martes, 28 de julio de 2009

Debates - El legado político-sindical de Agustín Tosco, de Mauricio Torme

Nota publicada en la página del Centro Cultural de la Cooperación "Floreal Gorini"; Departamento de Política y Sociedad.

http://www.centrocultural.coop/blogs/politicaysociedad/2009/06/23/ni-golpe-ni-eleccion-revolucion-el-legado-politico-sindical-de-agustin-tosco-parte-ii/


Ni Golpe Ni elección, Revolución. El legado político-sindical de Agustín Tosco. (Parte I)

9 de Junio de 2009

por Mauricio Torme

El sábado pasado el historiador Osvaldo Bayer publicó una nota sobre la lucha, los valores y la vida del sindicalista socialista Agustín Tosco. En primer lugar me gustaría rescatar la práctica periodística, de docencia, de difusión de éste historiador comprometido con las luchas de las clases subalternas, con el intento, desde su lugar, de socavar los andamiajes que sostienen la perversa sociedad capitalista; este punto me parece importante porque un anarquista libertario como lo es puede reivindicar y realzar dirigentes y luchas que no fueron protagonizadas por dirigentes y grupos de su corriente político ideológica; en el presente actitudes como esta deberían propagarse en todos los ámbitos donde se confronta con la Sociedad Política en el sentido Gramsciano; es decir de romper con las mezquindades y personalismos, con los sectarismos dogmáticos y buscar incansablemente la unidad de aquellas clases oprimidas, movimientos de resistencia y demás formas contestatarias que buscan destruir el capitalismo y construir una nueva alternativa socialista.

La cita de su nota la utilizaré como disparador para reflexionar ética, política y sindicalmente; dónde y en quiénes vive en la actualidad el legado de Agustín Tosco. “Toda fase histórica real deja huella de sí en las fases posteriores, que en cierto sentido llegan a ser su mejor documento. El proceso de desarrollo histórico es una unidad en el tiempo, por lo cual el presente contiene todo el pasado, y en el presente se realiza del pasado todo lo que es “esencial”, sin residuo “incognoscible” que sea la verdadera “esencia”. Lo que se ha “perdido”, o sea, lo que no se ha transmitido dialécticamente en el proceso histórico, era ya en sí mismo sin importancia, era “escoria” casual y contingente, crónica y no historia, episodio superficial omitible en último análisis”. (Gramsci Antonio 1930-1932. Pág. 363)

“Me pidieron que relatara mi experiencia con el Gringo cuando por el gremio periodístico delegado ante los congresos de la CGT. Y allí estaba él. Siempre sabíamos que se iba a poner de pie para hacer escuchar su protesta o su propuesta. Un idioma distinto. Lo vi trenzarse con Vandor, cuando éste recibía el apoyo del dictador Onganía y Tosco sabía que al salir lo podían esperar para el puñetazo o las esposas. O más tarde, en sus trenzadas con Rucci, el metalúrgico obediente y cauteloso. El mejor documento fue esa discusión en Canal 7, entre los dos, donde quedaron claras las posiciones. Rucci, que no quería meterse con el sistema, y Tosco, que veía como única salida digna una lucha para cambiar esa sociedad plena de promesas, de modificaciones para no cambiar nada y niños con hambre. Sí, esas expresiones textuales dichas ante la pantalla: Tosco: “El Movimiento Nacional Intersindical es socialista, levanta la bandera de la liberación nacional y social”. Rucci: “El peronismo plantea la unidad de todos los sectores, no plantea la lucha de clases. Bien lo ha dicho el general Perón”. Tosco: “Nuestra visión del socialismo nace incluso en el programa de Huerta Grande, del manifiesto del 1º de mayo de la CGT de los Argentinos y del documento de octubre del Movimiento Nacional Intersindical. Nosotros queremos rescatar los medios de producción y de cambio que están en manos de los consorcios capitalistas, fundamentalmente de los monopolios, para el pueblo, socializarlos y ponerlos al servicio del pueblo. Nuestro punto de vista es que deben desaparecer las clases y que debe existir una sola clase, la de quienes trabajan. Y no como ahora que existe la de los explotados que trabajan y las de los explotadores que sólo viven del esfuerzo de los demás”. Rucci: “Eso no es socialismo sino marxismo”. Es cuando el locutor le pregunta a Rucci: “¿Usted le tiene mucho miedo al marxismo?”. Y Rucci le responde: “No, no le tengo miedo. Pero considero que el marxismo ya no tiene más vigencia en el mundo”. (Bayer Osvaldo, Página/12 06/06/09).

Ni Golpe Ni elección, Revolución. El legado político-sindical de Agustín Tosco. (Parte II)
23 de Junio de 2009 | General

por Mauricio Torme

Agustín Tosco (1930-1975) formo parte de toda una generación de sindicalistas y políticos que fueron emergiendo en el contexto de la llegada del peronismo al gobierno y su política hacia el movimiento obrero y a los dirigentes sindicales; con la “revolución cubana” como hecho político que aumentaba el viento radicalizado de las bases obreras por la “revolución” que la conducción de peronismo trataba de menguar; era la década de las luchas por la liberación nacional y la revolución cultural protagonizada por Mao en China.

