre de 2010.
Durante esta etapa se construyeron 9.180 m2 en los cuales se crearon 30 aulas, una zona destinada a la producción audiovisual y gráfica que incluye 12 aulas especiales, estudios de radio y televisión; el Centro de Producción e Investigación Audiovisual de la carrera de Comunicación (CEPIA); un auditorio de 750 m2 con capacidad para albergar a 700 personas; salas de investigación; varios ascensores; 2 patios y baños en todos los pisos. Además, 700m² destinados a estacionamiento. Las refacciones de esta segunda etapa también incluyeron la instalación de aire acondicionado, ventilación y calefacción.
Estas obras permitirán que las carreras de Ciencias de la Comunicación y Ciencia Política funcionen en dicho edificio a partir de marzo 2011, además de la carrera de Trabajo Social que funciona allí desde 2007.
La tercera etapa está subdividida en dos fases. La primera (A) contempla la construcción final del espacio destinado a aulas y el comedor. La segunda (B), la preparación de la planta para construir el cuarto piso, las oficinas administrativas, el decanato, la biblioteca e institutos de investigación. El total de la superficie a construir en dicha etapa (A y B) alcanza los 10.450 m2, 9880 m2 cubiertos y 570 m2 de estacionamiento.
Además, se construirán un edificio de cuatro niveles sobre el estacionamiento existente en la calle Carlos Calvo, las circulaciones verticales, cinco nuevos núcleos de escaleras y seis ascensores.
El pliego de la fase A de la tercera etapa, que actualmente se encuentra en licitación, es por un monto de $19.914.666 y un total de 7472 m2 cubiertos y se prevé un plazo de 24 meses para su ejecución. El inicio de obra está planificado para mayo de 2011 y permitirá finalmente la mudanza del resto de las carreras al nuevo edificio único de Sociales.
http://www.uba.ar/comunicacion/noticia.php?id=2799
En el marco de un evento del que participaron el decano de la Facultad de Ciencias Sociales, Sergio Caletti, la vicedecana Adriana Clemente y el secretario de Hacienda de la UBA, José Luis Giusti, en representación del rector Ruben Hallu, se presentó oficialmente la finalización de la segunda etapa de obra del edificio único de esa Facultad, ubicado en Santiago del Estero 1029, en el barrio de Constitución. Además, se anunció la licitación para la tercera fase que, dividida en dos partes, será la etapa final de la construcción que comenzará en el mes de mayo de 2011.
En la ocasión, el decano Caletti dijo que el costo destinado a la realización total del edificio único de la Facultad de Ciencias Sociales, demandó una cifra cercana a los 90 millones de pesos, tratándose se la obra de mayor envergadura encarada por la Universidad e Buenos Aires desde la construcción, en 1960, de los edificios de la Ciudad Universitaria.
El secretario Giusti, a su vez, indicó que los fondos requeridos para esta segunda etapa, por 23 millones, 995 mil 947 pesos, provinieron del Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios a través de la Subsecretaría de Obras Públicas de la Nación. Agregó que a la sede Ramos Mejías será trasladado el Ciclo Básico Común que funcionaba en la calle Bulnes, al igual que las autoridades del CBC que tenían su asiento en la Facultad de Arquitectura. Diseño y Urbanismo.
El edificio
El edificio, planificado con cuatro pisos y un subsuelo tendrá una superficie total de 32.532 m2 discriminados en 30.282m2 cubiertos donde funcionarán las cinco carreras que componen la Facultad de Ciencias Sociales, sus institutos de investigación, su área de posgrados; y 2250 m² descubiertos, que incluyen 1270 m2 para estacionamiento y 980 m2 de patios y terrazas. El edificio fue construido de acuerdo a la normativa vigente, planificando sanitarios especiales y rampas de acceso para personas con movilidad reducida.
La segunda fase de construcción del inmueble situado en la manzana comprendida entre las calles Santiago del Estero, Humberto Primo, Carlos Calvo y San José, con entrada por la fachada principal de Santiago del Estero 1029, significó una inversión de $23. 995.947, partida que destinó el Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios a través de la Subsecretaría de Obras Públicas de la Nación. La misma concluyó en el mes de diciembre de 2010.
Durante esta etapa se construyeron 9.180 m2 en los cuales se crearon 30 aulas, una zona destinada a la producción audiovisual y gráfica que incluye 12 aulas especiales, estudios de radio y televisión; el Centro de Producción e Investigación Audiovisual de la carrera de Comunicación (CEPIA); un auditorio de 750 m2 con capacidad para albergar a 700 personas; salas de investigación; varios ascensores; 2 patios y baños en todos los pisos. Además, 700m² destinados a estacionamiento. Las refacciones de esta segunda etapa también incluyeron la instalación de aire acondicionado, ventilación y calefacción.
Estas obras permitirán que las carreras de Ciencias de la Comunicación y Ciencia Política funcionen en dicho edificio a partir de marzo 2011, además de la carrera de Trabajo Social que funciona allí desde 2007.
La tercera etapa está subdividida en dos fases. La primera (A) contempla la construcción final del espacio destinado a aulas y el comedor. La segunda (B), la preparación de la planta para construir el cuarto piso, las oficinas administrativas, el decanato, la biblioteca e institutos de investigación. El total de la superficie a construir en dicha etapa (A y B) alcanza los 10.450 m2, 9880 m2 cubiertos y 570 m2 de estacionamiento.
Además, se construirán un edificio de cuatro niveles sobre el estacionamiento existente en la calle Carlos Calvo, las circulaciones verticales, cinco nuevos núcleos de escaleras y seis ascensores.
El pliego de la fase A de la tercera etapa, que actualmente se encuentra en licitación, es por un monto de $19.914.666 y un total de 7472 m2 cubiertos y se prevé un plazo de 24 meses para su ejecución. El inicio de obra está planificado para mayo de 2011 y permitirá finalmente la mudanza del resto de las carreras al nuevo edificio único de Sociales.
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Declaración de la Asamblea de los Movimientos Sociales
FSM Dakar (Senegal) – 10 de febrero de 2011
Declaración de la Asamblea de los Movimientos Sociales
Nosotras y nosotros, reunidos en la Asamblea de Movimientos Sociales, realizada en Dakar durante el Foro Social Mundial 2011, afirmamos el aporte fundamental de África y de sus pueblos en la construcción de la civilización humana. Juntos, los pueblos de todos los continentes, libramos luchas donde nos oponemos con gran energía a la dominación del capital, que se oculta detrás de la promesa de progreso económico del capitalismo y de la aparente estabilidad política. La descolonización de los pueblos oprimidos es un gran reto para los movimientos sociales del mundo entero.
Afirmamos nuestro apoyo y solidaridad activa a los pueblos de Túnez y Egipto y del mundo árabe que se levantan hoy para reivindicar una real democracia y construir poder popular. Con sus luchas, muestran el camino a otro mundo, libre de la opresión y de la explotación.
Reafirmamos con fuerza nuestro apoyo a los pueblos de Costa de Marfil, de África y de todo el mundo en su lucha por una democracia soberana y participativa. Defendemos el derecho a la autodeterminación y el derecho colectivo de todos los pueblos del mundo.
En el proceso del FSM, la Asamblea de Movimientos Sociales es el espacio donde nos reunimos desde nuestra diversidad para juntos construir agendas y luchas comunes contra el capitalismo, el patriarcado, el racismo y todo tipo de discriminación.
En Dakar celebramos los 10 años del primer FSM, realizado en 2001 en Porto Alegre, Brasil. En este periodo hemos construido una historia y un trabajo común que permitió algunos avances, particularmente en América Latina donde logramos frenar alianzas neoliberales y concretar alternativas para un desarrollo socialmente justo y respetuoso de la Madre Tierra.
En estos 10 años vimos también la eclosión de una crisis sistémica, expresada en la crisis alimentaria, ambiental, financiera y económica, que resultó en el aumento de las migraciones y desplazamientos forzados, de la explotación, del endeudamiento, y de las desigualdades sociales.
Denunciamos el rol de los agentes del sistema (bancos, transnacionales, conglomerados mediáticos, instituciones internacionales etc.), que, en búsqueda del máximo lucro, mantienen con diversos rostros su política intervencionista a través de guerras, ocupaciones militares, supuestas misiones de ayuda humanitaria, creación de bases militares, saqueos de los recursos naturales, la explotación de los pueblos, y manipulación ideológica. Denunciamos también la cooptación que estos agentes ejercen a través de financiamentos de sectores sociales de su interés y sus prácticas asistencialistas que generan dependencia.
El capitalismo destruye la vida cotidiana de la gente. Pero a cada día nacen múltiples luchas por la justicia social, para eliminar los efectos que dejó el colonialismo y para que todos y todas tengamos una digna calidad de vida. Afirmamos que los pueblos no debemos seguir pagando por esta crisis sistémica y que no hay salida a la crisis dentro del sistema capitalista!
Reafirmando la necesidad de construir una estrategia común de lucha contra el capitalismo, nosotros, movimientos sociales:
Luchamos contra las trasnacionales porque sostienen el sistema capitalista, privatizan la vida, los servicios públicos, y los bienes comunes, como el agua, el aire, la tierra, las semillas, y los recursos minerales. Las transnacionales promueven las guerras a través de la contratación de empresas militares privadas y mercenarios, y de la producción de armamentos, reproducen prácticas extractivistas insostenibles para la vida, acaparan nuestras tierras y desarrollan alimentos transgénicos que nos quitan a los pueblos el derecho a la alimentación y eliminan la biodiversidad.
Exigimos la soberanía de los pueblos en la definición de nuestro modo de vida. Exigimos políticas que protejan las producciones locales que dignifiquen las prácticas en el campo y conserven los valores ancestrales de la vida. Denunciamos los tratados neoliberales de libre comercio y exigimos la libre circulación de seres humanos.
Seguimos movilizándonos por la cancelación incondicional de la deuda pública de todos los países del Sur. Denunciamos igualmente, en los países del Norte, la utilización de la deuda pública para imponer a los pueblos políticas injustas y antisociales.
Movilicémonos masivamente durante las reuniones del G8 y G20 para decir no a las políticas que nos tratan como mercancías!
Luchamos por la justicia climática y la soberanía alimentaria. El calentamiento global es resultado del sistema capitalista de producción, distribución y consumo. Las transnacionales, las instituciones financieras internacionales y gobiernos a su servicio no quieren reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero. Denunciamos el “capitalismo verde” y rechazamos las falsas soluciones a la crisis climática como los agrocombustibles, los transgénicos y los mecanismos de mercado de carbono, como REDD, que ilusionan a poblaciones empobrecidas con el progreso, mientras privatizan y mercantilizan los bosques y territorios donde han vivido miles de años.
Defendemos la soberanía alimentaria y el acuerdo alcanzado en la Cumbre de los Pueblos Contra el Cambio Climático y por los Derechos de la Madre Tierra, realizada en Cochabamba, donde verdaderas alternativas a la crisis climática han sido construidas con movimientos y organizaciones sociales y populares de todo el mundo.
Movilicémonos todas y todos, especialmente el continente africano, durante la COP-17 en Durban, Sudáfrica, y la Río +20, en 2012, para reafirmar los derechos de los pueblos y de la Madre Tierra y frenar el ilegítimo acuerdo de Cancún.
Defendemos la agricultura campesina que es una solución real a la crisis alimentaria y climática y significa también acceso a la tierra para la gente que la vive y la trabaja. Por eso llamamos a una gran movilización para frenar el acaparamiento de tierras y apoyar las luchas campesinas locales.
Luchamos contra la violencia hacia la mujer que es ejercida con regularidad en los territorios ocupados militarmente, pero también contra la violencia que sufren las mujeres cuando son criminalizadas por participar activamente en las luchas sociales. Luchamos contra la violencia doméstica y sexual que es ejercida sobre ellas cuando son consideradas como objetos o mercancías, cuando la soberanía sobre sus cuerpos y su espiritualidad no es reconocida. Luchamos contra el tráfico de mujeres, niñas y niños.
Defendemos la diversidad sexual, el derecho a autodeterminación de género, y luchamos contra la homofobia y la violencia sexista.
Movilicémonos todos y todas, unidos, en todas las partes del mundo contra la violencia hacia la mujer.
Luchamos por la paz y contra la guerra, el colonialismo, las ocupaciones y la militarización de nuestros territorios. Las potencias imperialistas utilizan las bases militares para fomentar conflictos, controlar y saquear los recursos naturales, y promover iniciativas antidemocráticas como hicieron con el golpe de Estado en Honduras y con la ocupación militar en Haiti. Promueven guerras y conflictos como hacen en Afganistán, Iraq, la República Democrática del Congo y en varios otros paises.
Intensifiquemos la lucha contra la represión de los pueblos y la criminalización de la protesta y fortalezcamos herramientas de solidaridad entre los pueblos como el movimiento global de boicot, desinversiones y sanciones hacia Israel. Nuestra lucha se dirige también contra la OTAN y por la eliminación de todas las armas nucleares.
Cada una de estas luchas implica una batalla de ideas, en la que no podremos avanzar sin democratizar la comunicación. Afirmamos que es posible construir una integración de otro tipo, a partir del pueblo y para los pueblos y con la participación fundamental de los jóvenes, las mujeres, campesinos y pueblos originarios.
La asamblea de movimientos sociales convoca a fuerzas y actores populares de todos los países a desarrollar dos acciones de movilización, coordinadas a nivel mundial, para contribuir a la emancipación y autodeterminación de nuestros pueblos y para reforzar la lucha contra el capitalismo.
Inspirados en las luchas del pueblo de Túnez y Egipto, llamamos a que el 20 de marzo sea un día mundial de solidaridad con el levantamiento del pueblo árabe y africano que en sus conquistas contribuyen a las luchas de todos los pueblos: la resistencia del pueblo palestino y saharaoui, las movilizaciones europeas, asiáticas y africanas contra la deuda y el ajuste estructural y todos los procesos de cambio que se construyen en América Latina.
Convocamos igualmente a un día de acción global contra el capitalismo el 12 de octubre donde, de todas las maneras posibles, rechazaremos ese sistema que destruye todo a su paso.
Movimientos sociales de todo el mundo, avancemos hacia la unidad a nivel mundial para derrotar al sistema capitalista!!
Nosotras y nosotros venceremos!!!
Declaración de la Asamblea de los Movimientos Sociales
Nosotras y nosotros, reunidos en la Asamblea de Movimientos Sociales, realizada en Dakar durante el Foro Social Mundial 2011, afirmamos el aporte fundamental de África y de sus pueblos en la construcción de la civilización humana. Juntos, los pueblos de todos los continentes, libramos luchas donde nos oponemos con gran energía a la dominación del capital, que se oculta detrás de la promesa de progreso económico del capitalismo y de la aparente estabilidad política. La descolonización de los pueblos oprimidos es un gran reto para los movimientos sociales del mundo entero.
Afirmamos nuestro apoyo y solidaridad activa a los pueblos de Túnez y Egipto y del mundo árabe que se levantan hoy para reivindicar una real democracia y construir poder popular. Con sus luchas, muestran el camino a otro mundo, libre de la opresión y de la explotación.
Reafirmamos con fuerza nuestro apoyo a los pueblos de Costa de Marfil, de África y de todo el mundo en su lucha por una democracia soberana y participativa. Defendemos el derecho a la autodeterminación y el derecho colectivo de todos los pueblos del mundo.
En el proceso del FSM, la Asamblea de Movimientos Sociales es el espacio donde nos reunimos desde nuestra diversidad para juntos construir agendas y luchas comunes contra el capitalismo, el patriarcado, el racismo y todo tipo de discriminación.
En Dakar celebramos los 10 años del primer FSM, realizado en 2001 en Porto Alegre, Brasil. En este periodo hemos construido una historia y un trabajo común que permitió algunos avances, particularmente en América Latina donde logramos frenar alianzas neoliberales y concretar alternativas para un desarrollo socialmente justo y respetuoso de la Madre Tierra.
En estos 10 años vimos también la eclosión de una crisis sistémica, expresada en la crisis alimentaria, ambiental, financiera y económica, que resultó en el aumento de las migraciones y desplazamientos forzados, de la explotación, del endeudamiento, y de las desigualdades sociales.
Denunciamos el rol de los agentes del sistema (bancos, transnacionales, conglomerados mediáticos, instituciones internacionales etc.), que, en búsqueda del máximo lucro, mantienen con diversos rostros su política intervencionista a través de guerras, ocupaciones militares, supuestas misiones de ayuda humanitaria, creación de bases militares, saqueos de los recursos naturales, la explotación de los pueblos, y manipulación ideológica. Denunciamos también la cooptación que estos agentes ejercen a través de financiamentos de sectores sociales de su interés y sus prácticas asistencialistas que generan dependencia.
El capitalismo destruye la vida cotidiana de la gente. Pero a cada día nacen múltiples luchas por la justicia social, para eliminar los efectos que dejó el colonialismo y para que todos y todas tengamos una digna calidad de vida. Afirmamos que los pueblos no debemos seguir pagando por esta crisis sistémica y que no hay salida a la crisis dentro del sistema capitalista!
Reafirmando la necesidad de construir una estrategia común de lucha contra el capitalismo, nosotros, movimientos sociales:
Luchamos contra las trasnacionales porque sostienen el sistema capitalista, privatizan la vida, los servicios públicos, y los bienes comunes, como el agua, el aire, la tierra, las semillas, y los recursos minerales. Las transnacionales promueven las guerras a través de la contratación de empresas militares privadas y mercenarios, y de la producción de armamentos, reproducen prácticas extractivistas insostenibles para la vida, acaparan nuestras tierras y desarrollan alimentos transgénicos que nos quitan a los pueblos el derecho a la alimentación y eliminan la biodiversidad.
Exigimos la soberanía de los pueblos en la definición de nuestro modo de vida. Exigimos políticas que protejan las producciones locales que dignifiquen las prácticas en el campo y conserven los valores ancestrales de la vida. Denunciamos los tratados neoliberales de libre comercio y exigimos la libre circulación de seres humanos.
Seguimos movilizándonos por la cancelación incondicional de la deuda pública de todos los países del Sur. Denunciamos igualmente, en los países del Norte, la utilización de la deuda pública para imponer a los pueblos políticas injustas y antisociales.
Movilicémonos masivamente durante las reuniones del G8 y G20 para decir no a las políticas que nos tratan como mercancías!
Luchamos por la justicia climática y la soberanía alimentaria. El calentamiento global es resultado del sistema capitalista de producción, distribución y consumo. Las transnacionales, las instituciones financieras internacionales y gobiernos a su servicio no quieren reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero. Denunciamos el “capitalismo verde” y rechazamos las falsas soluciones a la crisis climática como los agrocombustibles, los transgénicos y los mecanismos de mercado de carbono, como REDD, que ilusionan a poblaciones empobrecidas con el progreso, mientras privatizan y mercantilizan los bosques y territorios donde han vivido miles de años.
Defendemos la soberanía alimentaria y el acuerdo alcanzado en la Cumbre de los Pueblos Contra el Cambio Climático y por los Derechos de la Madre Tierra, realizada en Cochabamba, donde verdaderas alternativas a la crisis climática han sido construidas con movimientos y organizaciones sociales y populares de todo el mundo.
Movilicémonos todas y todos, especialmente el continente africano, durante la COP-17 en Durban, Sudáfrica, y la Río +20, en 2012, para reafirmar los derechos de los pueblos y de la Madre Tierra y frenar el ilegítimo acuerdo de Cancún.
Defendemos la agricultura campesina que es una solución real a la crisis alimentaria y climática y significa también acceso a la tierra para la gente que la vive y la trabaja. Por eso llamamos a una gran movilización para frenar el acaparamiento de tierras y apoyar las luchas campesinas locales.
Luchamos contra la violencia hacia la mujer que es ejercida con regularidad en los territorios ocupados militarmente, pero también contra la violencia que sufren las mujeres cuando son criminalizadas por participar activamente en las luchas sociales. Luchamos contra la violencia doméstica y sexual que es ejercida sobre ellas cuando son consideradas como objetos o mercancías, cuando la soberanía sobre sus cuerpos y su espiritualidad no es reconocida. Luchamos contra el tráfico de mujeres, niñas y niños.
Defendemos la diversidad sexual, el derecho a autodeterminación de género, y luchamos contra la homofobia y la violencia sexista.
Movilicémonos todos y todas, unidos, en todas las partes del mundo contra la violencia hacia la mujer.
Luchamos por la paz y contra la guerra, el colonialismo, las ocupaciones y la militarización de nuestros territorios. Las potencias imperialistas utilizan las bases militares para fomentar conflictos, controlar y saquear los recursos naturales, y promover iniciativas antidemocráticas como hicieron con el golpe de Estado en Honduras y con la ocupación militar en Haiti. Promueven guerras y conflictos como hacen en Afganistán, Iraq, la República Democrática del Congo y en varios otros paises.
Intensifiquemos la lucha contra la represión de los pueblos y la criminalización de la protesta y fortalezcamos herramientas de solidaridad entre los pueblos como el movimiento global de boicot, desinversiones y sanciones hacia Israel. Nuestra lucha se dirige también contra la OTAN y por la eliminación de todas las armas nucleares.
Cada una de estas luchas implica una batalla de ideas, en la que no podremos avanzar sin democratizar la comunicación. Afirmamos que es posible construir una integración de otro tipo, a partir del pueblo y para los pueblos y con la participación fundamental de los jóvenes, las mujeres, campesinos y pueblos originarios.
La asamblea de movimientos sociales convoca a fuerzas y actores populares de todos los países a desarrollar dos acciones de movilización, coordinadas a nivel mundial, para contribuir a la emancipación y autodeterminación de nuestros pueblos y para reforzar la lucha contra el capitalismo.
Inspirados en las luchas del pueblo de Túnez y Egipto, llamamos a que el 20 de marzo sea un día mundial de solidaridad con el levantamiento del pueblo árabe y africano que en sus conquistas contribuyen a las luchas de todos los pueblos: la resistencia del pueblo palestino y saharaoui, las movilizaciones europeas, asiáticas y africanas contra la deuda y el ajuste estructural y todos los procesos de cambio que se construyen en América Latina.
Convocamos igualmente a un día de acción global contra el capitalismo el 12 de octubre donde, de todas las maneras posibles, rechazaremos ese sistema que destruye todo a su paso.
Movimientos sociales de todo el mundo, avancemos hacia la unidad a nivel mundial para derrotar al sistema capitalista!!
Nosotras y nosotros venceremos!!!
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Noticias de la resistencia
domingo, 14 de noviembre de 2010
Convocatoria revista “Debate Público. Reflexión de Trabajo Social”
Revista “Debate Público. Reflexión de Trabajo Social”
CONVOCATORIA PARA LA PRESENTACIÓN DE ARTÍCULOS
La revista “Debate Público. Reflexión de Trabajo Social” es una publicación de ciencias sociales que lleva adelante la Carrera de Trabajo Social de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, con el objetivo de generar un espacio de debate y difusión de conocimiento social, destinada a la comunidad académica y a los actores del campo de las políticas sociales.
Dentro de este marco nos proponemos revisitar las disputas que construyen lo público, porque advertimos que allí precisamente se encuentra una de las cuestiones centralmente resentidas en tantos años de neoliberalismo sostenido. Y es, sin dudas, lo público estatal una construcción clave pues se juega en su funcionamiento el acceso efectivo a derechos sociales, opera como lugar de construcción de identidades y configura el ámbito donde se desarrollan sistemas de gestión, no siempre identificables fácilmente.
La configuración de lo público en este contexto y las reflexiones que se suscitan nos interpelan desde el Trabajo Social en tanto posible ángulo de interrogación sobre la intervención, pues creemos que en este debate se centran algunas claves para la lectura de las políticas, las instituciones y las prácticas que entablan distintos actores.
Esta publicación se propone entonces divulgar aportes sobre lo público que realiza nuestro colectivo profesional en particular, y las ciencias sociales en general, con la pretensión de aportar a su fortalecimiento.
1. Tema de esta edición: Sectores populares y accesibilidad en el contexto actual
2. Ejes de la convocatoria:
1. Lo público y las políticas
2. Lo público y las instituciones
3. Lo público y las prácticas
3. Plazo para la presentación: 17 de diciembre de 2010
4. Normas de publicación
4.1. Instrucciones generales
Los artículos deberán presentarse en formato papel y digital hasta la fecha establecida en la presente convocatoria (copia impresa en la oficina de la Carrera de Trabajo Social, Santiago del Estero 1029, y copia digital por mail a debatepublico@sociales.uba.ar)
Los trabajos deben ser de mediana extensión (no más de 15 páginas a razón de 3200 caracteres por página, incluidos los espacios y bibliografía) y presentar un desarrollo sustantivo de la problemática elegida.
Los artículos deben ser inéditos y los autores deberán informar si han sido presentados previamente en congresos u otros eventos científicos similares, o si han sido enviados para consideración de otra revista.
La evaluación por parte del Consejo Editorial es de carácter anónimo y no puede ser recurrida o apelada ante ninguna otra instancia de evaluación. Todos los artículos serán sometidos a referato con carácter vinculante, cuyo resultado será remitido a los autores.
El artículo debe presentarse en formato básico a 1,5 espacio, letra estilo Times New Roman, tamaño 12, en hoja A4, con márgenes de 2,5 cm. y con páginas numeradas consecutivamente.
Debe indicarse en el margen superior izquierdo de la primera página el eje al que postula el trabajo.
Por razones de diseño, no se debe usar negritas, subrayado, viñetas ni margen justificado; letra itálica sólo para palabras en otro idioma.
Los autores deben identificarse de la siguiente manera: primer nombre, inicial del segundo (optativa) y apellido/s.
La revista recomienda usar notas al pie sólo cuando la argumentación así lo exija, para evitar una lectura engorrosa del texto.
Los artículos deberán ser acompañados de un resumen del contenido, con una extensión máxima de 20 líneas (1.400 caracteres), y con tres (3) palabras clave correspondientes luego del resumen, y de una carta al Editor con los datos completos del autor responsable y declaración de que todos los autores aprueban la publicación del trabajo.
El contenido de los artículos es responsabilidad de sus autores, la cual no será necesariamente compartida con el Editor.
Una vez finalizado el proceso de evaluación y aceptado el trabajo, se solicitará a los autores y colaboradores una autorización expresa de publicación de su artículo dirigida al Consejo Editorial de DEBATE PÚBLICO. Reflexión de Trabajo Social.
4.2. Referencias bibliográficas
La Bibliografía deberá figurar al final de cada artículo y se ajustará a las siguientes condiciones:
- Libro: Apellido y nombre del autor en minúsculas, año de edición entre paréntesis, título del libro en bastardilla, lugar de edición, editorial.
- Artículo de revista: apellido y nombre del autor en minúsculas, año de edición entre paréntesis, título del artículo entre comillas, título de la revista en bastardilla, volumen, número de la revista, fecha de publicación, páginas que comprende el artículo dentro de la revista.
- Para página WEB la dirección, como por ejemplo: http://www.jstor.org/pss/3467132 y la fecha de ingreso. En caso de que se incluyan cuadros, gráficos y / o imágenes, deberá figurar en el texto un título y numeración: "Gráfico n º 1: x x x x", un espacio en blanco en el que iría el cuadro, gráfico y/o imagen (pero sin colocar), y la fuente: "Fuente: x x x x" (si han sido hechos por el autor deberán decir "Fuente: elaboración propia"). Los cuadros, gráficos y / o imágenes deberán ser enviados como archivos independientes del texto, en cualquier formato que los soporte.
5. Consultas: enviarlas por correo electrónico a debatepublico@sociales.uba.ar
CONVOCATORIA PARA LA PRESENTACIÓN DE ARTÍCULOS
La revista “Debate Público. Reflexión de Trabajo Social” es una publicación de ciencias sociales que lleva adelante la Carrera de Trabajo Social de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, con el objetivo de generar un espacio de debate y difusión de conocimiento social, destinada a la comunidad académica y a los actores del campo de las políticas sociales.
Dentro de este marco nos proponemos revisitar las disputas que construyen lo público, porque advertimos que allí precisamente se encuentra una de las cuestiones centralmente resentidas en tantos años de neoliberalismo sostenido. Y es, sin dudas, lo público estatal una construcción clave pues se juega en su funcionamiento el acceso efectivo a derechos sociales, opera como lugar de construcción de identidades y configura el ámbito donde se desarrollan sistemas de gestión, no siempre identificables fácilmente.
La configuración de lo público en este contexto y las reflexiones que se suscitan nos interpelan desde el Trabajo Social en tanto posible ángulo de interrogación sobre la intervención, pues creemos que en este debate se centran algunas claves para la lectura de las políticas, las instituciones y las prácticas que entablan distintos actores.
Esta publicación se propone entonces divulgar aportes sobre lo público que realiza nuestro colectivo profesional en particular, y las ciencias sociales en general, con la pretensión de aportar a su fortalecimiento.
1. Tema de esta edición: Sectores populares y accesibilidad en el contexto actual
2. Ejes de la convocatoria:
1. Lo público y las políticas
2. Lo público y las instituciones
3. Lo público y las prácticas
3. Plazo para la presentación: 17 de diciembre de 2010
4. Normas de publicación
4.1. Instrucciones generales
Los artículos deberán presentarse en formato papel y digital hasta la fecha establecida en la presente convocatoria (copia impresa en la oficina de la Carrera de Trabajo Social, Santiago del Estero 1029, y copia digital por mail a debatepublico@sociales.uba.ar)
Los trabajos deben ser de mediana extensión (no más de 15 páginas a razón de 3200 caracteres por página, incluidos los espacios y bibliografía) y presentar un desarrollo sustantivo de la problemática elegida.
Los artículos deben ser inéditos y los autores deberán informar si han sido presentados previamente en congresos u otros eventos científicos similares, o si han sido enviados para consideración de otra revista.
La evaluación por parte del Consejo Editorial es de carácter anónimo y no puede ser recurrida o apelada ante ninguna otra instancia de evaluación. Todos los artículos serán sometidos a referato con carácter vinculante, cuyo resultado será remitido a los autores.
El artículo debe presentarse en formato básico a 1,5 espacio, letra estilo Times New Roman, tamaño 12, en hoja A4, con márgenes de 2,5 cm. y con páginas numeradas consecutivamente.
Debe indicarse en el margen superior izquierdo de la primera página el eje al que postula el trabajo.
Por razones de diseño, no se debe usar negritas, subrayado, viñetas ni margen justificado; letra itálica sólo para palabras en otro idioma.
Los autores deben identificarse de la siguiente manera: primer nombre, inicial del segundo (optativa) y apellido/s.
La revista recomienda usar notas al pie sólo cuando la argumentación así lo exija, para evitar una lectura engorrosa del texto.
Los artículos deberán ser acompañados de un resumen del contenido, con una extensión máxima de 20 líneas (1.400 caracteres), y con tres (3) palabras clave correspondientes luego del resumen, y de una carta al Editor con los datos completos del autor responsable y declaración de que todos los autores aprueban la publicación del trabajo.
El contenido de los artículos es responsabilidad de sus autores, la cual no será necesariamente compartida con el Editor.
Una vez finalizado el proceso de evaluación y aceptado el trabajo, se solicitará a los autores y colaboradores una autorización expresa de publicación de su artículo dirigida al Consejo Editorial de DEBATE PÚBLICO. Reflexión de Trabajo Social.
4.2. Referencias bibliográficas
La Bibliografía deberá figurar al final de cada artículo y se ajustará a las siguientes condiciones:
- Libro: Apellido y nombre del autor en minúsculas, año de edición entre paréntesis, título del libro en bastardilla, lugar de edición, editorial.
- Artículo de revista: apellido y nombre del autor en minúsculas, año de edición entre paréntesis, título del artículo entre comillas, título de la revista en bastardilla, volumen, número de la revista, fecha de publicación, páginas que comprende el artículo dentro de la revista.
- Para página WEB la dirección, como por ejemplo: http://www.jstor.org/pss/3467132 y la fecha de ingreso. En caso de que se incluyan cuadros, gráficos y / o imágenes, deberá figurar en el texto un título y numeración: "Gráfico n º 1: x x x x", un espacio en blanco en el que iría el cuadro, gráfico y/o imagen (pero sin colocar), y la fuente: "Fuente: x x x x" (si han sido hechos por el autor deberán decir "Fuente: elaboración propia"). Los cuadros, gráficos y / o imágenes deberán ser enviados como archivos independientes del texto, en cualquier formato que los soporte.
5. Consultas: enviarlas por correo electrónico a debatepublico@sociales.uba.ar
18/11 - presentación del libro: El avance de la soja transgénica, ¿progreso científico o mercantilización de la vida?
EDICIONES DEL CCC PRESENTA
El avance de la soja transgénica:
¿Progreso científico
o mercantilización de la vida?
Un análisis crítico de la biotecnología en Argentina
Carina López Monja - Carla Poth - Tamara Perelmuter
Prólogo: Héctor Alimonda
Presentación del libro:
Jueves 18 de noviembre
17:00
Biblioteca Nacional de la República Argentina
Agüero 2502, CABA
Participan:
Las autoras (Carina López Monja, Carla Poth y Tamara Perelmuter)
Pablo Sabatino
Patricia Digilio
El avance de la soja transgénica:
¿Progreso científico
o mercantilización de la vida?
Un análisis crítico de la biotecnología en Argentina
Carina López Monja - Carla Poth - Tamara Perelmuter
Prólogo: Héctor Alimonda
Presentación del libro:
Jueves 18 de noviembre
17:00
Biblioteca Nacional de la República Argentina
Agüero 2502, CABA
Participan:
Las autoras (Carina López Monja, Carla Poth y Tamara Perelmuter)
Pablo Sabatino
Patricia Digilio
Etiquetas:
Actividades,
Presentación de libros
jueves, 4 de noviembre de 2010
Charla-debate: hacia una Ley de Identidad de Género
Charla-debate: hacia una Ley de Identidad de Género
El Grupo de Estudios sobre Sexualidades, desde el Instituto Germani de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, se propone generar intercambios entre académicas/os, activistas y público en general para contribuir al debate en torno a la Ley de Identidad de Género. A partir de esta intención, se ha invitado a activistas trans a debatir sobre los distintos proyectos de ley y a presentar en clave histórica los principales logros del movimiento travesti/transexual/transgénero argentino para reconstruir el recorrido hacia el tratamiento parlamentario de la Ley.
Bulnes 1136 (a 20 metros de Av. Córdoba)
5 de Noviembre
14.30hs
× Mesa Nº1: Logros del activismo travesti/transexual/transgénero en Argentina.
Horario: 14.30-16hs
Moderador: Martín Boy (GES)
Panelistas:
Diana Sacayán (Movimiento Antidiscriminatorio de Liberación)
Daniela Castro (Secretaría de Derechos Humanos y dirigente de la CTA)
Marlene Wayar (Futuro Transgenérico y Directora de El Teje)
Claudia Puccini (Comunidad Homosexual Argentina)
Pía Braudaco (Asociación de Travestis Transexuales y Transgéneros Argentinas - ATTTA).
× Mesa Nº2: Debate sobre los proyectos de Ley de Identidad de Género. Alcances y limitaciones.
Horario: 16.30-18.30.
Moderadora: Aluminé Moreno (GES)
Panelistas:
Lohana Berkins (Asociación de Lucha por la Identidad Travesti - ALIT)
Marcela Romero (Asociación de Travestis Transexuales y Transgéneros Argentinas - ATTTA).
Alba Rueda (100% Diversidad y Derechos e INADI)
Mauro Cabral a confirmar.
El Grupo de Estudios sobre Sexualidades, desde el Instituto Germani de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, se propone generar intercambios entre académicas/os, activistas y público en general para contribuir al debate en torno a la Ley de Identidad de Género. A partir de esta intención, se ha invitado a activistas trans a debatir sobre los distintos proyectos de ley y a presentar en clave histórica los principales logros del movimiento travesti/transexual/transgénero argentino para reconstruir el recorrido hacia el tratamiento parlamentario de la Ley.
Bulnes 1136 (a 20 metros de Av. Córdoba)
5 de Noviembre
14.30hs
× Mesa Nº1: Logros del activismo travesti/transexual/transgénero en Argentina.
Horario: 14.30-16hs
Moderador: Martín Boy (GES)
Panelistas:
Diana Sacayán (Movimiento Antidiscriminatorio de Liberación)
Daniela Castro (Secretaría de Derechos Humanos y dirigente de la CTA)
Marlene Wayar (Futuro Transgenérico y Directora de El Teje)
Claudia Puccini (Comunidad Homosexual Argentina)
Pía Braudaco (Asociación de Travestis Transexuales y Transgéneros Argentinas - ATTTA).
× Mesa Nº2: Debate sobre los proyectos de Ley de Identidad de Género. Alcances y limitaciones.
Horario: 16.30-18.30.
Moderadora: Aluminé Moreno (GES)
Panelistas:
Lohana Berkins (Asociación de Lucha por la Identidad Travesti - ALIT)
Marcela Romero (Asociación de Travestis Transexuales y Transgéneros Argentinas - ATTTA).
Alba Rueda (100% Diversidad y Derechos e INADI)
Mauro Cabral a confirmar.
Primeras Jornadas de Sociología Política
Organizado por el
Grupo de Estudios Socio-Históricos y Políticos (GESHP)
Comité organizador: Oscar Aelo, Enrique Andriotti Romanín, Federico Lorenc Valcarce, Germán Pérez.
Fecha: 18 de marzo de 2011.
Lugar: Facultad de Humanidades (UNMDP). Sede Luz y Fuerza.
El Grupo de Estudios Socio-Históricos y Políticos convoca a las/os investigadoras/es a exponer sus trabajos en las Primeras Jornadas de Sociología Política, a realizarse en la Universidad Nacional de Mar del Plata el día 18 de marzo de 2011. La reunión se propone, como objetivo principal, abrir un espacio de debate y reflexión crítica acerca de los procesos políticos argentinos emergentes tras la crisis de finales del 2001. La reunión está orientada a la exposición de trabajos de investigadores nóveles, graduados y estudiantes avanzados, interesados en el área temática de la sociología política.
Los ejes temáticos propuestos son los siguientes:
* Ciudadanía y derechos humanos.
* Movilización y protesta social.
* Estado y régimen político.
Resúmenes
Fecha límite de recepción: 15 de diciembre de 2010
Los resúmenes deberán constar de un máximo de 200 palabras, en formato Word, 12 pts ., interlineado 1,5, con el encabezado siguiente: “Primeras Jornadas de Sociología Política”
Incluyendo:
Eje temático sugerido
Título del trabajo
Nombre y pertenencia institucional del o los autores (máximo dos)
Dirección electrónica
Ponencias
Fecha límite de recepción: 1 de marzo de 2011.
Las ponencias incluirán el mismo encabezado que los resúmenes, y constarán de un máximo de 20 carillas, en formato Word, 12 pts . para texto y 10 para notas al pie, interlineado 1,5.
Consultas
Para consultas dirigirse a:
Comité Organizador
jorsociologiapolitica@gmail.com
Envío de Resúmenes y Ponencias
Los resúmenes y ponencias deberán enviarse como archivo adjunto a la siguiente dirección:
jorsociologiapolitica@gmail.com
Grupo de Estudios Socio-Históricos y Políticos (GESHP)
Comité organizador: Oscar Aelo, Enrique Andriotti Romanín, Federico Lorenc Valcarce, Germán Pérez.
Fecha: 18 de marzo de 2011.
Lugar: Facultad de Humanidades (UNMDP). Sede Luz y Fuerza.
El Grupo de Estudios Socio-Históricos y Políticos convoca a las/os investigadoras/es a exponer sus trabajos en las Primeras Jornadas de Sociología Política, a realizarse en la Universidad Nacional de Mar del Plata el día 18 de marzo de 2011. La reunión se propone, como objetivo principal, abrir un espacio de debate y reflexión crítica acerca de los procesos políticos argentinos emergentes tras la crisis de finales del 2001. La reunión está orientada a la exposición de trabajos de investigadores nóveles, graduados y estudiantes avanzados, interesados en el área temática de la sociología política.
Los ejes temáticos propuestos son los siguientes:
* Ciudadanía y derechos humanos.
* Movilización y protesta social.
* Estado y régimen político.
Resúmenes
Fecha límite de recepción: 15 de diciembre de 2010
Los resúmenes deberán constar de un máximo de 200 palabras, en formato Word, 12 pts ., interlineado 1,5, con el encabezado siguiente: “Primeras Jornadas de Sociología Política”
Incluyendo:
Eje temático sugerido
Título del trabajo
Nombre y pertenencia institucional del o los autores (máximo dos)
Dirección electrónica
Ponencias
Fecha límite de recepción: 1 de marzo de 2011.
Las ponencias incluirán el mismo encabezado que los resúmenes, y constarán de un máximo de 20 carillas, en formato Word, 12 pts . para texto y 10 para notas al pie, interlineado 1,5.
Consultas
Para consultas dirigirse a:
Comité Organizador
jorsociologiapolitica@gmail.com
Envío de Resúmenes y Ponencias
Los resúmenes y ponencias deberán enviarse como archivo adjunto a la siguiente dirección:
jorsociologiapolitica@gmail.com
Llamado a publicar en la Revista de la Carrera de Sociología, UBA
La Revista de la Carrera de Sociología. Entramados y Perspectivas simboliza la decisión hacer conocer y reconocer la producción de conocimiento de la Carrera de Sociología de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, de otras comunidades sociológicas del país, de la región y de otras latitudes. Entendemos que la puesta en circulación de los conocimientos es una “puesta en diálogo” entre los mismos, lo cual resulta axiomático si pensamos la construcción de conocimiento sociológico como una empresa colectiva.
Sus secciones reflejan esta voluntad de diálogo que intenta interrogar el presente recuperando el pasado de la disciplina. Así, Documentos de Sociología se propone la edición de textos inéditos o la reedición de autores clásicos de la Sociología argentina y latinoamericana; Teoría social clásica y contemporánea apunta al debate -desde una mirada actual- sobre los aportes de las principales tradiciones teóricas y metodológicas de la Sociología; Dossier condensa avances y resultados de investigaciones empíricas centrándose en un “objeto” de estudio propuesto para cada número; y Entrevista se propone rescatar la palabra de destacadas personalidades relacionadas con el saber y la práctica sociológica del país y del exterior.
Entramados y Perspectivas no aspira a “representar” ninguna línea teórica o de investigación en Sociología; al contrario, quiere “expresarlas” en toda su riqueza, riqueza que se logra a través de la interacción entre tradiciones y emergencias propias de una disciplina que interroga sus objetos desde diversas afinidades teóricas y metodológicas.
La convocatoria de artículos para el primer número de la revista cuyo tema de Dossier será EL GOBIERNO DE LA POBREZA, se encuentra abierta desde el 26 de octubre hasta el 30 de diciembre de 2010. Más info.
Los envíos deben hacerse en forma digital registrándose como autor/a en la revista según se indica en Envíos online.
Esperamos su visita en www.revistadesociologia.sociales.uba.ar
Sus secciones reflejan esta voluntad de diálogo que intenta interrogar el presente recuperando el pasado de la disciplina. Así, Documentos de Sociología se propone la edición de textos inéditos o la reedición de autores clásicos de la Sociología argentina y latinoamericana; Teoría social clásica y contemporánea apunta al debate -desde una mirada actual- sobre los aportes de las principales tradiciones teóricas y metodológicas de la Sociología; Dossier condensa avances y resultados de investigaciones empíricas centrándose en un “objeto” de estudio propuesto para cada número; y Entrevista se propone rescatar la palabra de destacadas personalidades relacionadas con el saber y la práctica sociológica del país y del exterior.
Entramados y Perspectivas no aspira a “representar” ninguna línea teórica o de investigación en Sociología; al contrario, quiere “expresarlas” en toda su riqueza, riqueza que se logra a través de la interacción entre tradiciones y emergencias propias de una disciplina que interroga sus objetos desde diversas afinidades teóricas y metodológicas.
La convocatoria de artículos para el primer número de la revista cuyo tema de Dossier será EL GOBIERNO DE LA POBREZA, se encuentra abierta desde el 26 de octubre hasta el 30 de diciembre de 2010. Más info.
Los envíos deben hacerse en forma digital registrándose como autor/a en la revista según se indica en Envíos online.
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