Tosco dirigente formado cultivo la humildad y honestidad en su vida cotidiana como en su vida laboral; comenzó su militancia sindical al ser elegido delegado de curso en la universidad (UTN) donde comenzó el ciclo de Electrotécnico. Luego continúo su participación sindical en el gremio de Luz y Fuerza donde llego a ocupar los cargos más importantes de su provincia (Córdoba) en varios momentos de su vida.

En el año 1969 junto a René Salamanca y otros, encabezaron una de las revueltas obreras más importantes del siglo XX, lo que se denomino “Cordobazo”.

En la cárcel Tosco redacto un artículo para el órgano de prensa de la Federación Sindical Mundial y que se titulaba “La lucha por un movimiento sindical independiente de masas y de clase”. Tosco dice: “La historia de las luchas del movimiento obrero argentino está hecha de sacrificios y actos heroicos para librar al hombre de la opresión, de la explotación y la miseria; para construir una sociedad más humana” Pág. 18

Su lucha ferviente lucha contra la patronal, la burocracia peronista de turno y el poder dictatorial, lo colocan por su lugar político-sindical como un ejemplo del “clasismo argentino”, defendiendo y reivindicando los intereses de “la clase que vive del trabajo” (Antunes Ricardo, 2003).

Su ética y política condensa toda una historicidad de la lucha de clases llevadas adelante, desde fines de siglo XIX y durante las primeras 4 décadas del siglo XX, por anarquistas, socialistas y comunistas. “Hechos y movimientos que dentro de su condición parcelaria, fueron conmocionantes y también merecen ser iluminados por su proyección antagónica en el futuro. Me refiero a hechos políticos como la huelga de inquilinos del 1904, a la huelga general de 1909, veinte años después a la tremenda confrontación que generó cientos de obreros muertos en la Krieger Vasena y la quema del barrio judío por los jóvenes de la oligarquía fascista que hacían sus primeras armas en la Liga Patriótica; a la sangrienta represión del ejército y los propietarios armados contra los obreros rurales emigrantes y argentinos en Patagonia, la huelga del año ´36″ (Calello Hugo 2009, ).

No puedo dejar de mencionar la actitud de la burocracia cegetista al mando de Hugo Moyano, vicepresidente del P.J, que pretendión trasrocar el sentido y la significación de lo que se condenso en el “Cordobazo”, el 29 de mayo de 1969. Actitud que responde a una intención de despolitizar a las ya desmovilizadas clases trabajadoras, a través del falseamiento de la memoria al darle un sentido populista que pueda ser capitalizado por ese imaginario social que de manera fragmentada piensa en clave de proyectos nacionales y populares, repudia la lucha de clases y busca solo perdurarse electoralmente. El “Cordobazo” fue justamente un “hecho revolucionario” contra los Moyano de esa época, contra el gobierno opresor de Onganía y su política económica antiobrera. El líder sindical de la CGT señalo en un acto en la Capital cordobesa que: “hoy la lucha se da en las urnas. Que no nos confundan, que no nos quieran mentir, que no se disfracen de corderitos, porque sabemos que hay un lobo feroz”. (Página/12, viernes 29 de mayo de 2009).

El espíritu de Tosco vive en aquellos militantes fuertemente politizados de las clases subalternas que luchan contra las burocracias peronistas en los sindicatos, las patronales y los gobiernos opresores, como es el caso del Cuerpo de Delegado del Subte, el Cuerpo de Delegados en los trenes de la ex línea Sarmiento, y otros CD; así como también los SUTEBAS ( sindicatos docentes) combativos en la provincia de Buenos Aires; las formidables huelgas que han llevado adelante los docente en Santa Cruz y a principio de este año en Río Negro; el Sindicato de obreros y empleados ceramistas del Neuquén (Seccional 21); y en cada uno de los delegados que desde su lugar de trabajo brega no sólo por la defensa incondicional de los derechos de los trabajadores sino también por difundir y socializar una ética socialista a través del ejemplo de vida.


Referencia bibliográfica

Página/12 06/06/09-Página/12 29/05/09

Antunes Ricardo, ¿Adiós al Trabajo?, Herramientas, 2003.

Calello Hugo, “Gramsci, Mitos Hegemónicos y Socialismo en América Latina”, Herramientas 2009.

Lannot Jorge, Amantea Adriana, Sguiglia Eduardo, “Tosco Agustín, conducta de un dirigente obrero”, Centro Editor de América Latina, 1984, Buenos Aires.

Gramsci Antonio, “Escritos Políticos”, Editorial Nacional Madrid, 2002.

No hay comentarios: